A la oposición, lo suyo     
 
 Ya.    28/01/1977.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

A LA OPOSICIÓN. LO SUYO

EL Gobierno y las Fuerzas Armada* han mantenido la serenidad.

Lo hemos destacado en nuestros anteriores comentarios y en este nos parece justo destacar

que también la oposición ha mantenido la serenidad: toda la oposición, Incluido, naturalmente,

el Partido Comunista.,

Hablamos en general: no desconocemos la presencia de muchos millares de ciudadanos que,

sin pertenecer a dicho partido ni siquiera a. la oposición, acudieron a prestar su respetuoso,

emocionado homenaje a las víctimas del bárbaro atentado al centro laboraba. Tampoco

desconocemos la conducta incivil de los que, después del entierro, rompieron el compromiso

pacifista de la oposición. Por otra parte, y refiriéndonos concretamente al Partido Comunista, no

olvidamos que su política de moderación no es una novedad. Fue la tendencia que adoptó

durante la guerra civil, no sin numerosas y sangrientas excepciones, y es claro—y los hechos le

dieron la razón—que si actuó así fue principalmente por una clarividencia política que le hacía

ver que aquél era el camino más adecuado para conseguir sus fines.

GANARSE una patente de respetabilidad ha sido la obsesión del partido durante los últimos

años, y en ese aspecto, su Intervención decisiva para garantizar el orden en el entierro de las

víctimas del último atentado ha sido un paso fundamental. Pero, en todo caso, la renuncia a

replicar violentamente a la salvaje provotación ha sido un bien mayor, que debemos acoger con

aplauso para el sentido de moderación que lo ha hecho posible, y no sólo por sus frutos

inmediatos,, sino por cuanto tiene de paso hacia una incorporación de todos los partidos a la

convivencia pacífica.

En este último aspecto no hay que engañarse: la jornada del miércoles ha sido la legalización

de hecho del Partido Comunista; pero esto no pueda asustar a quienes hemos defendido su

legalización de derecho, no por razones teóricas, que no vemos, sino prácticas. Dentro de la

legalidad, e! partido cuenta con lograr unos triunfos que por la violencia no podría conseguir, y

tiene razón; pero los que no somos comunistas contamos con que, a pesar de esos triunfos, el

partido no obtenga el triunfo total, como nunca lo ha obtenido en una confrontación libre de

pareceres, y creemos que en eso la razón es nuestra. Este es un juego en el que cada uno va

a lo suyo, pero en el que, por de pronto, gana la paz.

\7OIVIENDO al enfoque general, diremos que los sucesos pasados * han puesto de relieve

que, aun sufriendo los ramalazos de barbar?- violencia característicos de las sociedades

contemporáneas, -, clima da nuestra sociedad no tiene parangón posible con el de los meses

fjbs precedieron a la guerra civil. Claro es que para ver eso hay que arrancarse unos esquemas

mentales que han quedado muy alelados de la realidad, pero esto es lo primero que

necesitarnos hacer los españoles: saber ver lo que pasa hoy aplicando, para juzgarlo, le´

medidas de hoy.

Solo son de lamentar los actos, vandálicos de los grupos dispersos por Madrid después del

entierro. Se ve que esas masas, aunque en nuemro nacido,no se resignaron a seguir el

ejemplo de horas antes Hay gente siempre irrecuperable para la legalidad.

 

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