Matesa: comienza el juicio     
 
 Informaciones.    08/04/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

MATESA: COMIENZA EL JUICIO

La Constitución española ofrece los cauces suficientes para su cambio

De "Arriba": "De loa palabras del Jefe del Estado en aquel momento histórico, q u • significa una nueva concepción de nuestra política interna, se desprenden la» condicione» que caracterixan la Constitución españolas apertura, dinamismo y realismo.

Apertura, por cuanto nuestra Constitución ofrece lo» cances suficiente» para su cambio, siempre qu-e asi lo requiera la realidad de la nación o lo exija la mayoría de la población mediante el procedimiento establecido del referéndum nacional. Ello ofrece una doble garantía: la de amoldarse al momento histórico que pueda vivir el país y la de ha. oer posible la participación dot pueblo español en su gestación renovada."

"La Constitución no está culminada. No lo está desde «i momento en gue quedan por elaborarse capítulos tan " importante» oomo puedan ser Ja ley Sindical y, al margen de la´ estricta letra de los Texto»

Fundaméntale», /altan por completarse los principio» A» la representatividad, del asooiacionismo y de la definitiva estructuración de la participación del pueblo en la» tarea» pública» por lo» nuevo» cauce» que en su día abra el Consejo Nacional."

Se observaba, sin embargo, esta mañana en los aledaños de las Salesas mucha menas expectación popular de la esperada. Habla tina cola de unas ciento cincuenta personas, que querían entrar en la sala. Unas cincuenta han tenido que quedarse fuera. También se notaba una fuerte vigilancia policial. Numerosos periodistas extranjeros han tenido que quedarse fuera por no tener acreditación en regla. También ha tenido obstáculos para filmar Televisión Española. A las once y diez han quedado cerradas las puertas de la sala del .juicio. Dentro destacaba la presencia de abogados con toga, que han querido estar asi presentes en la vista del gran proceso

En principio se ha decidido que las sesiones públicas se celebrarán de diez y media de la mañana a una y media de Ja tarde, v de cinco de la tarde a siete v media. La duración de la vista es imprevisi´ !e. aunque puede adelantarse que será larga. Además de la declaración de los 300 testigos —puede que sean más— españoles y extranjeros, es de suponer que sean largas las intervenciones de los siete abogados defensores. Don José Marta Gil-Robles, «cabeza» evidente de la defensa, cuyo cliente es el principal encartado, don Juan Vilá Reyes, había propuesto él solo 195 testigos, de los que podrá contar con 155. Le han rechazado, por tanto. 40 testigos, entre ellos los ex ministros señores López Bravo, López Rodó, Castiella, Fraga y Sánchez Bella.

La Sala de la Sección Séptima de la Audiencia está compuesto por tres magistrados: presidente, don José Maria Salcedo; don Luis Hernández, ponente, y don José Arnal, magistrado vocal. A la hora en que cerramos esta edición de INFORMACIONES —una y media de la tarde—, se ha levantado la sesión, que continuará esta tarde.

LOS ACUSADOS

Al principal encartado, don Juan Vilá Reyes, el ifscal acusa de cuatro delitos de estafa, 417 de falsedad en documento privado y cuatro de cohecho, por los que solicita un total de mil doscientos noventa y tres años de cárcel.

El ministerio fiscal acusa de los delitos de falsedad y estaaf a don Fernando Vilá Reyes, don Luis Banquell y don Antonio Trius, para los que solicita sendas penas de ciento dieciséis años y tres meses de

cárcel.

A don Luis Alonso Calleja se le imputa un delito de cohecho para el que se piden tres años de presidio y nueve de inhabilitación especial. También se acusa de cohecho a don José María Pellicer, don Manuel Leira Cobeña y don Luis Vindel Mirón, para cada uno de los cuales se piden tres años de suspensión. El señor Pellicer solicitó de la sala la suspensión de la vista a finales de la semana pasada, en razón de padecer grave enfermedad cardiaca, petición que no fue concedida.

LA DEFENSA

La defensa está a cargo de los letrados señores Gil Robles, Ferrer Sama, Mosquete, Ruiz de Velasco, Vicente Seña, García Trevijano Fos y Leopoldo Torres. A la sesión de apertura ha asistido una representación de la Comisión Internacional de Juristas, así como numeroso público, que llenaba la sala en que se celebra el juicio y en espera en las puertas de acceso del vestíbulo del Palacio de Justicia del momento de entrar.

Tras la lectura por el secretario de los escritos de calificación, el señor Gil Robles, defensor del señor Vilá Reyes, alego inexistencia de jurisdicción por parte de la sala, hecho ya alegado —recordó— en su recurso contencioso-administrativo ante el Tribunal Supremo, que en caso de ser admit ido —afirmó— supondría la nulidad de actuaciones de la sala, por lo que solicitó la suspensión de la vista. El presidente de la sala denegó la petición, en base al articulo 44 de la ley de Procedimiento Administrativo, y 122 de la de

Jurisdicción Contenciosa Administrativa. El señor Gil Robles pidió constara en acta su disconformidad con la no admisión de su petición, así como el hecho de haber sido admitido a trámite su recurso por la Sala Cuarta del Supremo, que está pendiente de la revisión por el ministro de Justicia, a efectos de formalización. El defensor señor Mosquete solicitó la suspensión, debido a la no comparecencia de dos testigos, residentes en Brasil y Perú.

DECLARA DON JUAN VILÁ REYES

Iniciado el interrogatorio contestó en primer lugar don Juan Vilá Reyes. Preguntado por el Ministerio Fiscal sobre las sucesivas ampliaciones de capital de Matesa, alegó desconocer la no inscripción en el Registro Mercantil de dos de dichas ampliaciones, y afirmó que la petición de créditos se efectuaba automáticamente en la empresa dentro del marco legal entonces vigente. Manifestó haber adquirido la patente de los telares «Iwer» para España y Portugal y América del Sur. Y respecto a la formación de sociedades filiares indicó que la de Friburgo era el centro de toda la red comercial de Matesa, repartida por numerosos países. Respecto a la actividad de Matesa se afirmó que la empresa se dedicaba a montar telares con piezas no fabricadas, pero sí encargadas por Matesa a empresas auxiliares que posteriormente enviaba al mercado exterior. Según el fiscal, de 1964 hasta 1969 Matesa obtuvo créditos del Banco de Crédito Industrial mediante la presentación de la oportuna documentación.

A preguntas del fiscal, si consideraba cierta toda la documentación respecto a la realidad, el señor Vilá señaló que según la legislación española los exportadores deberían presentar un contrato en firme, resultando favorecido un cliente extranjero, por lo que se vio obligado, al igual que otros muchos empresarios españoles, a presentar un contrato en firme con unas cláusulas adicionales que no eran presentadas al Banco de Crédito Industrial y sí archivadas en Matesa, según afirmó a requerimiento fiel fiscal.

DON JUAN VILÁ REYES LLEGO A LA AUDIENCIA ESCOLTADO Y CON GRAN ANTICIPACIÓN

UNAS 150 PERSONAS HACÍAN COLA PARA ENTRAR EN LAS SALESAS

 

< Volver