Graves disturbios en Madrid y en Barcelona     
 
 El Alcázar.    24/01/1977.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 18. 

GRAVES DISTURBIOS EN MADRID Y EN BARCELONA

• En la capital de España resultó muerto un ¡oven manifestante

• Numerosas personas resultaron heridas, entre ellas una mujer en Vallecas por arma de fuego

• En la ciudad Condal, quince policías y dos civiles, lesionados

• Las alteraciones del orden público se sucedieron de forma violenta durante toda la ¡ornada de ayer

MADRID. (De nuestra Redacción). Un joven muerto en circunstancias extrañas, decenas de Policías

Armadas heridos y numerosas personas civiles lesionadas de distinta gravedad es el trágico balance de la

jornada de lucha que Madrid vivió ayer prácticamente durante todo el día. Los graves desórdenes

públicos se iniciaron a las 11,30 horas de la mañana en la plaza de España como respuesta a la llamada

que la Liga Comunista Revolucionaria, Organización Comunista Española y Joven Guardia Roja, había

hecho convocando a una manifestación pro-amnistía. A esta convocatoria, prohibida por la autoridad

gubernativa, se unieron los numerosos grupos que militan a la izquierda y extrema izquierda.

A las 11,30 de la mañana, como decimos, se concentraron en la plaza de España e inmediaciones un

grupo compacto que se puede calcular en unas dos mil personas, muchas de las cuales levantaban el puño

cerrado, portando pancartas pro-amnistía total, incluida los presos comunes, y dando gritos del mismo

matiz. La intervención de las Fuerzas antidisturbios, que actuó enérgicamente utilizando botes de humo,

pelotas de goma, balas de fogueo y las porras reglamentarias, disolvió a los manifestantes que corrieron

por las calles adyacentes. A partir de ese momento las carreras y saltos se sucedieron en toda la zona

centro de la capital. Grupos que en algunos momentos llegaron a reunir cien personas y, en ocasiones,

quinientas como máximo, se manifestaron por muy diferentes calles siendo inmediatamente disueltos por

las Fuerzas antidisturbios.

Los manifestantes, que en repetidas ocasiones mostraron su peligrosidad y violencia agrediendo a las

Fuerzas del Orden con objetos contundentes: barras de hierro y piedras etc., cruzaron en las calles coches,

bancos, papeleras, vallas de obras y todo cuanto encontraban a mano intentando formar barricadas. Estas

acciones se sucedieron en las calles de Amaniel, Santa Cruz de Malcenado, Carranza, San Bernardo,

Ventura Rodríguez, Luisa Fernanda, Marqués de Urquijo y otras. El tráfico rodado fue cortado por la

Policía Municipal en dos ocasiones en la avenida de José Antonio para facilitar los desplazamientos de las

Fuerzas antidisturbios que además de los «jeeps», autobuses y coches del 091 propios de la Fuerza fueron

auxiliados por un escuadrón de caballería de la Policía Armada.

Entre las 11,30 y las 13 horas, la zona donde se produjeron «saltos» de los manifestantes y actuaciones

enérgicas de la Policía Armada fue la comprendida entre las calles de Princesa, Onésimo Redondo, José

Antonio, Callao, San Bernardo, Cibeles, Arenal, Marqués de Urquijo, Ferraz y Amaniel. Durante este

periodo de tiempo fueron numerosas las personas que resultaron heridas o contusionadas principalmente

por la acción de las Fuerzas antidisturbios aunque también se registraron heridos :por la violencia de los

manifestantes. La casa de socorro de Centro, situada en la calle de Navas di Tolosa, pidió refuerzos

sanitarios para poder atender a los numerosos heridos si bien muchos de es ios fueron trasladados

directamente a otros centros asistenciales.

Sobre las 12,30 horas se produjo en la calle de Silva semiesquina a la de la Estrella un incidente que costó

la vida a uno de los jóvenes participantes en la manifestación. Según" hemos podido averiguar, después

de contrastar numerosas fuentes de información, la agresión fue protagonizada al parecer, por dos

personas de edad madura. Un grupo integrado por unas doscientas personas trató de manifestarse por la

avenida de José Antonio siendo disueltos por la Fuerza Pública que actuó disparando botes de humo.

Huyendo de la acción policial unos quince miembros de estos manifestantes se refugiaron en la iglesia de

la calle de Silva. Momentos más tarde, a la salida del templo vieron en la acera de enfrente a dos

personas, una de ellas de unos 50 años y la otra de unos 30 a quienes los manifestantes identificaron en

voz alta como policías. Los dos desconocidos y no identificados hasta el momento, según los

manifestantes, miembros de Izquierda Comunista contestaron: «no somos policías, somos Guerrilleros de

Cristo- Rey». Se produjo según parece, un intercambio de frases entre los dos desconocidos y el grupo de

manifestantes, en el transcurso del cual, salió a relucir una pistola del calibre 7,65 mm. con la que se

efectuaron disparos alcanzando dos de las balas a uno de los manifestantes. Los autores de la agresión se

retiraron y los compañeros del herido trasladaron a la víctima, en un Renault 12, a la casa de socorro de

Centro, donde ingresó ya cadáver. El joven muerto fue identificado como Arturo Ruiz García, de 19 años,

domiciliado en la calle de Islas Cíes número 13, en el barrio de Peña Grande, estudiante de B.U.P.

