Se ha reanudado el juicio Matesa, repuesto totalmente el señor Gil-Robles  :   
 Siete testigos comparecieron en la sesión matinal. 
 ABC.    18/04/1975.  Página: 31-33. Páginas: 3. Párrafos: 60. 

SE HA REANUDADO EL JUICIO MATESA, REPUESTO TOTALMENTE EL SEÑOR GIL

ROBLES

Siete testigos comparecieron en la sesión matinal

MADRID. (De nuestra Redacción.) Expectación en torno a la Sección Séptima de la Audiencia

Provincial de Madrid. La vista del caso Matesa, suspendida el pasado lunes por indisposición del letrado don José María Gil Robles, debía reanudarse ayer. ¿Comparecería el señor Gil Robles? No sólo lo hizo, sino que madrugó más que de costumbre. Bastante tiempo antes de la hora señalada para el comienzo de la sesión se encontraba en el estrado dispuesto a reanudar su labor- Su voz era clara y normal, aunque expresó su deseo de hablar poco, reservándose para el interrogatorio.

DESFILE DE TESTIGOS

Se inició inmediatamente después el desfile de testigos del Ministerio Público pendientes de jornadas anteriores. Comparecieron siete en la sesión matinal, algunos de ellos para responder a numerosas preguntas del fiscal y de los defensores señores Gil Robles y Fernández Montes, principalmente, así como del abogado del Esdades...

Las declaraciones no tuvieron la viveza de jornadas anteriores. Se produjeron reiteraciones inevitables, ya que el Ministerio Fiscal insiste sobre puntos muy concretos: las visitas a las fábricas en el extranjero, si fueron programadas y costeadas por Matesa, si se apreció la existencia de grandes «stocks»- si se observaron anormalidades...

Resumimos lo más sobresaliente de las manifestaciones escuchadas durante la mañana.

Don FRANCISCO JUÁREZ MORENO: Jefe del Servicio Exterior de la Compañía de Crédito y Caución; de él dependía la tramitación de los créditos de aseguramiento. Afirmó que Matesa siguió siempre los cauces normales. La inspección realizada por la compañía no apreció irregularidades. El no realizó nunca inspecciones, aunque visitó, por invitación de Matesa, instalaciones en Inglaterra, Dinamarca, Alemania, Brasil. Perú, Méjico, Estados unidos y Canadá. El viaje al Canadá lo pagó la compañía, aunque los desplazamientos dentro del país fueron pagados por Matesa. No encontró irregularidades. No tenía facultades de inspección pero hizo un informe.

ASEGURADAS OPERACIONES POR DIEZ MIL MILLONES

Contestando al abogado del Estado manifestó que la compañía pertenece a la Asociación Internacional de Aseguradores y recibe Informes de sus agencias. Los clientes a quienes se aseguraban operaciones se clasificaban, crediticiamente, en cinco grupos, según una gradación establecida sobre la base de su solvencia comercial. La compañía dejó sin asegurar alrededor de 10.000 millones por informes desfavorables sobre clientes de Matesa, pero aseguró otros tantos, porque los informes fueron favorables.

A preguntas del señor Gil Robles dijo, entre otras cosas, que se hacía el seguro sobre las declaraciones de buena fe del cliente y se solicitaba luego información comercial. Afirmó que la finalidad de los viajes para visitar instalaciones fue únicamente ver los telares funcionando. «Y vi telares que funcionaban».

Explicó los diferentes tipos de créditos y aseguró que los contratos incorporados a las pólizas eran siempre firmes. Las primas se cobraban en el momento de hacerse las pólizas, aunque a veces se daba la oportunidad de pagar fraccionadamente. Crédito y Caución recibió de Matesa alrededor de 600 millones de pesetas, en primas. Pero cedió el 80 por 100 al reaseguro. Accedió a la devolución de las primas recibidas, sin que se hubiesen concertado las pólizas correspondientes, deduciendo los gastos legítimos.

REGALO: DOS METROS DE TELA Don EMILIO PÉREZ BE AGREDA:

Director general de Crédito y Caución.

Hizo un viaje a Méjico y visitó instalaciones dotadas del telar Iwer. No tenía carácter de inspección.

Encontró todo de acuerdo con las condiciones estipuladas en las pólizas. En algunos casos los telares no estaban aún instalados. Se le dijo que por no estar terminadas las obras de infraestructura A su regreso no dio informes escritos, sino verbales sobre lo que había visto, pero quedaron reflejados en las actas de las reuniones. Reconoció que en una de las visitas realizadas le regalaron dos metros-de tela de guipur.

