Autor: TÁCITO. 
   Serenidad activa     
 
 Ya.    28/01/1977.  Página: 5,6. Páginas: 2. Párrafos: 14. 

SERENIDAD ACTIVA

ES Imposible) contemplar sin dejarse influir por la emoción los. ´dolorosos acontecimientos de estos días,

que obviamente condenamos con la mayor energía. Sin embargo, la emoción, en su sentido más amplio,

no es buena consejera de actitudes en un momento en que los españoles estamos tomando posiciones que

serán vinculantes para nuestro presente y para nuestro futuro.

La valoración emotiva de estos actos podría conducirnos o bien hacia posturas apasionadas, o bien hacia

una nueva escéptica Inhibición, fruto del miedo y la apatía, cuando es un deber serio superar el ánimo con

serenidad positiva y constructiva, que es una virtud ciudadana de las que más claramente estamos

necesitados en estos momentos. Para ello es necesario dar al pueblo una explicación clara y rotunda del

origen y raíz de estos hechos, porque el peligro de la violencia, que se cierne siempre como una

maldición, agravado con el afán de informar precipitada o desordenadamente, con las suposiciones

tendenciosas o con la capitalización política del terror, puede conducir a muchos hombres y mujeres, por

una deficiente concepción de la estrategia de la nivelación o del equilibrio, hacia movimientos

pendulares tradicionales, irreconciliables y antagónicos, que no nos corresponden hoy ni por madurez, ni

por convicción, ni por biología.

EL día 15 de diciembre de 1976 el pueblo manifestó claramente su deseo de cambiar el sistema político,

cambiando hacia formas democráticas basadas en la libertad. Esta afirmación ha supuesto un fuerte

respaldo al Gobierno, que, por supuesto, no podía ser bien acogido en ambientes no democráticos y la

reacción solamente se ha hecho esperar cuarenta días. Cuarenta días que parecían un sueño imposible en

el tránsito deseado por la mayoría, impensable hace sólo poco más de un año, del qua bruscamente nos

han ´despertado. Pero no nos engañemos, porque los tímidos intentos de apertura iniciados en los últimos

años de Franco también se frustraron, entre otras razones, por el mismo lastre de violencia.

Por eso no queremos polemizar sobre los posibles culpables, porque los criminales carecen de toda

autenticidad política; no importa que la inspiración o acción de los hechos provenga de los extremos

políticos nacionales o de una o varias organizaciones internacionales. Lo cierto es que se pretende

boicotear, de una parte, el abrumador resultado afirmativo del referéndum, la creciente credibilidad del

Gobierno y, como consecuencia, el rápido arraigo que la institución de la Corona está logrando en nuestro

país, a base de demostrar con aciertos y prudencia el deseo del inmediato establecimiento "de un Estado

democrático. Y de otra, el importante papel que va a jugar España en la economía no sólo de la Europa a

la que pertenece, sino en los grandes mercados amigos de Iberoamérica y de los países árabes, que son ya

importantes bazas económicas mundiales.

SE ha repetido tantas veces que el contenido y la diversidad ideológica y política solamente sirven para

dividir, cuando no para enfrentar, que hasta el alma joven de este pueblo nuevo pudiera pensar que fuera

cierto, y por ello no queremos dejar de manifestar que un pueblo sin contenido y pluralismo cultural,

ideológico y político es un pueblo muerto. Aunque haya tenido un acceso visible a los bienes de consumo,

no por "ello dejará de ser un pueblo humanamente pobre e insatisfecho, si no es capaz de establecer los

cauces necesarios para participar activamente en las tareas de gobierno, siendo protagonista, también

activo y responsable, de la ciudad en que vive, de la empresa en que trabaja, de la provincia, de la región

y de la nación en torno a la que gira su existencia.

EL objetivo que mas claramente persiguen los autores de estos actos de terror es impedir el desarrollo

visible y creciente de la responsabilidad ciudadana del pueblo y su participación en la vida pública con

serenidad activa. porque un pueblo que tenga un democrático, firme y plural contenido cívico, político o

ideológico será siempre un pueblo que estará preparado para que no tiemblen sus instituciones por las

acciones viles de esas minorías que siempre existirán para alterar la convivencia pacífica.

Debemos ser conscientes de que en estos tiempos de comienzo democrático, cuando aún falta el cordón

umbilical y las instituciones que unan a los que ejercen el poder con los verdaderos titúlales de la

soberanía, corremos el riesgo de perder el equilibrio de la transición por cualquier soplo de viento que,

venga de donde ven^r deseará dominar algo tan serio como es el destino de nuestro pueblo y que no

Iniciará el camino de su consolidación hastia después de haber celebrado las próximas elecciones

libremente,

Por eso decíamos ya en el manifiesto que presentamos para la constitución del Partido Popular, y

repetimos hoy, estas palabras:

"La ocasión que éste comienzo de época ofrece es un momento decisivo en nuestra vida e historia.

Muchos unidos podemos tener la oportunidad de alterar la constante de las discordias nacionales.

Disgregados en pequeños conjuntos, correremos el riesgo, una vez más, de ser gobernados por la voluntad

personalista de cualquiera o por los Intereses exclusivos de un credo doctrinario o de un grupo poderoso.

POR ello os convocamos a todos a una tarea de capi-~ tal trascendencia. A los que durante los últimos

años han sido espectadores de la vida nacional desde e] refugio de sus hogares. A los testigos mudos de

una política ajena que les resultaba distante. A Jos jóvenes que han vivido sobre un territorio, más

cómodos que BUS antecesores, pero también más lejanos de lo que oficialmente ocurría.

Os pedimos que actuéis y que os sintáis llamados a la obra nacional del mejorar común. Y que nos

ayudéis a lograr una España más sosegada, más raciona!, más estable, sin crispaciones ni arengas; una

España austera, pero rica. en la utilización de sus valores culturales, que arroje por la borda para siempre

el lastre de lá revancha y el ajuste de cuantos," TÁCITO (P. P.)

 

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