Evolución     
 
 Ya.    08/06/1967.  Páginas: 2. Párrafos: 15. 

VER, OÍR Y... CONTARLO

E V O L U C I O N

Don José María Pemán escribe en "Diario de Barcelona":

"Treinta años es la edad, se repite constantemente, del Movimiento, Esa cifra, puramente temporal y cronológica, aplicada a la vida áe un país, de una sociedad, de unos seres humanos, tiene inevitablemente un rótulo que la califica: "evolución". En treinta años le sale al hombre el bigote, aprende a fumar, conoce a la mujer, se hace ingeniero, o abogado:," o mecánico; pierde o encuentra la fe; cambia, o ¿confirma, o modera sus pensamientos. En una palabra: evoluciona. De un modo o de otro; pero lo que e* seguro es que no tomará a los treinta años biberón ni montará en caballos de juguete.

Ahora que está sobre el tapete, con acelerador de urgencia, la que llaman ley Orgánica´ áel Movimiento, o del Consejo Nacional, es el instante de calibrefrexquisitamente los términos de esa evolución. "*´ Unos, temando pie´de la definición que del Movimiento da la ley Orgánica del Estádof que parece qué es nuestra Constitución, afirman que el Movimiento,es ahora la concurrencia de todos loa españoles que admiten los principios fundamentales del 18 de julio. Esa defiñición constitucional implica la consideración del Movimiento como un gran acaecimiento histórico; como la guerra de la Independencia, como la Reconquista, como la guerra de Cuba. Los que asi piensan no creen que deba petrificarse suceso tan nacional y genérico en una morfología jerárquica y exclusiva. No hubo socios de la Independencia ni afiliados a la Reconquista. Consideradas asi las cosas, creen que sólo se debe legislar sobre el Consejo Nacional, como una especie de alta cámara o senado, que represente esa concurrencia de españoles y cuide de que no se pierda la esencia de los principios fundamentales.´

Otros, en cambio, consideran que la ley del Movimiento debe ser la canonización de^su estructura jerárquica actual; con sus niveles nacionales, provinciales, locales; y su desdoblamiento de la administración del Estado en otra administración paralela, donde vuelve a repetirse todo: lo municipal, lo provincial, la educación, el deporte, la prensa, la información, el servicio exterior. Dos columnas de estructuras gemelas con dos presupuestos paralelos.

fCómo entienden entonces unos y otros el rótulo, inevitable, en una vida de treinta años, la etiquetaí^evoluciónf

Los que defienden la fórmula de inmovilidad o pequeñísima alteración de lo ya establecido y organisado se basan en una interpretación casera del referéndum: atribuyen el noventa y cinco por ciento oficialmente logrado a Franco con su régimen actual. Los que opinan de otro modo traducen el referéndum como un crédito dado a Franco precisamente para que haga evolucionar las instituciones, a fin de tranquilizar a los españoles sobre el futuro haciendo realidad la.continuidad y sucesión previstas en la ley.

Los primeros, obligados a proponer de algún modo una cierta cantidad de evolución, lo que hacen es insistir, desde dentro, en una invitación a todos para que se incorporen a las estructuras actuales, entendido como casi partido único, casi Falange.

Los otros recuerdan que el desgaste de treinta años hace imposible la incorporación masiva a unas organizaciones que hace poco han vuelto a ser definidas óomo "minoría inasequible al desaliento".

Minoria? ¿No habíamos quedado en que era concurrencia de todos los españoles que aceptan los principios fundamentales t 8e está construyendo futuro: democracia, entendimiento con Europa; apertura, i Se puede contestar a esto reeditando la definición müitánte, poética, minoritaria, de la Falange de 1934?

Casi todas las definiciones que e» ese sentido se pronuncian podrían ser objeto de un recurso de contrafuero o inconstitucionálidad, puesto que desconocen la ancha definición del Movimiento que da la Constitución votada el 14 de diciembre.

Proponer como solución la invitación a todos es un recurso verbalista. Esa era la solución que constantemente proponía don Miguel Primo de Rivera como evolución de la Dictadura: puerta abierta para meterse todos en la Unión Patriótica. Asi, el que se metió fue él en un callejón sin salida. Citando una organización o estructura ha vivido treinta años en monopolio se le han adherido notas, gestos, apariencias—-y si queréis, prejuicios—, que dificultan tanto la evolución interna como el éxito de las convocatorias masivas.

"¿PELIGRO DE GUERRA MUNDIAL?"

"Esta es la preguntar—escribe Francisco de Sepúlveda en "La Vanguardia"—que la humanidad, egoísta como el individuo, se plantea cada vez que brota una hoguera.

Sincera y modestamente, creemos que no se extenderá el fuego.

La coexistencia entre los dos grandes marcha viento en popa, y ni el Vietnam ni las Implicaciones chinas han logrado que se tambaleara. El mundo es todavia bastante ancho y cuenta con suficientes zonas subdesarrolladas donde campar para que ninguno de los dos poderosos arriesgue este "modus vivendi" a un cara o cruz.

Sólo un caso como el de Cuba, con implicación de la seguridad inmediata norteamericana, puede plantear disyuntivas angustiosas. Y, estratégicamente, Oriente Medio no se parece en nada a Cuba. Esta guerra es, pues, una guerra "de las de antes", aunque librada y seguramente solventada a la moderna."

HUMOR DE BUENA LEY

"Lo malo de loa humoristas—escribe K-Hito en "Dígame"— es que no tienen aspecto de humoristas. Mejor dicho, hay dos clases de humoristas: los .que lo parecen, porque dicen chistee que son los primeros en reír, y los que no lo parecen, los que despistan. Este último caso eg el de don Nicolás González Ruiz. Lo mismo le ocurría—que uno r e c u e r d e—a don Juan Pérez Z ú ñ i g a, que tenía aspecto de senador vitalicio; al caricaturista Sileno, que parecía un acusador privado; a Luis Taboada, que recordaba siempre la estatua, acabada de descubrir, de un ilustre procer; a Luis Bonafoux, serio y feo como él solo; tanto, que, á raíz de cierto incidente, un general francés le envió sus padrinos, y el periodista remitió un retrato suyo al bizarro general, que, al contemplar la fotografía, exclamó: "No me bato."

(Continúa en pág. siguiente)

VER OÍR Y... CONTARLO

(Viene de la pág. anterior)

Puedo fácilmente echar mano de otros humoristas serios: Wenceslao, Julio Camba, Miguelito Mihura; pero ningún ejemplo de tanta fuerza persuasiva como el de Bonafoux.

Estoy seguro de que don Nicolás González Ruiz no se sienta nunca • escribir con el propósito de provocar la sonrisa y menos la carcajada. Pero el humor surge en los puntos de su pluma por floración espontánea; un humor blanco, con azahares, sutil, que es el que vale. Don Nicolás no necesita victima propiciatoria.

Cuando ha de disparar, vuelve el arma contra sí y dispara. Contra los hombres gruesos, contra los fumadores que no pueden prescindir de tan hediondo vicio, contra los amantes de la buena mesa... En fin, contra él, aunque la bala dulzófila nos alcance a muchos de rebote.

Formidable humorista de guante blanco y botón en la punta del florete.

"Deu vos guard", admirado y genial autor de los "Comentarios leves".

 

< Volver