Crédito y Caución conocía la existencia de las filiales que de una manera oficial y pública fueron dadas a conocer por Matesa Se aseguraban operaciones realizadas por Matesa con esas filiales, pero con carácter restringido, pues se trataba de telares destinados a exhibiciones «in situ». No se han devuelto los 600 millones que Matesa pagó por las pólizas.

Don FRANCISCO JAVIER TORNOS CUBILLO: Director del Consorcio de Compensación de Seguros.

En las ventas de Matesa a sus filiales se estableció un promedio-año de doce a catorce máquinas y nueve mecanismos, sobre las ventas efectuadas. Su viaje a Estados Unidos v Canadá fue oficial, pero una vez allí realizó visites a siete fábricas que trabajaban con telares de Matesa. Estas visitas fueron pagadas por Matesa. El director general aceptó la invitación de Matesa en tal sentido y le encomendó la visita En ningún momento sintió que estas visitas afectaran a su pulcritud moral. Su estimación personal es que los telares de Matesa daban buen rendimiento y gozaban de buena estimación en las fábricas que visitó. El Consorcio tiene una participación de algo más del 30 por 100 en Crédito y Caución.

UN REGALO DEVUELTO

Don ANTONIO OLIVEROS RIVAS: Jefe de Inspección del Instituto Español de Moneda Extranjera.

Realizó uña visita de inspección a Matesa en septiembre de 1967, en Barcelona. Don Juan Vilá Reyes le dijo que ya estaba enterado de esta inspección, por una conversación que ´tuvo con el ministro de Comercio, en San Sebastián. Todos los reembolsos en el Instituto eran correctos. De los 40 millones de dólares exportados se habían reembolsado 12 y los 28 restantes correspondían a ventas con pago aplazado. Reconoció que la inspección debió realizarse en forma inesperada, sin que Matesa hubiera tenido conocimiento previo. Su hija recibió, de una hija de don Juan Vilá Reyes, un regalo de boda consistente en un abrigo de visón, pero él ordenó que lo devolviera, porque le pareció un regalo impropio, dado que sólo les unía la amistad de haber coincidido en la misma playa. La inspección fue ordenada por su Ministerio, para conocer la situación de Matesa, a raíz de haber sido condenada´ esta empresa por un delito de evasión de capitales (unos diez millo nes). La evasión se justificaba por la existencia de filiales.

En 1967 Matesa reembolsó doce millones de dólares y en 1969 los reembolsos alcanzaron los 55 millones de dólares. Se condenó a Matesa a una multa de 21 millones de pésetes. Todos los documentos examinados eran auténticos, reales y respondían a datos oficiales.

Don LUIS DE LA ROSA ALEMANY:

Economista. Fue empleado del departamento financiero de Matesa. Condenado por el Tribunal de Delitos Monetarios. Manifestó que recibía los contratos y los documentos adicionales que se archivaban por separado. Tuvo discrepancias de tipo profesional con Matesa y estuvo a punto de abandonar la empresa poco después de Ingresar.

Don FRANCISCO GONZALVO CATALÁN: Agente comercial colegiado. Gerente de Fomer, empresa de exportación, cuyos propietarias eran los principales directivos de Matesa. Los locales de Fomer fueron utilizados, durante tres o cuatro jornadas, día y noche, por Matesa, para preparar libros y documentos, porque se esperaba una visita de inspección. La inspección lúe satisfactoria. Explicó su viaje a Caracas en relación con los problemas suscitados por la empresa Lencetex, que no pagaba. Fue financiada por Matesa para evitar la quiebra y adquirida finalmente por él, en nombre de Matesa. La adquirió por cinco dolares. Su valor era de dos millones de dólares.

Don DANIEL MESTRE SOLANA, que también trabajó para Matesa y fue asimismo condenado por el Tribunal de Delitos Monetarios, respondió con las palabras «No recuerdo» a casi todas las preguntas que le fueron formuladas.

LA DEFENSA NO RENUNCIA A SUS TESTIGOS

Antes de levantarse la sesión matinal el señor Gil Robles manifestó al presidente del Tribunal que no podía renunciar a los testigos señalados al comienzo de la sesión, por lo que solicitaba que se compruebe si realmente padecen la dolencia que indican en sus certificados médicos El presidente prometió que así se hará, Se trata de don David Viñas residente en Lima (Perú); Pierre Rouillard Daure, con domicilio en Ecully (Francia); don Ángel Vizcay Martín, con residencia en Pamplona, y don Miguel González de León, domiciliado en Madrid.

