La Ley del Movimiento, en las Cortes. 
 Debate político sobre el contraste de pareceres  :   
 Fue abierto por los señores Valero Bermejo y Romero, a los que siguieron numerosas intervenciones. 
 Pueblo.    07/06/1967.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 45. 

La ley del Movimiento, en las Cortes

DEBATE POLÍTICO SOBRE EL CONTRASTE DE PARECERES

Fue abierto por los señores Valero Bermejo y Romero, a los que siguieron numerosas intervenciones

Reanudado el debate sobre la ley Orgánica del Movimiento, en la sesión de la mañana de ayer, a la una menos diez, fue aprobado por unanimidad un articulo 2.° bis, que se incluirá en el proyecto, a continuación del 7.° bis, y que dice así:

«El Consejo Nacional, para conseguir que el desarrollo y transformación de las estructuras económicas y sociales se acomode a las exigencias de la justicia social, estimulará la acción de la Organización Sindical, definida en la declaración 13 del Fuero del Trabajo.»

A las dos y media de la tarde, el presidente de la Comisión de Leyes Fundamentales, señor Bau, levantó la sesión hasta las cinco y media.

SESIÓN DE TARDE

Con nuevas intervenciones de procuradores que siguen pidiendo la inclusión del símbolo de la comunión tradicionalista en el artículo tercero, han continuado los debates en torno al proyecto de ley Orgánica del Movimiento y su Consejo Nacional. Don Joaquín Bau abrió la sesión a las seis menos cinco de la tarde, y concedió la palabra al señor Fagoaga, que se pronunció en el mismo sentido que los procuradores que intervinieron por la mañana.

El señor Valero Bermejo disiente de esta postura.

Interviene a continuación el señor Fernández-Cuesta, para decir que lo que se está discutiendo no son los símbolos de una organización política, sino de varias generaciones de españoles que «han luchado por esta España que tenemos y de la que todos nos aprovechamos». Añade que ha recibido telegramas de miles de españoles, en nombre de los cuales pide se recojan todos los sentimientos manifestados en la comisión, para darles un reconocimiento justo y legal, por lo que se propone la •. siguiente redacción:

*U» emblemas y bande«Mf dwJ*winúetóa,í*rán ios que hasta., .ahora, lo tari simbolizado».

MIGUEL PRIMO DE RIVERA: «CUIDADO CON LA NOSTALGIA»

Se suman a esta postura Pilar Primo de Rivera, Roberto Reyes y Miguel Primo de Rivera, quien llama la atención ante el tono nostálgico de las intervenciones de varios procuradores. «No hemos venido a ganar una batalla, sino a formar una constitución política».

UNANIMIDAD PARA EL ARTICULO 3

Se reanuda la sesión a las siete y cuarto, con la intervención del señor Mortes, por

la ponencia, que propone la siguiente redacción al artículo tercero:

Artículo 3. — 1. El yugo y las flechas, símbolo de la unidad nacional, definitivamente incorporado al escudo de la nación, constituyen el emblema del Movimiento. 2. Las banderas, emblemas y símbolos del Movimiento Nacional, testimonio de su ejecutoria y de la tradición de España, quedan bajo el amparo de las leyes. El artículo es aprobado unánimemente.

RITMO RÁPIDO

Se entra en el artículo 4. Un deseo de avanzar rápidamente ha ganado a la comisión. La mayoría de los enmendantes no hacen uso de la palabra. Otros intervienen brevemente, para pedir algún añadido o sustitución de palabras, pero nadie insiste demasiado y la marcha es rápida. Con este artículo 4 se ha entrado en un nuevo capítulo, el segundo, que lleva la siguiente rúbrica: «La Jefatura Nacional del Movimiento». La mayoría de estos artículos son transcripción literal de los de la Ley Orgánica, y eso explica la ausencia de debáte.

RESPUESTA APLAZADA

Hay una intervención del señor Navarro Rubio, en la que pide que el párrafo segundo de este artículo 4 sea trasladado a otra rúbrica, ya que se habla del Jefe del Estado, y al situar el párrafo en este capítulo podría dar la impresión de que el Jefe del Estado siempre actúa como Jefe Nacional del Movimiento.

