Autor: Bardo, Ricardo. 
 Caso Matesa. 
 La esposa de Vila Reyes protesta por determinados artículos de prensa  :   
 De cómo el señor Villar Palasí llegó a tener relación con Matesa. 
 Informaciones.    14/04/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 44. 

LA ESPOSA DE VILA REYES PROTESTA POR DETERMINADOS ARTÍCULOS DE PRENSA

MADRID, 14. INFORMACIONES, por Ricardo Barda.)

EL juicio de Matesa, cuya sesión del sábado por la mañana duró tan sólo una hora, se espera que hoy adquiera nuevo interés con la declaración de alguno de tos testigos que, han sido citados, entre los que figura, algún ex ministro.

Algunos aspectos extraprocesales atraen también la atención sobre el desarrollo de la vista oral. Hay cierta sensación de incomodidad en algún sector de la defensa en- relación con determinados artículos que están apareciendo en la Prensa nacional, ha manifestado la esposa del señor Vílá Reyes, quien, al parecer, ha hablado con el ministro de la Presidencia, señor Carro Martínez, sobre este asunto, yo que considera que con tale» artículos se está perjudicando gravemente la defensa de su esposo y la de los demás procesados. Se está prejuzgando el caso, v eso es inadmisible, añadió,

DE COMO EL SEÑOR VILLAR PALASI LLEGO A TENER RELACIÓN CON MATESA

El defensor del señor Vilá Reyes, don José María Gil-Robles, manifestó a un redactor de INFORMACIONES su complacencia por la objetividad de las referencias aparecidas en la Prensa nacional sobre las sesiones del juicio oral, con alguna excepción.

—La excepción ¿es matutina o vespertina?

—No qiuero precisar más —añade el señor Gil-Robles.

—Pero ¿es singular o plurár?

—Sí, es singular —precisa el defensor.

En relación con los mencionados artículos, que acompañan a la información del juicio publicada por un diario, el señor Gil- Robles manifestó: «¿Lo que tenga que hacer lo haré ante el Tribunal, ya que o quiero actuar contra un compañero.»

LOS TRABAJADORES DE MATESA, DISCONFORMES CON EL TESTIGO DE CARGO

El Jurado de Matesa en Pamplona se na reunido para enviar una carta al señor Castro San Martín, ex director general de Aduanas, en relación con sus declaraciones ante el Tribunal que entiende en el asunto Matesa. En la carta, los trabajadores dicen: «Con la natural avidez leemos diariamente las reseñas del juicio Matesa, que, se celebra estos días. Como trabajadores de la empresa que somos y que éramos; antes del escándalo, nos hemos quedado perplejos al conocer las manifestaciones de usted ante el Tribunal de que embalábamos piedras en vez de telares, que no existían trabajadores de Matesa y que los seis u ocho que estábamos nos dedicábamos a hacer paquetes».

Después de decir que no pueden admitir esa afirmación porque afecta muy gravemente a la dignidad profesional de los operarlos, «le pedimos —añaden— una urgente rectificación, ya que usted sabe, y ello puede ser comprobado fácilmente, que en el año 1969 la plántilla de personal, entre Pamplona y Barcelona, ascendía a un millar de productores, de los que 370 estábamos en Pamplona montando máquinas independientemente de i o & otros cerca de 400 que pertenecían a Manufacturas Arga, y que, tanto los de una como los de otra empresa nos manchábamos los mohos, en contra de lo que usted afirma, trabajando y produciendo dignamente».

Aseguran más adelante los obreros de Matesa que tienen limpia su conciencia de trabajadores honrados y piden al señor Castro San Martín que rectifique públicamente cus manifestaciones.

La carta abierta al señor Castro señala más adelante las posibles circunstancias que han podido llevar a la empresa ´ a su situación actual y al difícil momento por el que atraviesa en los momentos presentes, con el consiguiente riesgo para sus obreros de,perder sus puestos de trabajo, debido a dificultades financiaras que no permiten atender y servir debidamente los pedidos de telar res, cada vez mas numerosas, que se reciben de todo el mundo.

La carta está firmada por el Jurado de empresa y por la totalidad de la plantilla de Pamplona. En el mismo sentido, miembros del Jurado de empresa han manifestado que piensan actuar adecuadamente en el caso de que no se aclaren las manifestaciones del señor Castro.