ADVERTENCIAS Y PROTESTAS EN LA SESIÓN DE LA TARDE

Los administradores provisionales de Matesa, señores Trillo y Zavala, consumieron dos largos turnos

En la sesión vespertina declararon los administradores provinciales de Matesa: don Juan Ignacio Trillo Mancisidor y don Lorenzo de Zavala. El primero consumió dos horas en su declaración, que transcurrió entre apreciaciones calificadoras de los hechos por paite del testigo, con las correspondientes advertencias bien del letrado que Interrogaba, bien del mismo presidente, Vilá. Reyes quería un estudio financiero de Matesa, en marzo de 1968 y en julio siguiente se le planteó la necesidad, pero con un tema distinto: que había perdido el apoyo de un ministro. Por fin, se dedicó el declarante a hacer el estudio, empleando el último cuatrimestre de aquel año, trabajando a media jomada en Matesa, pero limitándose a estudiar los problemas de las grandes empresas exportadoras, en abstracto, y el informe asi redactado lo presento al ministro, señor Garcia Moncó, en el tan citado en otras declaraciones, restaurante Mariscal, de Madrid»

Agregó que, visitando la factoría de Pamplona, fue testigo de roces con los inspectores de Aduanas, y allí oyó, de labios de un alto empleado de Matesa, señor Roberts, que la situación de la empresa no era tan buena como la describía Vilá Reyes.

Recordó, asimismo, que la sentencia del Juzgado de Delitos Monetarios reconocía Que Matesa contribuía al desarrollo económico español.

MALETAS CON DINERO EN LAS OFICINAS

Relató en otro punto de su declaración el señor Trillo que, estando en las oficinas de Matesa de Madrid, la secretaria que se le habla asignado a él y a su compañero, señor Zavala, les preguntó un día si se Iban a marchar pronto a almorzar, y explicó su, para él, Insólita pregunte, afirmando que en la casa habla mucho dinero. En efecto, en un pasillo había cuatro bolsas de viaje, y. ante la seguridad que ofrecieron de que cuando se marcharan la oficina quedaría cerrada, se quedaron solos.

Vieron el contenido de una de las bolsas y dedujeron que era de catorce millones de pesetas, aproximadamente.

Telefonearon a Barcelona a Juan Vilá Reyes, el cual les dio su palabra de honor de que el dinero era para transportarlo a Barcelona y pagar las nominas, puesto que urgía, ya que era Miércoles Santo. Cuando unos jóvenes fueron a recoger el dinero, personas que por Indicación suya les siguieron, comprobaron que no habían ido a Barajas, sino a un hotel de la calle del Carmen. Volvieron a hablar con Vilá Reyes el cual aceptó y explicó que el dinero se enviaba al extranjero para hacer pagos; no contestó a las recriminaciones que se le hicieron.

INFORME AL MINISTRO DE COMERCIO

Al día siguiente fueron los señores Trillo y Zavala a visitar al señor García Moneó, ministro de Comercio, para comunicarles su cese en Matesa, como administradores, y la razón. Les pidió una espera el ministro que al día siguiente tenía reunión de la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos.

En la posterior entrevista con el ministro, éste les manifestó su preocupación y les dijo que el primer problema para el Gobierno era si se habían producido Irregularidades, y añadió que en este caso

podría pensarse en desconocimiento o en una mala administración de Matesa.

Era necesario, si las cantidades eran Importantes, que se reintegraran al pueblo español, pues Matesa era deudora del Estado en una relación de mil a diez mil millones de pesetas.

Le opusieron al señor García Mencó que o cesaba en la concesión de créditos a Matesa o no podían responder de las consecuencias.

Don Juan Vilá Reyes «hombre de gran Inteligencia y poder de convicción para crear confusión, si no la tiene el, ofreció entrevistarse con el señor García Moneó, no sin antes entregar un balance de la empresa cuya exactituó el señor Trillo no garantizaba.

Explicó el testigo las cifras ofrecidas en este balance, en el que daba unos beneficios para 1968 ascendentes a 700 millones de pesetas.

CESIÓN DE LA FAMILIA VILA

El informe de una Comisión de expertos de la Administración informó que la situación de Matesa era crítica; para salvar el «crack» se concedió un crédito por orden del Ministerio de Hacienda; en julio de 1969 se celebró Junta general de accionistas, en la que la familia renunció a sus acciones, y los señores Trillo y Zavala fueron nombrados administradores, cargo que aceptaron de forma provisional y declinando responsabilidades por la situación en que estaba la empresa.