Don Licinio de la Fuente, en nombre de la ponencia, toma nota de la sugerencia y manifiesta que será estudiada. Se aprueba el artículo, a reserva de la sugerencia del señor Navarro Rubio, a la que mañana contestará la ponencia.

APROBACIÓN: 4, 5, 6 y 7

Asi son aprobados, prácticamente sin interrupción, los artículos 4, 5, 6 y 7, que dicen:

Artículo 4. — 1. De conformidad con lo establecido en el artículo 6 de la Ley Orgánica del Estado, el Jefe del Estado ostenta la Jefatura Nacional del Movimiento y cuida de la nías exacta observancia de los principios del mismo y demás Leyes Fundamentales del Reino, asi como de la continuidad del Movimiento Nacional.

2. El Jefe del Estado presidirá, cuando lo estime oportuno, las deliberaciones del Consejo Nacional, y recabará informes del mismo, todo ello con arreglo a lo dispuesto en los párrafos f) y h) del artículo 7 de la Lev Orgánica del Estado.

Artículo 5. — El presidente del Gobierno, en nombre del Jefe del Estado, ejerce la Jefatura Nacional del Movimiento, asistido del Consejo Nacional y del secretario general, conforme a lo dispuesto en el apartado V del articulo 14 de la Ley Orgánica del Estado.

HI. EL CONSEJO NACIONAL

Artículo 6. — La representación colegiada del Movimiento corresponde al Consejo Nacional.

Artículo 7. — Conforme a lo que dispone el artículo 21 de la Ley Orgánica del Estado, son fines del Consejo Nacional, como representación colegiada del Movimiento, los siguientes:

a) Fortalecer la unidad entre foér hombres y entre las tierras de España.

b) Defender la integridad de los principios del Movimiento Nacional y velar porque la transformación y desarrollo de las estructuras económicas, sociales y culturales se ajusten a las exigencias de la justicia social.

c) Velar por el desarrollo y ejercicio de los derechos y libertades reconocidos por las Leyes Fundamentales, y estimular la participación auténtica y eficaz de las entidades naturales y de la opinión pública en las tareas políticas.

d)_ Contribuir a la formación de las juventudes españolas en la fidelidad a los P r i n cipios del Movimiento Nacional, e incorporar las nuevas generaciones a la tarea colectiva.

e) Encauzar, dentro de los Principios del Movimiento, el contraste de pareceres sobre la acción política.

f) Cuidar de la permanencia y perfeccionamiento del propio Movimiento Nacional.

LA MUJER Y LA POLÍTICA

Al artículo 7 bis hay varias intervenciones, que sugieren una nueva redacción. Intervienen los señores Navarro Rubio, Reyes, Lample y las señoritas Sedeño y Primo de Rivera.

Don Licinio de la Fuente, por la ponencia, propone finalmente la siguiente redacción a este artículo 7 bis.

El Consejo Nacional promoverá la formación de la mujer y fomentará su plena participación en la vida nacional. Es aprobado unánimemente.

EL 8, SIN ENMIENDA

No hay ninguna enmienda al articulo 8, y se aprueba, por unanimidad, con el siguiente texto:

Artículo 8—En virtud de lo dispuesto en el artículo 23 de la Ley Orgánica del Estado, para el cumplimiento de los fines señalados en el artículo anterior, el Consejo Nacional tendrá las siguientes atribuciones:

a) Promover la acomodación de las leyes y disposiciones generales a los Principios del Movimiento Nacional y demás Leyes Fundamentales del Reino, ejerciendo a este efecto el recurso de contrafuero, previsto en el titulo X de la Ley Orgánica del Estado.

b) Sugerir al Gobierno la adopción de cuantas medidas estime convenientes a la mayor efectividad de los Principio del Movimiento y demás Leyes Fundamentales del Reino, y, en todo caso, conocer e informar, antes de su remisión a las Cortes, cualquier proyecto o modificación de Ley Fundamental.

c) Elevar al Gobierno los informes o memorias que considere oportunos y evacuar las consultas que aquél le someta, pudiendo a tales efectos requerir los antecedentes que considere convenientes.

