No delitos políticos, sino delitos     
 
 Ya.    28/01/1977.  Página: 5,6. Páginas: 2. Párrafos: 11. 

NO DELITOS POLÍTICOS, NO DELITOS

El delito político no existe: hay la opinión política y su reflejo pratico en los programas políticos; pero el

delito es siempre comun. La política es un encaje. mde tolerancias mutuas, un ajuste de derechos para que

quepa el ejercicio de todos los posibles; se abandona el campo de la política en cuanto existe la agresión

que trata de Imponer el capricho propio al derecho ajeno.

LA política implica admitir múltiples concepciones del bien común, diversos modos de llegar a realizar el

mismo objetivo y mucho más si se trata de diversos objetivos; la política admite partidos opuestos, exige

la libre expresión de las opiniones, supone la polémica, exige modos prácticos de que se haga visible la

voluntad de las mayorías y, con Igual imparcialidad, la de las minorías.

EN el fondo del razonamiento que lleva al diálogo civilizado de las tendencias políticas está la misma

razón que apoya la doctrina de la libertad religiosa; incluso si un solo partido representara en un momento

y tema concreto el acierto o la verdad, frente al error de los otros, no podría imponerlo, sino ofrecerlo; y

no vale alegar los "derechos de la verdad"—más que discutibles en política—, sino los "derechos de los

hombres" a buscar el acierto y el bien con su propia cabeza y no con cabeza prestada.

El delito—mucho más si nos enfrentamos con la agresión física, el asesinato o el secuestro; pero también

si observamos ataque a la propiedad ajena, a la fama o a no importa qué derecho ajeno violado— es

apolítico, en cnanto que las categorías políticas no pueden aplicársele. Una fachada pintarrajeada, un

coche volcado o una librería ardiendo no son "delitos políticos", sino delitos. La "intencionalidad política"

es la más burda invención para resucitar los peores crímenes de instituciones medievales por los mismos

que se han pasado la vida protestando contra los sambenitos, los autos de fe y las hogueras. Muy moderno

y muy cómodo, pero absolutamente hipócrita.

TODO esto viene a cuento de la amnistía de los delitos de intencionalidad política. Hagamos claridad.

Dígase de una vez que defender ideas opuestas a otro partido, aunque sea el partido en el poder, es un

derecho humano; bórrense del derecho penal aquellas cosas

No delitos políticos, sino delitos

que sólo son Ilegales porque figuran y nunca debieron figurar en el.

LIBERADAS de grillos Injusta tos las asociaciones y expresiones de ideas políticas, y libres para andar

por la calle, anden por ella con orden, como cualquier ciudadano. Y asi como no hay un adelantamiento

en curva diferente para conductor de izquierda o de derecha, no haya asesinato, incendio o tortura que no

tenga su castigo, sea quien sea su autor.

TAMBIEN los delitos comunes pueden ser y suelen ser indultados, incluidos los delitos de sangre; desde

ese punto de vista, también cabría perdón para los que fueron cometidos en ese capitulo al que

acabamos de negar la apelación de "políticos" y calificamos de comunes.

PERO con dos condiciones: "amnistía" significa "olvido", y no cabe olvidar lo que se hizo ayer mismo,

en la disposición de ánimo de volverlo a repetir mañana. El "borrón y cuenta nueva" exigen una fecha

para el balance que se declara cerrado y una auténtica página en blanco para el futuro.

INDULTO" significa "ejercicio de la Indulgencia", no Importa que el Indultado ladrón o asesino; pero

exige voluntad de reforma. Si no la hay, el que suelta por las calles a un agresor peligroso no es

Indulgente, sino débil o cómplice. El gobernante tiene que ser fuerte, precisamente porque debe ser justo.

 

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