Autor: Ferrero Pérez, Afrodisio. 
   A puerta cerrada     
 
 ABC.    01/07/1970.  Página: 21. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

LA SESIÓN DE AYER

A PUERTA CERRADA

"La Cámara, llena; ni un hueco en los escaños..." Así iniciaba el escritor Fernández Flores una crónica parlamentaria en el año 1933. Y con estas mismas palabras pódenos comenzar esta crónica para contarles a ustedes la sesión de las Cortes de ayer, naturalmente al margen del Pleno, porque, de puertas adentro, no estaba permitida la entrada a los periodistas. Todo esto ocurría a partir de las cuatro de la tarde. Por la mañana, pudimos asomarnos al hemiciclo para escuchar los dictámenes de la ley Orgánica de la Armada, modificación del capitulo V del libro I del Código Civil sobre la adopción, modificación del régimen del Seguro de Crédito a la Exportación...

Nuestra mirada se posa Instintivamente en él "banco azul del Gobierno. En seguida observo que faltan los ministros Villar Palasi, Garicano Goñi, López Bravo y García Ramal.

—La sesión de la mañana es de puro trámite—apunta mi compañero Herminio Pérez Fernández.

Por eso, tal vez, muchos procuradores no entran en la sesión matinal. En los pasillos y en la cafetería de la Cámara se respira un ambiente de expectación. Todo el mundo hace cabalas en torno al asunto Matesa.

Los informadores habituales de tas Cortes, al igual que los procuradores, estamos pendientes de la sesión de Za tarde. A las cuatro comienza la sesión secreta. Los periodistas quedamos "recluidos" en una saleta con el jefe del Gabinete de Prensa de las Cortes, Francisco Cosmen.

No había otro remedio. El presidente de las Cortes, de acuerdo con el articulo 14 del actual Reglamento de la Cámara, puede decidir la celebración de "sesiones plenarías a puerta cerrada cuando lo requiera el carácter de los asuntos que deban ser tratados". Y el asunto Matesa ha sido uno de ellos, el primero desde la creación de las actuales Cortes en el año 1942. Cerca de cuatro horas duró la lectura del informe.

Muchos procuradores salían, de vez en cuando, a la cafetería para aliviar la fatiga. Y los informadores siempre en guardia. Asi nos enteramos de algunas incidencias surgidas en el transcurso de la lectura. Alguien susurras

—Dicen que ha habido varios "pateos": unos, en tono "contestatario", y otros, de conformidad. Pero Rodriguez de Valcárcel ha dominado la Cámara en todo momento.

Y, por fin, a las ocho menos veinte de la tarde, la sesión se hace pública. Todos los colegas entramos con verdadera ansiedad en el hemiciclo. "Ni un hueco en los escaños..." La Cámara, llena. Pudimos ver a Iturmendi, antiguo presidente de las Cortes, a los ex ministros Fraga Iribarne, Silva Muñoz y Solis, entre otros.

Las palabras de uno de los secretarios de las Cortes, don Tomás Romojaro, llegaban ya sin barreras a todos. Estas conclusiones y el "dictamen secreto" pasarán al Tribunal Supremo, al Gobierno y al Jefe del Estado.— Afrodisio FERRERO.

 

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