El mayor escándalo del franquismo. 
 Matesa: Empresa aseguradora paga los platos rotos     
 
 Diario 16.    20/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

El mayor escándalo del franquismo

Matesa: Empresa aseguradora paga los platos rotos

MADRID, 20 (D16)-La Sala Primera del Tribunal Supremo ha dictado la primera sentencia en los cuarenta pleitos civiles entablados entre el Banco de Crédito Industrial, la Compañía Española de Seguros de Crédito y Caución, S. A., y MATESA.

Crédito y Caución tendía que pagar más de veinticuatro millones de pesetas. De ahora en adelante se supone que pagará muchos millones más.

La sentencia es importante porque es la primera, y se supone que las demás serán iguales, ya que marca precedente. Pero también se sorprendente por cuanto casa y anula la sentencia de la Sala Primera de lo Civil de la Audiencia Territorial de Madrid, al tiempo que revoca la del Juzgado de Primera Instancia número 13 de Madrid, aceptando plenamente el recurso del abogado del Estado.

La sentencia menciona a la Comisión .Liquidadora de Créditos Oficiales a la Exportación, ya que se encargo de los intereses del Banco de Crédito Industrial para este asunto. El fallo de la sentencia declara lo siguiente:

"Matesa incumplió total mente su obligacion de hacer reembolso o amortización de las cantidades percibidas del efectivo a su vencimiento el Banco de Crédito Industrial y sus interests, con cargo al préstamo contenido en la escritura pública ante notario el 25 de marzo de 1968.

Al no haberse hecho efectivas a su vencimiento el pago de dichas cantidades, con sus intereses, y sin perjuicio de otras garantías, al Banco de Crédito Industrial tiene derecho a ejecutar la prestada, por la Compañía Española de Seguros de Crédito y Caución, S, A., por haber cumplido el Banco de

Crédito Industrial con todas las cantidades determinantes de su derecho a obtener la indemnización.

Debemos condenar y condenamos a la Compañía de Seguros Crédito y Caución, Sociedad Anónima, a pagar al Banco de Crédito Industrial, hoy la Comisión Liquidadora de Créditos a la Exportación, subrogada legalmente en sus derechos y acciones, la cantidad de pesetas 24.275.700, con los Intereses legales desde el día en que se le requirió para el cumplimiento de la. garantía asumida en la póliza.

Matesa había recibido ese préstamo —como otros machos— para la fabricación y exportación de telares.

El incumplimiento de su deber, de reembolso o amortización de las cantidades recibidas fue público y notorio, debido a maquinaciones y actividades delictivas de la prestataria —dice la sentencia—, por lo que sus dirigentes fueron condenados, incluso la misma empresa de modo subsidiario.

La operación de préstamo estaba garantí z a d a con un contrato de los denominados, "seguro de afianzamiento" por Crédito y Caución, con un porcentaje indemnizable del 90 por 100.

Implicaciones politicos

Como ya es sabido el caso Matesa surgió hace ocho años. El escándalo fue aireado por un sector del Gobierno al ser proclamado Príncipe de España Don Juan Carlos. Al contrario de lo ocurrido en Gran Bretaña con la Rolls Royce, en España se prefirió llevar a los tribunales el caso: el 10 de noviembre de 1969, Matesa fue sometida a la Administración Judicial.

Por hallarse implicadas personas foradas, el asunto pasó al Tribunal Supremo, que llegó a procesar a varios ex ministros, que luego fueron indultados por el decreto —llamado de "insulto" en medios Judiciales— de 23 de septiembre de 1971. Las a c t u aciones pasaron a la Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Madrid, que dicta sentencia el 7 de mayo de 1975, contra la que recurrieron todos los condenados ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo, que dictó sentencia el 9 de febrero de 1976.

Paralelamente se plantearon los pleitos civiles (en este caso, "Juicios declarativos de mayor cuantía"), de los que se llegó a pensar que sólo servirían para enriquecer a algunos abogados, ya que todo podía quedar en un mero pase de bolsillo a bolsillo de la propia Administración. El primer pleito en llegar al final ha sido éste. El Juez de Primera Instancia número 13 de Madrid dictó sentencia el 28 de febrero de 1975 (en ella fue absuelta Crédito y Caución); la Sala Primera de lo Civil de la Audiencia Territorial de Madrid resolvió la apelación el 28 de febrero de 1976 (sólo añadió que Matesa habla Incumplido...); y ahora, la Sala Primera del Tribunal Supremo ha resuelto el recurso de casación, cambiando las tornas.

 

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