Poco después, según informa un despacho de la agencia Cifra, acudió a la redacción de esta agencia, una

joven testigo de los hechos que se identificó como Rosario Arcas Díaz, de 26 años, maquinista textil,

militante de la «Organización de Izquierda Comunista». Esta joven, antes de acudir a la policía, explicó

su versión de los hechos a los redactores de Cifra. Según ella, se dieron cuenta de los dos desconocidos

cuando el grupo se encontraba discutiendo la conveniencia o no de arrojar piedras contra las Fuerzas del

Orden Público. Añade esta testigo que uno de su grupo dijo que el desconocido era «guerrillero» y que el

aludido contestó: «Sí, soy guerrillero y además tengo pistola». De acuerdo con esta versión, los

manifestantes, al escuchar esto, salieron corriendo perseguidos por el desconocido que efectuó dos

disparos. Al escuchar las denotaciones, los manifestantes volvieron sobre sus pasos y encontraron al

joven Arturo malherido sobre un coche, recogiéndole y trasladándole a la casa de socorro.. Según esta

testigo, el individuo que disparó vestía pantalón vaquero de color azul claro, cazadora corta de piel negra

y camisa marrón, tendría unos 30 años, muy alto y fuerte, con pelo oscuro y liso, cara ancha, de facciones

duras y barba. La aludida militante de la «Organización de Izquierda Comunista», ante las sugerencias de

los redactores de Cifra, indicó que pensaba acudir más tarde a la policia.

Hasta el momento no se ha producido ninguna detención ni tan siquiera se conoce de forma auténtica la

identidad personal y política del asesino. Las circunstancias extrañas de este homicidio envuelven al caso

en un misterio similar al perpetrado meses atrás en la calle de Barquillo en el transcurso de otra

manifestación. En aquella ocasión, como ahora, el agresor, antes de disparar, se identificó como

«Guerrillero de Cristo Rey» sin que hasta el momento se haya podido comprobar la autenticidad de esta

afirmación.

Con respecto al joven muerto ayer, sabemos que la policía ha llamado a declarar a varias personas.

Hasta el momento, todas las gestiones han dado resultados negativos.

Por otra parte, la acción de los manifestantes continuó a primera hora de la tarde. Desde la zona de

Callao, numerosos grupos, dando «saltos», gritos, cruzando coches de cuando en cuando y agrediendo

cuando podían a las Fuerzas del Orden, marcharon entre las 13 y las 14 horas por las calles de Arenal,

Bailen, Cibeles, Atocha, zona del Rastro, Embajadores, avenida de la Albufera, Monte Igueldo y otras

adyacentes. En el puente de Vallecas arrojaron numerosos cócteles molotov contra entidades bancarias,

comercios y un coche radio-patrulla del 091 cuyos componentes resultaron heridos. El vehículo sufrió

graves desperfectos y rompieron asimismo numerosos escaparates.

Paralelamente, la Policía Municipal cortó al tráfico el paso elevado de Eduardo Dato donde los

manifestantes habían colocado una pancarta simulando dos artefactos que fueron retirados por

especialistas.

La zona centro de Madrid comenzó a recobrar la normalidad a partir de las 15,30 horas de la tarde, si bien

a esta hora grupos de manifestantes continuaban por la zona de Vallecas.

Por otra parte, mediada la tarde, se produjeron nuevos incidentes al manifestarse diversos grupos que

fueron disueltos por la Fuerza Pública, solicitando amnistía y protestando por la muerte del joven Arturo

Ruiz. Las zonas afectas por los «saltos» y carreras de la tarde y primeras horas de la noche fueron

Vallecas, Aluche, plaza de España y Callao. El grupo más numeroso, que englobaba a unas doscientas

personas, se reunió en las calles Illescas y Camarena, en Aluche, donde la Policía Armada efectuó varias

cargas.

Al mismo tiempo, fueron lanzadas en numerosos puntos de la capital, octavillas protestando por la muerte

del estudiante Arturo Ruiz, pidiendo amnistía total, incluidos los presos comunes, y solicitando la

disolución de los cuerpos armados y la implantación de la República.

Por otra parte una mujer de 52 años, identificada como Florencia Marcano González, resultó herida en el

pecho por disparos de arma de fuego en el transcurso de los incidentes que los manifestantes

protagonizaron sobre las dos de la tarde en la zona del Puente de Vallecas. La víctima fue asistida de

primera instancia en el Equipo Quirúrgico número 3 y posteriormente trasladada a la ciudad sanitaria

«Francisco Franco» donde quedó internada. Se desconocen las circunstancias e identidad de los autores

de estos disparos.

 

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