Autor: Brezo, Tomás. 
   Amnistía 1933     
 
 El Alcázar.    27/01/1977.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

AMNISTÍA 1933

EN 1931 ya estaban en España los altos mandos del Komitern dispuestos a transformar a la

decimonónica II República Española, en un estado marxista-leninista.

Vittorio Codovilla, alias Medina, el gordinflón, especialista en asuntos hispanoamericanos, con larga

práctica en manejar divisas y organizar complots, vivía en España y dirigía desde la oscuridad, las

acciones a tomar, para concientizar al despistado pueblo español y a sus dirigentes comunitas, que habían

demostrado su ineficacia. A Codovilla le acompañaban Palmiro Togliatti, hombre de confianza del

Kremlin y Stepanov. En Moscú, permanecía Andre Marty, experto del Komintern para asuntos españoles.

Marty estaba en desgracia, encerrado en el Hotel "Lux", hotel de los castigados. Pronto, Andre Marty,

encontraría en España la ocasión de rehabilitarse ante los ojos alertas de Moscú. La bestialidad de Marty

durante la guerra española, horrorizó a Ernest Hemingway, que calificó a! individuo de carnicero

espantoso. George Orwell lo llamó: asesino compulsivo. También Maurice Thorez, futuro secretario del

PCF trabajaba activamente en España para preparar a las masas a lo que Trotzky llamó "locura colectiva".

Heinz Neuman, el líder comunista alemán, organizaba la clandestinidad y redactaba "Mundo Obrero" el

órgano del PCE. Los líderes comunistas españoles resultaban desfasados, no habian comprendido, que se

preparaba la revuelta comunista, bajo la tolerancia de la II República.

Por su parte, la República, se declaró anticlerical y decidió disolver a todas las órdenes religiosas y

repartir las propiedades agrícolas, ya que ambas cosas, eran las culpables "del retraso industrial español".

Se organizaron alegremente, los incendios de las iglesias y Manuel Azaña declaró: "España ha dejado de

ser católica", añadiendo, que la vida de un republicano era más valiosa, que todas las iglesias españolas.

Afirmaciones, que delatan, al señor Azaña. Las iglesias, no sólo son lugares, para celebrar cultos

religiosos. Las iglesias católicas son obras de arte inigualables y olvidar que la Iglesia Católica, ha sido

durante dos milenios, el centro, el eje y el manantial de la civilización occidental, es lamentable. Los

anuncios de Azaña, denotaron su naturaleza cínica y caníbal. El mismo, cuando se vio encerrado en

Benicarló, escribiendo sus tardías memorias, tuvo que reconocer en lo más profundo de sí mismo, que la

Iglesia Católica, estaba por encima del republicano Azaña y de sus republicanos desfasados. Si no lo hizo,

peor para él, pues Azaña pasó y la Iglesia queda...

El anticlerialismo republicano parió la Constitución de 1931, en la que se prohibe la enseñanza en los

institutos religiosos. La educación española se deshizo y quedó reducida casi exclusivamente al Instituto

Libre de Enseñanza, padre de los gobiernos españoles en el exilio. Según la Constitución de "1.931 "el

gobierno venía del pueblo y todos los ciudadanos eran iguales en derechos" ¡Menos por supuesto, los

ciudadanos católicos, que formaban la mayoría del pueblo!. Esta igualdad, proclamada

constitucionalmente, no impidió las luchas feroces entre el Lenin español, Largo Caballero e Indalecio

Prieto y los representantes socialistas de la UGT...

La Constitución tampoco convenció al PCE, fundado diez años atrás y que no habla logrado convertirse

en el Partido de masas deseado en Moscú. Eran los anarquistas, los que epataban con la fuerza obrera,

especialmente en Cataluña. Jesús Hernández, el encargado de la "Agitprop" en España, declaró en Moscú:

"La peor enfermedad de la clase obrera española es el anarquismo, que congrega al 45 por ciento del

proletariado..." Esto terminó en 1937 cuando los comunistas lograron asesinar en masa a los anarquistas,

que habían sobrevivido décadas durante la Monarquía.

Las leyes agrarias votadas en septiembre de 1932, provocaron, que bandas armadas de campesinos se

lanzaran a ocupar tierras, provocando encuentros sangrientos con la Guardia Civil, enfrentamientos, que

fueron aprovechados para la "Agit-Prop" del PCE, que había proporcionado las armas.

El gobierno decidió la expropiación de la tierra invadida.

En 1933, el Komintern acusó a los dirigentes del PCE de "sabotear sistemáticamente las decisiones del

Partido y el Komintern... "Y Bullejos, Gabriel Trilla, Manuel Adame y Etelvino Vega fueron llamados a

Moscú. Se preparaba la sangría española.

A raíz de los motines campesinos de Málaga organizados por el PCE, el sargento Vázquez, decidió

presentar una queja ante las altas instancias militantes, denunciando irregularidades en el suministro de

víveres a las tropas. Vázquez fue encarcelado. Era lo convenido entre Vázquez y el PCE. Inmediatamente,

Mundo Obrero" o sea Heinz Neuman, lanzo llamamientos al pueblo para apoyar a Vázquez. La

propaganda provocó una histeria colectiva y el gobierno liberó a Vázquez. "Mundo Obrero" se convirtió

en el vocero de la tropa española. Fue entonces, cuando Thorez y Neuman decidieron emplear el arma de

la amnistía, como detonador para la concienciacíón de la masa. El único diputado a Cortes comunista

recibió la orden de pedir la amnistía de clase, para todos los presos políticos, con excepción de los

monárquicos, en las propias Cortes. Y así lo hizo el 21 de julio de 1.933.

La vociferación por la amnistía, planeada en el Komintern, creció a través de todos los partidos. Se

apelaba a los sentimientos humanos: "El gobierno socialista republicano emplea las formas más

desenfrenadas del terror para quebrantar al pueblo..." Se constituyeron "comités por la amnistía" y el PCE

obtuvo más adhesiones, que en ningún momento de su historia. Inmediatamente hizo un llamamiento a

una huelga general de 24 horas "en favor de la amnistía de clase". El llamamiento fue un fracaso. Los

anarquistas por su parle iniciaron su campaña en favor "de todos los presos políticos, incluyendo a los

monárquicos".

El PCE se repuso del fracaso con la aparición repentina de Ramón Casanellas, traído directamente de

Moscú, para aparecer en un mitin con la entonces líder local, Dolores Ibarruri y Balbotín. Casanellas, era

el hombre, que el 8 de marzo de 1921 "ejecutó la sentencia de muerte emitida contra el primer ministro

español Eduardo Dato". Casanellas, se hacía pasar por anarquista. Para el crimen contó con dos cómplices

y en su fuga lo ayudaron los comunistas, que lo ocultaron en Bilbao y luego lo hicieron llegar a Moscú.

La multitud sacó en hombros al asesino. Se había logrado "enloquecer" a una parte de la plebe

madrileña... La bandera había sido la AMNISTÍA, el resultado la presentación publica del magnicida. El

PCE había puesto su pica en Flandes... Todo estaba listo para la revolución de Asturias de 1934.

Codovilla estaba ya en Asturias...

Tomás BREZO

 

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