Autor: Royo, Rodrigo. 
 Declaraciones de Vila Reyes:. 
 "El gobierno conocía lo sistemas de exportación de Matesa"     
 
 Ya.    24/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Declaraciones de Vila Reyes:

"EL GOBIERNO CONOCÍA LOS SISTEMAS DE EXPORTACIÓN DE MATESA"

No se trata de una inversión personal de tres mil millones de pesetas

El Gobierno y el mismo Franco—asegura Vila Reyes—eran conocedores de que se utilizaba un sistema irregular para exportar telares

«Se me reiteró la facilidad de huir, que yo no acepté»

MÉJICO (De nuestro colaborador Rodrigo Royo.)

—Mi unica ideología y filosofía es el trabajo. No me fallaron mis amigos porque nunca los tuve. Jamás pertenecí a ningún partido, grupo u organización política o confesional. MI desacuerdo con las trabas administrativas qtte obstruyen la agilidad de la exportación española me empujó a saltar por encima de ciertas normas legales. Este lo sabía el Gobierno y lo sabía Franco, a quien yo se lo conté personalmente.

A todos les parecía bien. El Gobierno estaba mucho más comprometido que yo, pero yo pagué las consecuencias. La cuerda se rompe siempre por lo más flojo.

LAS REVELACIONES

—¿Qué le trae por aquí, don Juan?

—En primer lugar he venido a conocer a fondo la actuación de la administración judicial que tuvo Matesa desde 1969 a 1975 en este país. Escalofriante..., pero dejémoslo por el momento. Y en segundo lugar, ante la creciente demanda de telares existente en Méjico, he creído conveniente estudiar la posibilidad de fabricar aquí, a petición de un grupo textil y financiero mejicano. Todo ello como consecuencia de las graves dificultades y limitaciones con que tropieza hoy la importación.

—Entonces, ¿hay algo de cierto en las noticias difundidas por la prensa mejicana y luego por la española sobre tina oferta suya de invertir 600 millones de pesos en la industria de maquinaria textil de Méjico?

—Lo que hay de cierto es la intención, porque existen la necesidad y las extraordinarias facilidades y estímulos ofrecidos, los cuales se ratifican por el caluroso recibimiento de que he sido objeto por parte de la industria y la Administración de Méjico. Lo que hay de incierto en esas noticias—subráyenle, por favor—son tas cifras barajadas de 500 millones de pesos (entre nosotros, algo así como veinte veces más de lo necesario),

—Entonces, ¿desmiente usted rotundamente las cifras mencionadas?

—Rotundamente. En ningún momento se ha hablado de cifras de inversión, y respecto a los centenares de empresas textiles de las que se me proclama feliz propietario, tan sólo pueden referirse a aquellas que utilizan telares Iwer, que son muchas en 50 países y que pertenecen, naturalmente, a clientes de Matesa.

LE FACILITARON LA FUGA

—A mis lectores, al igual que a mí, nos gustaría saber cuál fue por fin la sentencia dictada contra usted por los tribunales españoles. Todo este asunto de Matesa ha estado tan liado que no sabemos a ciencia cierta qué pasó por último.

—Sé que el sumario de usted y Matesa—le digo—acumula varios centenares de kilos de documentos, lo que da idea de lo complicado que debe ser. Pero ¿no podría usted sintetizar en una o dos frases qué hay en el fondo de todo ello y por qué se le montó a usted aquella encerrona?

—Yo lo definiría—contesta con aire risueño—como una disputa doméstica en un gallinero para ver quién "montaba" a la hermosa y apetecible gallina del poder. En esa pugna yo ful la cabeza de turco Imprescindible y tuve que preferir la cárcel a la definitiva deshonra, que se me brindó reiteradamente al facilitárseme la huida, que yo no acepté. Hablo asi porque seis años y medio de prisión "provisional" dan derecho a ello y a mucho mas. Y luego resultó que los gallos son cariñosos hermanitos. Lo que hay que ver.

 

< Volver