En la sesión del sábado, el momento más Interesante fue cuando pasó a declarar el testigo don Ramón Balaguer. asesor Jurídico de Matesa. El testigo tenia poca voz o hablaba en voz tan baja que tuvo que ser advertido en varias ocasiones dé que hablara más alto.

He aquí algunos fragmentos del diálogo:

Fiscal.—¿Percibía alguna cantidad anual de Matesa?

Balaguer.—La r e c i bía del grupo de sociedades Vilá-Rovira.

Fiscal.—Eran 720.000 pesetas anuales. ¿Recuerda? . Balaguer.—De Matesa, no. Del grupo Vilá Rovira.

Fiscal.—¿Es verdad que el señor Vilá Reyes le propuso y usted lo aceptó que las nuevas patentes sobre mejoras del telar Iwer» se fueran registrando a su nombre?

Balagner.—Sí, pero eso fue debido a ciertos problemas que tuvimos con Ancet-Fayolle, la marca francesa que vendió la patente del telar «Iwer» al señor Vilá Reyes.

El testigo alude a que- está entrando en un terreno en que puede violar, el secreto profesional. El presidente del Tribunal dice que una cosa es el secreto profesional y otra ia relación de hechos que afectan al propio testigo.

Fiscal.—Las patentes que por móviles de defensa se pusieron en un momento a su nombre, ¿fueron puestas después a nombre de Matesa?

Balaguer.—Sí, así fue.

El interrogatorio giró a continuación sobre las relaciones del testigo con el procesado señor Pellicer, a quien el fiscal acusa de haber percibido 20.000 pesetas mensuales de Matesa.

Balaguer.—El procesado era mi abogado en Madrid.

Fiscal.—¿Cómo le pagaba?

Balaguer,—Bueno, le pagaba personalmente cuando le veia. Otras veces le enviaba el dinero.

Fiscal.—¿Pero llegó un momento en que le pagó una cantidad fija mensual?

Balaguer.—8i.

Fiscal—¿Fue a partir de 1965 cuando empezó a pagarle 20.000 pesetas mensuales?

Balaguer.—Sí. Le pagué esa cantidad.

Fiscal.—¿Qué explicación tiene que en el libro de caja de Matesa haya cuatro notas en las que se dice:

«Salida de caja de 20.000 pesetas para hacer llegar al señor Pellicer»?

Balaguer.—Bueno, la explicación es que hice un viaje a Filipinas, donde tengo familia, y antes de marcharme encargué a Matesa que entregaran al señor Pellicer la cantidad de 20.000 pesetas, naturalmente a mi cargo. Dije que cuando volviese arreglaríamos cuentas.

FiscaL—¿Por qué se dejó de entregar esa cantidad al señor Pellicer en septiembre de 1965?

Balagner.—Yo he tenido relaciones profesionales con e] señor Pellicer hasta, que éste empegó a padecer de su dolencia de corazón, quizá en 1970. »

Fiscal.- Sin embargo, el señor Pellicer dice en su declaración sumarial que fue en septiembre de 1969.

Ante la diferencia de fechas, el fiscal propone un careo entre ambos.

VILLAR PALASI

Finalizado el interrogatorio del abogado de Barcelona, señor Balaguer, asesor jurídico de Matesa, por parte de la defensa del procesado, señor Pellicer, el presidente de la Sala Inquirió:

Presidente. —¿Los poderes que usted ostentaba en cierto momento, los traspasó a la persona de don José Luis Villar Palasí?

Balaguer.—La, empresa que tenia a su cargo toda la problematica de marcas y patentes de Matesa tuvo necesidad, en un momento dado, de disponer de los servicial de un letrado en Madrid, dados los problemas de desplazamiento entre esta ciudad y Barcelona. Yo manifesté que un letrado que a mí me merecía confianza, era uno que era pasante en el despacho del señor Villar Palasí. Sin embargo, pareció que seria mejor, por delicadeza, ofrecer el asunto al propio señor Villar Palasi.

Presidente.—Pero, ¿hubo un motivo concreto?

Balaguer. — No. Ninguna Fue, simplemente, por razones de desplazamiento entre Madrid y Barcelona.

Prestaron igualmente declaración don Luis Gay Mundo, empleado en una agencia de aduanas que trabajaba para Matesa, y don Juan Torrena, del servicio de exportación de Matesa.

Otros dos testigos, don Alberto de Pablo, profesor mercantil, y el técnico de aduanas don Ángel Losada no prestaron declaración, pues el Ministerio Fiscal y la defenrenunciaron a su testimonio

 

< Volver