Autor: Romero, Emilio (FOUCHÉ). 
   Que Dios nos libre     
 
 Pueblo.    13/06/1967.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

SIN ROMEOS

Que Dios nos libre

«A B C» que en estos últimos tiempos publica o reproduce todo lo que puede representar una posición crítica del Movimiento, acaba de transcribir un articulo de José María Fernán publicado en el «Diario de Barcelona» que constituye el ataque menos zumbón, mas áspero, menos clemente, mas superficial, menos oportuno y más injusto. José María Pemán se empeña en pintar al Movimiento como apareciera en los años de la guerra civil y de la posguerra, primero con los equipajes Intelectuales totalitarios de un grupo de personalidades que hace tiempo que ya no están en la colaboración con el Régimen, e incluso su posición es contraria y que relata claramente Southworth para «Ruedo Ibérico»; o como todavía se mantenía unos anos después, con todos los aparatos residuales de la estructura jerárquica, que ya no eran mas que la envoltura, porque de toda la rigidez intelectual y administrativa anterior había sido vaciado, principalmente a partir de los años 50. Durante todos estos años han crecido, como realidades abiertas del Movimiento, las organizaciones del deporte, de la juventud, de la mujer, de la familia y de los Sindicatos.

Asomarse a estos mundos populares evidentes, es percatarse de la evaporación del fascismo o del totalitarismo, sin ningún esfuerzo visual o de imaginación. El Movimiento es hoy estas cosas principales:

El ministro secretario general es miembro del Gobierno,, dentro de la variedad de opiniones y de sectores del Consejo de Ministros.

La Prensa y la Propaganda es, únicamente, la gerencia administrativa y política de una cadena de periódicos, revistas y emisoras de radio que viven al lado de otras cadenas privadas de Prensa y de radio.

No tiene televisión, que pertenece al Estado.

Tiene el deporte general, la organización juvenil, asociaciones no políticas de varia índole, y la Sección

Femenina, que realiza trabajos culturales de formación sin dogmatismos excluyentes.

La Organización Sindical figura dentro del mundo del Movimiento, y ya se sabe quién la constituye: empresarios y trabajadores; carece de discriminaciones y su obra está a la vista. Luego, en las provincias hay núcleos de gentes del Movimiento, como los hay de otros sectores. ¥ los gobernadores civiles y jefes provinciales del Movimiento se nombran previo acuerdo fie la Secretaría General y del Ministerio de la Gobernación, y como es lógico, son de formaciones políticas diversas. En los niveles locales se proyectan igualmente ambos Ministerios.

EJ Consejo Nacional ha sido una cámara dormida hasta hace bien poco, y a su instancia se ha hecho, precisamente, la evolución política, con el pensamiento de sus hombres y hasta con sus textos.

No ha habido, por todo ello, monopolio ni prepotencia. Ocupa, sencillamente, unas áreas de influencia y de servicio. ¿Dónde esta el semblante totalitario? No está bien que el ilustre gaditano, el más alto exponente de nuestras letras actuales, eche mano de un maniqueísmo burdo y que, simultáneamente, se esponje con reblandecimiento emocionante ante los grupos de españoles que fueron a la boda de la hija de don Juan de Borbón, doña Pilar. Ya no se puede escribir asi. Esto la gente lo toma a chacota; y sigue siendo conducta exclusiva de los deficientemente informados o de los suficientemente adversarlos. José María Pemán circula intensamente por la vida política española, y sabe sobradamente que en este país hay, y habrá siempre, totalitarios en todas partes; pero ya no hay organismos totalitarios, tía sido tal el complejo de autoritarismo que tenían algunas organizaciones del llovimiento, que han evolucionado hacia formas representativas tan amplias que ra no se llevan en ninguna parte. De todos modos, el defecto principal que tiene fel Movimiento —a mi juicio— no es el de totalitarismo, sino el de alguna inactualidad de :ara a la eficacia. Frente a los problemas políticos, económicos, sociales y culturales .1e nuestro tiempo, el Movimiento necesita una reforma estructural: y precisamente en este proyecto de ley, sometido a debate en las Cortes, figura un artículo en el que se va a dar el plazo de un año al Consejó Nacional para hacer esta mudanza. Ya no se ventila nada dogmático en el Movimiento, sino mera acomodación a las circunstancias presentes. Luego, lo más ocurrente del artículo de Pemán, es asegurar que la Monarquía, como pretensión sucesoria deJ Régimen, está más adelantada en la evolución que el Movimiento. Pero ¿cuál es la evolución de la Monarquía? ¿No ocurrirá que lo que evoluciona es el pueblo, y la Monarquía, vaciada de contenido institucional desde el siglo XVIII, no hace otra cosa que garantizar la sucesión de la Jefatura del Estado mediante la herencia? ¿Se puede llamar a esto evolución?

No hay monarquías evolucionadas, sino monarquías supervivientes^ tras los cegimenes constitucionales.

Por eso hay tan pocas. Es el resto de un gran naufragio. Precisamente ta incapacidad de la Monarquía española para realizar su evolución nos produjo en un siglo cuatro guerras civiles dinásticas, tres destronamientos, y una descapitalización política tremenda de lo monárquico en la España contemporánea, hasta tal punto que nuestro verdadero problema sucesorio no es otro —aunque no se diga— que la forma monárquica que hemos dado al país, cuando a la mayor parte de las generaciones nuevas, que son la España próxima, las importa la Monarquía un pito. Por eso. si al Movimiento —como dice Pemán— hay que librarle de totalitarios, se me ocurre que a la Monarquía habrá que librarla de monárquicos, porque de lo contrario «que Dios nos libre».

Emilio ROMERO

 

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