Autor: Amat, Jorge. 
 Jacques Derogy, de profesión reportero (y II). 
 De Broglie - Matesa: dinero Opus - Giscard     
 
 Diario 16.    30/04/1977.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 18. 

Jacques Derogy de profesión reportero (y II)

De Broglie - Matesa: dinero Opus-Giscard

Jorge Amat

PARIS, 30 (D16). — El reportero de "L´Express", Jacques Derogy, relata hoy sus impresiones sobre el "affaire" De Broglie-Matesa.

El caso De Broglie está ligado con el de Matesa. Lo más escandaloso de este turbio asunto es que una gran parte de ese dinero iba a parar a los cajones de los republicanos indepen d i e n te s (giscardianos) y a los del Opus Dei... Uno se pregunta cómo un ex ministro, diputado, miembro de una gran familia francesa, puede terminar así: asesinado en una acera como un vulgar chulo de Pigalle.

"Es extraordinaria la celeridad con que la Policía ha detenido a los autores —añade—. Y también es extraño que se hayan producido estos bloqueos políticos que no permiten llevar la investigación más lejos. Yo he publicado lo que pensaba —dice— y mi hipótesis se apoyaba en documentos. Creo que detrás de todo esto había montado un sistema, por truhanes internacionales, que fabricaban bonos del Tesoro."

Tráfico financiero

"El Estado —prosigue— ha adquirido bonos por valor de veinte mil millones de francos, para que los ahorradores no se dejen llevar por el pánico, y para que la Bolsa no se alarmara. Y he aquí un caso que comienza de nuevo como un asuntillo banal, que va subiendo grados y finalmente se descubre una red que pone al descubierto la existencia de un gran tráfico financiero. Pero una vez más se trata de ahogar el escándalo, pues en periodo de elecciones el caso podría resultarle molesto al Poder."

"Sin este presidente —arguye Derogy— un ministro como Poniatowski hubiera tenido que saltar del Gobierno hace tiempo. Claro, que al producirse los asuntos de Charonne, Fray y Chapón tampoco saltaron. Y si Chaban Delmas tuvo que abandonar el Gobierno fue porque Pompidou aprovechó el escándalo para deshacerse de él y hacerle impopular."

"La misma moraleja está contenida en el asunto Dassault, el industrial más rico de Francia, que no paga impuestos. Lo hace de una manera completamente legal y sin ocultarlo."

Presiones

Derogy ha sido objeto de presiones.

"Con frecuencia se hacen presiones sobre mi —reconoce— o sobre la revista, con idea de evitar que se publiquen informaci o n e s sobre ciertos asuntos. En el caso de los hermanos Zeimourt, por ejemplo. No obstante, en la mayoría de las ocasiones, la fuerte competencia existente entre las publicaciones nos obliga a sacar todos los artículos."

Giscard también ha coqueteado con el reportero.

"Durante la campaña electoral, Giscard d´Estaing intentó ponerse en buenos términos conmigo. En la cena que ofreció a la prensa, me colocaron precisamente frente a él. Giscard sabia perfectamente que yo me pronunciaba en favor de Mitterrand. Giscard me preguntó los motivos por los que yo no le apreciaba a él.

Le contesté que Mitterrand, aparte de por los lazos en ideas políticas, era amigo mío."

"Ah, bueno —-respondió Giscard—; entonces, yo nada tengo que hacer." Y hablando de la barrera que hay que levantar ante el estalinismo, yo le dije que, en todo caso, una cosa asi solamente la izquierda, con los socialistas, la puede hacer."

Giscard Derogy define a Giscard: "Más que un verdadero político es un esteta muy mundano. Detras de él no hay ningún aparato político serio. Yo estoy seguro de que el sueño de Giscard es nomb r a r a Mitterrand primer ministro. Giscard trata de dar a todas sus actuaciones un tinte popular, pero ello le pone todavía más en evidencia, le hace más ridículo. Cuando sale por ahí a estrechar la mano de los barrenderos o de las porteras no creo que engañe a nadie. Y no creo que lo haga por demagogia. Me parece que él se lo cree."

Chirac

De Chirac dice: "Es muy peligroso. Tras él se ocultan todos los que tienen miedo, lo que supone una buena base para un fascismo posible. Chirac utiliza la propaganda de tipo fascista: ataca a la Justicia porque dice que es blanda con los delincuentes y defiende cierta forma de familia. Su anticomunismo es realmente primario. Oreo que este hombre asusta incluso a buena parte de la burguesía liberal."

Sobre las vicisitudes en las que se mueve la prensa francesa declara:

"Se puede decír que en Francia hay cierta libertad de Prensa, quizá debida, en parte, al clima de competencia entre las publicaciones. Y nos hallamos ante hechos como éste: causa más impacto un escándalo publicado en un periódico de gran tirada que en un pequeño diario revolucionario. La cosa llega así a más gente."

"France Soir" fue quien lanzó el escándalo Dassault y no un periódico de izquierda. El mismo "Watergate" norteamericano sirve en esto de ejemplo: lo descubrieron, partiendo de un hecho intrascendente, dos periodistas que no son en absoluto revolucionarios."

Derogy termina:

"En Francia, un caso como el "Watergate" no provocaría la caida de Giscard, Los escándalos tienen menos Impacto en Francia que en U.S.A."

 

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