POLÉMICA SOBRE EL CONTRASTE DE PARECERES

La ponencia ha introducido en el proyecto de ley un artículo 8 bis que dice así:

«Para la más perfecta consecución de los fines y ejercicio de las atribuciones señaladas al Consejo Nacional por los artículos precedentes, las normas reglamentarias que ordenen su funcionamiento, garantizarán el legítimo contraste de pareceres, la posibilidad del análisis crítico de soluciones concretas de gobierno, así como la formulación de medidas y programas, todo ello de modo que la opinión pública tenga el debido acceso a la representación colegiada del Movimiento. El señor Valero Bermejo dijo, que había que suscitar el contraste en todos los niveles del Movimiento. El director de PUEBLO, don Emilio Romero, fue más lejos: dijo que el Consejo Nacional no es un mero tribunal de garantías, y que el contraste de pareceres es «el reconocimiento de la pluralidad política, económica y social del país».

EMILIO ROMERO: TIEMPO DE APERTURA

En su intervención, don Emilio Romero comenzó diciendo que nos estábamos acercando a los artículos principales de este proyecto de ley en orden a si iba a representar una apertura política de acuerdo con la Ley Orgánica, o si por el contrario prosperaban las opiniones quíetistas. «Está claro—dijo—que el tiempo es de apertura, y que el propósito es construir una democracia con todas las peculiaridades que se quieran, y que, sin duda, serán actuales y necesarias porque estamos en tiempo de revisión democrática; pero cualquiera que sean esas peculiaridades, hay dos identificaciones de lo democrático que no se prestan a la revisión: que los representantes y los gobernantes -—por el sistema que sea— han de ser en buena parte elegidos por la Nación, y que los representantes han de hacer el control, o ejercer la moderación de los Gobiernos.»

«Una gran expectación pública —añadió— hay en orden a cómo vamos a resolver el contraste de pareceres o la concurrencia de criterios, que son las frases sobre la libertad política que hemos acuñado, para quitar a ésta radicalismo y pasado triste. Es una realidad que estamos en pleno pluralismo político, económico y social, aunque dentro de la unidad del Movimiento. Entonces, ¿cómo ha de producirse el contraste de pareceres? Pues no en otro lugar que estableciendo la posibilidad de actitudes críticas a la acción, a los programas y a la obra de Gobierno, naturalmente dentro del carácter consultivo que tiene esta Cámara, el Consejo Nacional.» A este respecto, don Emilio Romero señala que le sorprendió mucho como en el proyecto de ley «o figuraba esta cuestión medular, y entonces elevó a la ponencia la redacción de un artículo nuevo que respondiera a este asunto, y que era una fórmula que establecía el contraste de pareceres sin pluralismo de partidos. La ponencia tenía, a lo que se ve, idéntica preocupación, e incluyó un artículo nuevo, el 8 bis, en el dictamen, que recogía en espíritu la tesis del señor Romero, pero tan vagamente que no resultaba identificable. «En vista de ello —concluyó don Emilio Romero—, ateniéndome a ese artículo 8 bis de la ponencia sugiero unas correcciones que lo hagan más claro y terminante.»

REDACCIÓN QUE NO GUSTA

El señor Navarro Rubiol está de acuerdo, en general," con la ponencia; pero le parece mucho más oportuno que, en vez de «opinión pública», se diga «pluralidad dfi opiniones sobre" la acción política».

Las intervenciones se suceden vertiginosamente. Todos los procuradores comienzan por afirmar su acuerdo con la ponencia, pero la redacción no les gusta y, en un sentido o en otro, todos quieren hacer alguna modificación.

Por fin, ante tal «coincidencia» la ponencia ruega al presidente que levante la sesión, a lo que el señor Bau accede. (Cifra.)

 

< Volver