Autor: A. J. G. M.. 
   Acotaciones a la sesión     
 
 Ya.    08/06/1967.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

Información Nacional

Acotaciones a la sesión

¡Paciente ponencia la de la Comisión de Leyes Fundamentales y Presidencia del Gobierno que estudia el proyecto de ley Orgánica del Movimiento y su Consejo Nacional! Desde la una, a las dos de la tarde y desde las seis a las nueve y veinte de la noche, permaneció en silencio escuchando cuarenta discursos y tomando notas de otras cuarenta enmiendas al articulo 11, que se debatía. No hablaron los señores de la ponencia, pero pidieron «arias botellas de agua. ¡Por Dios.´, temía un procurador, con tanto discurso no vaya a hacer agua la ponencia.

Hubo en la sesión de ayer cuarenta y cuatro intervenciones (226 desde que comenzó el estudio del proyecta), divididas en dos grupos de peticiones. Los señores de una u otra posición se levantaban a hablar para repetir, con pequeños matices, los mismos argumentos y hasta casi las mismas palabras.

Parecía que hablaban siempre los mismos, a juzgar por los razonamientos.

Por eso, ante esta reiterativa concurrencia de argumentos, es chocante que el procurador señor Valero Bermejo, subsecretario de Hacienda, tenga afición a recoger en cinta magnetofónica las intervenciones.

Tiene un .pequeño magnetófono que esconde celoso en. una cartera, y dé vez en cuando; acaso para recrearse en casa después con la Oratoria de sus compañeros. Baca el micrófono y Itóífie la grabación.

El señor Fueyo Alvarez, en su intervención, aludió al señor Ballcells, que no asistió ayer a, tó ´Sesión. El señor Fuero se referia a* la "música ce´testiaV´ que era, para éi señor Ballcells la concuvrencia de criterios y el contraste de pareceres si tto se regulaban en normas jurídicas. Alguien dijo que el señor Ballcells había imitado a Juan Sebastián Bach: "Tocata y fuga".

El señor Romero (don Emilio) comenzó su Intervención así: "Sin perfidias en la semántica ni titas de Mambrú". Después diría: "El señor Fueyo Alvarez tiene, como eje de marcha de su carrera política, la prudencia. A mí me gusta gastarle alguna trastada a la prudencia cuando resulta insoportable".

Después habría algunas diferencias entre el señor Romero y el señor Fueyo sobre el concepto de "democracia peculiar*´. (Fueyo diría: "Hablaba en mi fuero internó". El señor Muñoz Alonso: "Y en tu Fueyo externo".) Total, que los señores Romero y Fueyo tenían sus interpretaciones personales sobre la "democracia peculiar". Se afirmó que toda democracia es peculiar."iCuidadol-^advírtió el seft« "Muñoz Alonso^ censor lingüístico-^-: El ádjetWt» viene del latín "pecus", que en su última raíz, según la etimología latina, tiene algo de animal".)

El señor Codón sembró risas en la sala. Pidió le dejasen hablar^ pues tenia que marcharse a Burgos en el Talgo de medioía. Se discutía el artículo 8.º ter. El ponente don Licinio de la Fuente advirtió al señor Codón: Estamos en el tér, y «s-ted se quiere ir al Talgo.

El señor Codón Fernández tenía prisa y por eso dijo muchas cosas en un momento. Recitó un romance: "Por besar muño de reyes / no me siento mas honrado...". Dijo que había burgalesas de pro y buigaleses de contra. Contó que tiene un tío de ochenta años que estuvo bastante tiempo en un campo de concentración. Anunció que el rey que viniese a España tendría, entre otras misiones importantes, que resolver la vieja pugna entre Burges y Toledo, que no se olvida.

Tuvo tiempo también para comparar loa estamentos políticos de España con la herencia contemplada por el Código Civil. Un tercio de activos, buenos y cristianos; un tercio de mejora, la Falange; un tercio de libre disposición, loa católicos. Si aoñor Labadíe Otermín oree que se están haciendo leyes que necesitarán profundos estudios. Biso la advertencia: Cuando estas leyes las estudien en los laboratorios los que tengan tiempo para ello...

Dará guerra dialéctica con sus enmiendas el señor Díaz Llanos. Lo anunció con un ejemplo. A un proyecto de ley presentó una vez cincuenta enmiendas, que fueron aceptadas. No se vanagloriaba por su éxito. Es que la ley, explicó, estaba muy mal hecha.

Una queja del señor Gutiérrez dal Castillo. ¿For qué algún miembro de la Comisión que íue ¡e los qUe el primer día tiro una piedra contra los rldrios del proyectó no ha vuelto por la sala, para teguir enmendando artículos? Como no se lo explicaba, hubo que aclarárselo. "Es natural que no haya iruelto, puesto que este proyecto de ley es una juestión muy vidriosa."

El estudio del proyecto, dijo don Emilio Romero, tuvo un prólogo muy brillante a cargo del ex ministro don Jorge V´igón, que también pondrá el epílogo. Respuesta del señor Vigón: ¡Vaya!, a éste no se le puede decir nada en la calle.

Es curioso. Algunos procuradores que sólo son enmendantes se quejan de no poder tener voz en la Comisión, pero son los que mas hablan en la defensa de sus enmiendas, y suelen decir, casi al final, que no quieren cansar más a la Comisión. Tanto se hablo ayer que el señor Oriol Urquijo (don Lucas) confesaba noblemente que estaba lleno de confusiones a causa de tas mués de palabras pronunciadas. En el principio fue el verbo. Pero es que en esta Comisión el verbo es pródigo, continuo, Incansable a-la fatiga,

A. J. G. M.

 

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