Instantánea. 
 Desverguenza a la italiana     
 
 El Alcázar.    27/01/1977.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

DESVERGÜENZA A LA ITALIANA

DE todos es conocido el grado de descomposicion moral en que ha caido Italia desde que goza

de una derrocracia presidida por un partido supuestamente cristiano, aupado sobre bendiciones

eclesiásticas. Italia es hoy, para todo el mundo civilizado, la caricatura de la democracia, la hija

tonta, entre subnormal y libertina, a la que se sonríen algunas genialidades, mientras se cierran

púdicamente los ojos ante otras. Italia, por si a alguien se le olvida, es el modelo democrático

que atrae a ciertos sectores de !a "oposición civilizada" que intenta desgobernarnos. Y algo

vamos avanzando en este sentido, ya que los últimos atentados v secuestros cometidos en

España, en los que se entrecruzan, sin que nadie (as aclare, las acusaciones de !a derecha

contra la izquierda, y viceversa, no es una situación a la argentina o a la irlandesa, donde se

sabe perfectamente quién mata a quién, sino una situación a la italiana, que permite sucesos

de saínete, de trágico saínete, como el que en el juicio por el atentado en un banco de Milan en

el que murieron diecisiete personas, comparezcan, como posibles acusados, elementos de

organizaciones "neofascistas" y elementos de las "brigadas rojas". Pero el esperpento se

convierte en desvergüenza cuando un ministro italiano se atreve a anunciar que va a solicitar

de España la entrega de algunos italianos sospechosos de haber intervenido en actos

terroristas en Italia. Y decimos que es una desvergüenza porque el ministro en cuestión

pertenece al Partido llamado "cristiano", con igual libertad que otros se llaman en España

"guerrilleros de Cristo Rey" y con menos derecho si hemos de juzgar por las actividades

anticristianas que los "demócratas" italianos realizan o toleran, tales como (a colaboración con

los comunistas, la implantación del divorcio y la aceptación del aborto. Pues bien ese equipo

"democristíano", que malgobierna Italia desde hace más de treinta arios, no ha concedido ni

una vez la extradición de terroristas españoles refugiadas en su territorio. En cambio ha

permitido su libre circulación por Italia, ha tolerado y hasta colaborado en la financiación de

organizaciones terroristas españolas, como ,el Frente de Liberación antecesor de! FRAP, cuyo

jefe, Alvarez del Vayo, residía en Milán y era públicamente ayudado por el Partido Socialista,

miembro del "centro-izquierda". Asimismo cuando en España se juzgó y condenó a asesinos de

policías ios democristianos se sumaron a las incivilizadas manifestaciones antiespañolas y el

propio gobierno retiró como protesta su embajador. en España.

Tras estos antecedentes ¿quiere algún ministro italiano explicarnos desde que base jurídica

ética o moral puede pedir a España la extradición de supuestos terroristas un Gobierno que no

sólo no ha entregado nunca a ningún terrorista español, sino que públicamente los ha

defendido y ha tolerado que fueron apoyados financiados y alentados desde Italia incluso por

elementos de la Democracia pintorescamente "cristiana"?.

Una desvergüenza de este tipo sólo es concebible desde el error conceptual de creer que

España ha caído en un proceso revolucionario de signo rojo, que permite a un Gobierno

extranjero exigir sin autoridad lo que nunca se atreverla la caricatura política de Italia a pedir a

ningún Gobierno, la de un Estado soberano. Al Gobierno español le corresponde demostrar a

los payasos de la "democracia" italiana que se han equivocado, y que tienen que empezar por

poner un poco de decencia en su propia casa, antes de atreverse a presentar exigencias desde

la letrina en que viven.

 

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