Autor: Calvo Serer, Rafael. 
   Carta abierta de Rafael Calvo Serer al director de la Agencia France Presse     
 
 Madrid.     Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Carta abierta de Rafael Calvo Serer al director de la Agencia France Presse

Ante la información transmitida por esa Agencia, con fecha 13 de octubre de 1971, quisiera puntualizar lo siguiente:

No he sido nunca ni puedo ser el ideólogo del Opus Dei. Si soy ideólogo de algo, lo soy de mis convicciones intelectuales, de mis personales ideas culturales, políticas o profesionales, que nada tienen que ver con la doctrina del Opus Dei, que acaba en lo meramente espiritual. El único depositario del espíritu del Opus Dei es su fundador. Soy testigo de excepción desde hace más de treinta y cinco años de que sólo se ha preocupado de promover y mejorar la vida cristiana de los hombres, defendiendo siempre la libertad de cada uno y buscando única y exclusivamente fines espirituales.

No he formado nunca parte de ningún órgano de gobierno de la Obra a ningún nivel, a pesar de ser socio del Opus Dei desde antes de la guerra civil española, en 1936. Por tanto, no tiene sentido alguno hablar de una fractura interna en la jerarquía del Opus Dei, basándose en el hecho de que yo discrepe de otros socios de la Obra en asuntos políticos y profesionales.

Cada uno de los socios de la Obra actúa según los dictados de su propia conciencia personal, jamás con los de la conciencia de otro: actúan con toda libertad y responsabilidad personales.

Jamás he recibido, ni de los directores ni de (os sacerdotes del Opus Dei, más que consejos espirituales y siempre he tenido y tengo la libertad para seguirlos o no.

A pesar de mis equivocaciones personales, he deseado siempre vivir el espíritu cristiano de comprensión y convivencia con todos los hombres, por encima de las legítimas divergencias que puedan surgir. Por eso, si en el apasionamiento de las luchas políticas o profesionales he podido dañar a alguien, sería traidor a mi conciencia si no estuviera dispuesto a enmendar el mal producido.

Hechas estas puntualizaciones, la vida sigue su curso y espero que MADRID pueda informar de las nuevas vicisitudes de la controversia sobre el periódico, en la que deseo mantener el fair play a que obligan la ética natural y la moral cristiana.

Rafael CALVO SERER

 

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