Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   Autoridad y firmeza     
 
 Informaciones.    17/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Autoridad y firmeza

Por Abel HERNÁNDEZ

EL Gobierno asegura que está dispuesto a gobernar con autoridad y con firmeza sin romper el mareo

democrático. Es lo que está demandando la sociedad española. El desorden público —con muertos en la

calle— es una de las más graves amenazan a ¡a incipiente democracia.

El asesinato del concejal de Irún viene a complicar aún más el proceso autonómico de los vascos. Los

terroristas pretenden, sin duda, entorpecer la autonomía para Euskadi como intentaron impedir la

amnistía, a golpe de metralleta. De paso buscan desestabilizar aún mis, por el miedo, la vida iminiripal en

aquella conflictiva tierra. Son tácticas revolucionarias de manual. Ya se concedió una generosa amnistía.

Ahora es la Justicia la que tiene la palabra.

El Gobierno ha demostrado que esta actitud de firmeza va en serio. La destitución .fulminante del general

Prieto, de la Guardia Civil, por unas declaraciones «en sí mismas graves, al tratar de echar sobre la

autoridad civil «—segun una destacada fuente gubernativa— una responsabilidad que no le corresponde»,

es una prueba. El decreto está firmado por el Bey y por el vicepresidente y ministro de Defensa, teniente

general Gutiérrez Mellado. Y eso que el general Prieto goza de un merecido prestigio como hombre y

como militar.

Los últimos incidentes graves, provocados por grupos extremistas desestabilizadores, no han deteriorado

lo más mínimo, según fuentes solventes, la confianza de la Corona en el primer ministro y en su

Gobierno, a pesar de que hay personajes interesados en colocar chinitas en el camino de la Moncloa a La

Zarzuela.

También la U.C.D., según fuentes seguras, va a adoptar una actitud política de firmeza: «Ha llegado el

momento —nos dicen— de deslindar los campos. Y no vamos a ceder más terreno. Consensos, los que

hagan falta; cesiones, ni una más. No estamos dispuestos a seguir dando al P.S.O.E. el poder a trocitos;

que lo consigan, si pueden, en las urnas. Hasta ahora, cada vez que querían lograr algo, amenazaban con

su republicanismo. Este juego se ha acabado.» De momento, la ejecutiva no ve ninguna razón de urgencia

para sentarse en torno a una mesa con la del P.S.O.E., tal como los dirigentes socialistas querian.

Nos aseguran, de buena fuente, que hay serias tensiones y discrepancias entre el vicepresidente

económico, profesor Fuentes Quintana, y el gobernador Banco de España, señor López de Letona.

17 de diciembre de 1977

 

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