UN VIAJE A PORTUGAL

Como de Portugal llegaban llamadas angustiosas, se trasladó allí y encontró a teóricos compradores a quienes se quería embargar por Impago de efectos que no correspondían a una negociación real.

DECLARACIÓN ANTE EL SEÑOR GIL ROBLES

A preguntas del defensor de don Juan Vilá Reyes, manifestó que no puede decirse que el ministro quisiera

tener una persona de su confianza en Matesa. pues antes de´entrar en ésta no le conocía.

—En la comida de trabajo a que usted se refirió ¿se ; pusieron de relieve las dificultades de Matesa?

—Quiero creer que he venido a declarar sobre delitos de cohecho falsedad y estafa— respondió el testigo.

Estas palabras fueron amonestadas por el presidente.

—Ha hecho una calificación jurídica que no le corresponde—, observó el letrado a la presidencia.

—Ya se le ha advertido en forma al testigo—, repuso el presidente.

—No se tuvo en aquella comida un primer conocimiento de la situación de Matesa, pues sólo se habló en

ella de los problemas de la gran empresa, en abstracto, y sin citar a Matesa—, declaró el señor Trillo.

—¿Usted Informaba sólo teóricamente y, sin embargo, cobraba de Matesa?

—Doscientas mil pesetas mensuales. (Rumores.) Pero mi sueldo era el menor. (Y enumeró las cifras exactas de varios.)

—Si usted no conocía la contabilidad de Matesa, ¿cómo nos recuerda ahora esa larga relación de sueldos?

—inquirió el letrado. (El presidente cortó con la campanilla las risas del público.)

—Es que tuve que ver las nóminas.

Prosiguió´ la declaración del testigo con explicaciones de balances económicos de Matesa y apreciaciones sobre los, para él, deficientes embalajes de los telares. El presidente amonestó muy seriamente al señor Vilá Reyes por observarle una actitud Incorrecta de expresivos gestos.

Destacamos una de esas afirmaciones ds carácter económico: Matesa podía perder cien millones de pesetas diariamente.

Dejó la administración de Matesa, así como el señor Zavala, porque el juez de delitos monetarios embargó quince millones de pesetas de la empresa congelación de todo el activo hacía Imposible e inútil la gestión, y, además, no les constaba que las acciones que se ofrecían como garantía fueran aceptadas por alguien; es decir, que no les constaba quiénes fueran los accionistas.

—O sea —dedujo el señor Gil Robles—, que la empresa entró en barrena por la decisión del Juez de delitos monetarios.

—YO no he dicho tanto.

PREGUNTAS IMPERTINENTES

La declaración del testigo al letrado señor Torres Boursault transcurrió entre advertencias de la presidencia v protestas del letrado.

—Entre los cien poderes que me facilitaron los empleados de Matesa que había en la empresa, «creo» que no había ninguno de Vindel, Manifestó que confeccionó la lista de destinatarios de regalos de la Navidad de 1968.

—¿Recuerda si figuraban los ministros de Hacienda, Comercio y algún otro?

—Pregunta impertinente —cortó el presidente.

—Señor presidente se trata de averiguar un delito de cohecho.

—Impertinente.

—Si el señor presidente lo cree...

—Impertinente, por tercera vez. Que conste en acta su protesta, si lo desea.

Así se hizo

—¿Y algún subsecretario o director general?

—Eran unos dos libros de Salvat a todos.

—Pregunto si figuraban subsecretarios o directores generales.

—Sí, pero no recuerdo a quiénes. (Tampoco recordó más nombres.)

—¿Qué valor tenían los libros? ¿Eran una enciclopedia? (Risas.)

—Es práctica habitual en el país y en Matesa no lo sé, pero aquel año sí se hizo y en todo caso por orden

del presidente, señor Vilá.

—¿Qué sentido tenia ese obsequio?

Aquí se produjo otro corte de la presidencia, que declaró impertinente la pregunta, con la consiguiente protesta del letrado.

DON LORENZO DE ZAVALA

Depuso luego don Lorenzo de Zavala, administrador provisional con el señor Trillo, técnico comercial del

Estado, excedente, para pasar al servicio de Matesa. Manifestó que sus sospechas estaban basadas en Intuiciones, «por la cuenta de la vieja», pues le parecían excesivos los créditos en relación con la producción.

Admitió que el señor Vilá no ocultó aue tenía activos en el extranjero, pero contradiciéndose en los datos que ofrecía con los reales; asimismo, el señor Vilá, recién operado, dto órdenes para que se cumpliera el convenio a´que se había llegado para salvar la situación.

 

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