Autor: Serrats Ollé, Jaime. 
   Las tendencias y los clubs     
 
   06/12/1972.  Páginas: 1. Párrafos: 21. 

Las tendencias y los clubs

Don Alberto Bailarín Marcal es entrevistado por J. Serrat Ollé en "Tele-Exprés":

"—Pero, a pesar de todo, parece que usted no ha perdido la ilusión... ,

—La tengo casi perdida. Casi, pero también creo que tras la intervención de Fernández - Miranda en las

Cortes queda una nueva posibilidad. Aunque no quiero hacerme ilusiones, pues todos los demás síntomas

son contrarios al aperturismo. Hay signos muy claros de regresión.

—Pero ¿resulta válido su enfoque?

—A mí el enfoque de las tendencias, con todo respeto, me parece que si no se complementa con el de los

clubs, es decir,. con un tipo de estructura organizativa, será totalmente estéril.

—¿Cómo definiría a estos clubs?

—Serian una asociación de personas con un tope máximo en el número de adheridos. Sin un programa

que tuviera que ser obligatoriamente aceptado por los socios, aunque es evidente que por la personalidad

de sus fundadores, tipo de invitaciones realizadas.... se dibujaría en seguida la tendencia.

Lo que me permite hacer coincidir mi propuesta de los clubs con la de las tendencias. Luego serían áreas

de discusión, de elaboración del pensamiento político, no de combate de formulación de críticas, de

presentación de programas y medidas de gobierno, plataforma para ciertas personalidades...

—¿Con intervención electoral?

—No sólo como caja de resonancia para los candidatos, como ocurre hoy con los periódicos.

—¿ Sólo una tribuna ?

—Nada más que una tribuna. Y una tribuna abierta al objeto de que los rivales pudieran también

participar en las intervenciones de los candidatos. Sin estar sujetos al monopolio de nadie.

—¿Nacionales o de ámbito más reducido?

—De ambas clases.

—¿Generales o con objetivos específicos?

—Podrían tener un campo acotado de interés. Por ejemplo, el comercio exterior, la reforma de la

empresa. Pero no se permitiría una postura preconcebida del club a propósito de la materia, precisamente

para salvaguardar la libertad de cuantos ingresaran.

—Con realismo político. Dados los precedentes, los prejuicios, el fantasma de los partidos..., ¿supone esta

fórmula viable?

—Claro que es viable. Desde el momento en que se da en la realidad, es posible,

—¿Qué se da en la realidad?

—Existe Fuerza Nueva; existe la "Pepa" que es una asociación del Movimiento; existen los Círculos

Doctrinales José Antonio; el propio Centro de Estudios de Problemas Contemporáneos, en el que las

cenas son sólo uno de los muchos instrumentos a utilizar por los clubs; si me apura, existe "Cuadernos

para el Diálogo"; existe otro club del que conviene hablar, el 401, ligado a la revista "Criba", que puede

representar una tendencia falangista muy interesante para la evolución...

—Parece, con todo esto de los clubs de las tendencias, que no basta con la democracia orgánica...

—Pues no; en mi opinión no basta. Porque hay que regular los derechos de reunión, expresión y

asociación. Y la democracia orgánica no los regula; sólo recula los cauces de representación."

 

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