Fernández Miranda, entrevistado por Emilio Romero. 
 Confusión en torno al tema del asociacionismo político     
 
 Informaciones.    29/01/1972.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

FERNANDEZ MIRANDA, ENTREVISTADO POR EMILIO ROMERO

CONFUSIÓN EN TORNO AL TEMA DEL ASOCIACIONISMO POLÍTICO

MADRID, 29. (INFORMACIONES.) — Entrevistado por don Emilio Romero, director de "Pueblo" y

consejero nacional del Movimiento, el ministro secretario, don Torcuato Fernández Miranda, ha

confirmado que el problema de las asociaciones políticas no encontrará solución mientras la sombra de

los partidos esté detrás.

"Mientras con actitudes más o menos reticentes se fomente la confusión de querer algo no congruente con

el sistema, se hará imposible el desarrollo del mismo", ha declarado el ministro, que añade a lo anterior:

"Entiendo que aquellos que quieren, de una u otra manera, llegar a los partidos políticos, fomenten esa

confusión y que la palabra asociaciones sea para ellos como un hablar en voz menor de los parados políti-

cos y preparar el camino para los mismos. Con ello, si lo lograran, liarían imposible el desarrollo de

nuestro sistema, lo pondrían en trance de destrucción. Pero quienes no estén en ese luego, sino que

quieran real y verdaderamente, sin espíritu nostálgico ni regresivo, ir adelante en el desarrollo de nuestro

sistema, han de empezar por favorecer el intento tenaz de poner claridad en este tema. Acabada la

confusión, el tema será radicalmente fácil."

A la pregunta de si hay algo por hacer para completar el cuadro constitucional de las leyes o de su norma-

tiva derivada, el señor Fernández Miranda responde que "lo importante en una Constitución no es la

vigencia exacta de sus textos, sino la vigencia de su sentido".

" Soy de los que creen —añade— que nuestro proceso institucional ha concluido en el sentido de que el

desarrollo político tiene su plenitud de realización en nuestras Leyes Fundamentales. Ello no es obstáculo

para que nuestro sistema, que es por naturaleza dinámico, requiera algunos complementos, bien en el

sentido estricto de complemento de nuestras Leyes Fundamentales, bien en el sentido de desarrollo o es-

pecificación de aquéllas."

Para el ministro lo que queda por hacer "está ya claramente determinado por las líneas maestras de

nuestra Constitución, de nuestras Leyes Fundamentales", y lo que procede es "el desarrollo de nuestro

propio sistema con radical fidelidad al mismo".

Explicando su papel personal en el problema de la regulación asociativa, el señor Fernández Miranda ha

dicho: "A mí el tema de las asociaciones me fue dado como postulado por quien podía hacerlo. Este

postulado me daba el significado del problema y el modo en que había de abordarlo desde las exigencias

de nuestro sistema. Y eso es lo que hice: aceptarlo, al margen de toda imaginación egocéntrica. A

Macbeth le perdieron sus brujas. Yo también tenía mis pequeñas brujas.

Era algo así como la afirmación: "Tu éxito será grande si pones en marcha las asociaciones. Pero esos

éxitos no los debe aceptar un político."

El ministro dice más adelante, durante la entrevista, que "la experiencia plantea problemas concretos y

facilita la modificación de aquellas piezas necesarias para que las instituciones estén más adecuadas a la

realidad y a los fines que intentan perseguir".

Luego señala: "Una de las cosas que hay que hacer es dotar a la representación familiar de la estructura

necesaria para que su representatividad sea efectivamente orgánica. Nuestra representación orgánica toma

al ciudadano español desde su situación social, determinada por su vinculación a una familia, a una

localidad, a una profesión. La organización sindical y municipal están estructuradas; la familia, no. Y

entonces hemos hecho una representación prácticamente inorgánica. Bien entendido que no se trata de la

familia; se trata de la situación social que produce la condición familiar, y es esa situación social la que es

necesario organizar como base da la representación familiar, como participación política... Sí, eso es lo

que hay que hacer: efectuar la gran organización de la familia."

29 de enero de 1972

 

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