Tribunales. 
 La prisión atenuada del señor Vilá Reyes se vuelve más suave     
 
   26/10/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

TRIBUNALES

La prisión atenuada del señor Vilá Reyes se vuelve más suave

BARCELONA, 26. (Resumen de agencias.)—La Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Madrid ha dictado un auto por el cual se concede a don Juan Vilá Reyes autorización para salir de su domicilio de Barcelona, en el que se encuentra en régimen de prisión atenuada, para trabajar en las empresas de las que es gerente. Son éstas Manufacturas Arga, S. A., e Industrial Urbana, S. A., ambas con sede social en Barcelona. El auto de la Sección Séptima especifica que las horas permitidas a don Juan Vilá Reyes para salir de su domicilio son de nueve a dos del mediodiía y de cinco a siete de la tarde, los días laborables.

Además, los domingos podrá salir de diez a doce de la mañana para cumplir sus deberes religiosos.

Informa la agencia Europa Press que durante los pasados trece meses que don Juan Vilá, Reyes pasó en prisión atenuada en su domicilio se ha recuperado de forma notable de sus dolencias, lo que permite decir que su salud es bastante satisfactoria. Durante este tiempo ha trabajado en la redacción de tres libros, que ha terminado recientemente. Uno recoge sus Impresiones del período que permaneció en la cárcel de Carabanchel y los otros dos son estudios sobre Matesa y sus vertientes política económica técnica y social

También señala Europa Press que el señor Vilá Reyes, al conocer la resolución de la Audiencia ha manifestado su satisfacción por poder salir de su domicilio, para atender personalmente sus negocios y empresas.

Don Juan Vilá Reyes es el principal encartado en el «caso Matesa».

Se encuentra en situación de prisión preventiva, a la espera de juicio. Esta prisión preventiva tiene el carácter de prisión atenuada» en su domicilio, desde la mañana del 29 de agosto de 1972, fecha en que el señor Vilá Reyes salió de la cárcel de Carabanchel.

En el sumario Matesa, el señor Vilá Reyes se encuentra bajo una petición de mil doscientos noventa años de cárcel, que solicita el fiscal. Sn abogado, don José María Gil Robles, pide la Ubre absolución. Don Juan Vilá Reyes es el único de los procesados del caso Matesa que continúa en régimen de prisión preventiva, pues a su hermano, don Fernando Vilá Reyes, le fue concedida la libertad provisional el 22 de enero de 1972, y todos los demás procesados del asunto Matesa ya la tenían concedida con anterioridad.

Cuando estalló el escándalo Matesa, el señor Vilá Reyes se encontraba convaleciente de una intervención quirúrgica intestinal, en en domicilio de San Vicente de Montalt, cerca de Barcelona. La intervención se produjo en julio de 1969. Desde los primeros días en que Matesa tomó estado judicial, y a pesar de dicha convalecencia, el señor Vilá Reyes fue sometido a custodia en su domicilio. El 23 de agosto ingresaba en prisión, en la cárcel Modelo de Barcelona, donde pasó a la enfermería. Después fue trasladado a la prisión de Carabanchel, en Madrid.

Desde el principio, sus abogados, don José Mana Gil Robles y don Antonio Vázquez Guillen, solicitaron en repetidas ocasiones su libertad provisional o en el régimen de prisión atenuada domiciliaria. Sus peticiones fueron desestimadas por el Pleno del Supremo, mientras entendió en el caso; después fueron igualmente rechazadas, hasta seis veces, por la Sección Septana de la Audiencia Provincial. El motivo de la petición era invariablemente el estado de salad del señor Vilá Reyes. Finalmente, el 18 de agosto de 1972, tanto el fiscal como el abogado del Estado se adhirieron a la solicitud de prisión atenuada.

La Sala la concedió y el señor Vilá Reyes salió de Carabanchel la mañana del 29 de agosto de 1972. Fue a su piso de la calle de Zurbano, en Madrid. Allí permaneció algo más de un mes, hasta que la Sala accedió a una nueva petición de sus abogados defensores, para trasladarse a Barcelona. El señor Vilá Reyes negaba a Barcelona el 30 de septiembre de 1972. En diciembre de ese año, la Audiencia autorizó su ingreso en una clinica, para reconocimiento médico. Pero no se le concedió permiso ni para asistir a una Feria Internacional Textil ni para pasar el verano en una casa de un amigo, en una playa catalana. Ambas cosas fueron solicitadas en su momento por sus defensores.

 

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