Autor: Echalar, Ignacio de . 
 ABC en Lisboa. 
 Comentario imparcial y objetivo sobre la realidad española en "Diario Popular"  :   
 "La prosperidad de España no puede ocultarse". 
 ABC.    13/02/1962.  Página: 37. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

A B C en Lisboa

COMENTARIO IMPARCIAL Y OBJETIVO SOBRE LA REALIDAD ESPAÑOLA EN «DIARIO

POPULAR»

"LA PROSPERIDAD DE ESPAÑA NO PUEDE OCULTARSE"

Lisboa 12. (Crónica de nuestro corresponsal, por teléfono.) El vespertino "Diario Popular" publica un

editorial titulado "¡Arriba España!", en el que se ofrece una panorámica de la actual prosperidad

económica de nuestro país, redactado en términos de fervoroso elogio y exaltada admiración.

La prosperidad de España, afirma el periódico, bajo la eminente jefatura del Generalísimo Franco, tanto

en virtud de un esfuerzo propio de formidable recuperación como por el aprovechamiento oportuno e

inteligente de financiamientos e inversiones extranjeras, ya no puede ocultarse por los llamados grandes

órganos de información mundial, propensos sólo a dar relieve a los progresos y a las realizaciones, tantas

veces dudosas o efímeras, de los países de política izquierdista o prosoviética. Algunos de los datos más

impresionantes, continúa diciendo .el editorialista de "Diario Popular", aunque serán aquí sucintamente

evocados, bastan para comprobar el espléndido renacimiento hispánico, que ya comenzó a tenerse en

cuenta muy seriamente en el concierto de las naciones y en las estadísticas mundiales. Refiriéndose a las

cuestiones financieras de orden interno/ destaca que España entró en el año actual con un saldo

presupuestario positivo y unas reservas de divisas calculadas en cerca de veintitrés mil millones de

escudos (intencionadamente, aclara el comentarista, trasladamos la cantidad a nuestra moneda).

Seguidamente ofrece las cifras de aumento de energía eléctrica y producción de acero en relación con el

pasado año, así como el aumento de la renta nacional, no obstante las malas cosechas. Algunas industrias,

como las del automóvil y la construcción naval, alcanzaron niveles extraordinarios, llegándose en la

primera a un aumento del 30 por 100 con la fabricación de 57.700 vehículos.

En1 cuanto a la construcción naval, el panorama es sencillamente espléndido, planteándose la

imposibilidad de atender a todos los encargos recibidos y previéndose por ello un rápido aumento de la

capacidad de los astilleros nacionales. Los navios encomendados ahora valdrán, una vez concluidos, más

de cien millones de dólares. En cnanto al capital ajeno que afluyó a España en 1961, el periódico ofrece la

cifra global de más de treinta y un millones de dólares, con tan sólo algo más de cuatro en mercancías,

estando a la cabeza de los inversionistas los Estados Unidos, Suiza y la Alemania occidental.

El desnivel de la balanza comercial, realidad en la que. según "Diario Popular", influye mucho el peso de

las importaciones destinadas a la rápida industrialización del país, se compensa en gran parte por las

cifras impresionantes del turismo, ya que, según las últimas estadísticas, los turistas entrados en España

durante el último año dejaron cerca de quinientos millones de dólares. El editorial comenta a continuación

las inversiones extranjeras y destaca que no hay ninguna sombra de repulsa o de fobia ante estos capitales

llegados de fuera, no obstante ser el pueblo español un pueblo de tan marcada personalidad y de un gran

amor propio y altivez. La España de nuestros días no puede temer la colaboración de los extranjeros,

precisamente porque reconquistó un clima saludable de orden y de trabajo en franca recuperación y muy

sólida marcha hacia, el futuro, Esas inversiones, que reflejan en parte la simpática receptividad española,

revelan sobre todo la confianza de los capitalistas y de los hombres de negocios de. todo el mundo.

Termina el artículo afirmando que todo esto es un ejemplo para otros países de criterios más estrechos o

recelosos, pero, sobre todo, constituye un escándalo para ciertos miembros de la O. N. U., para los cuales

el orden, el progreso, el renacimiento y la sobrevivencia de las naciones civilizadas y pacíficas del viejo

mundo occidental constituyen una odiosa e intolerable humillación.

No parece necesario destacar la significación de este comentario, aparecido con gran relieve tipográfico

en la primera página en uno de los más prestigiosos diarios lisboetas, periódico de empresa, de tendencia

moderada y absolutamente independiente en sus opiniones, no ligadas a ningún grupo o sector político.

Podría ser la expresión de sentimientos amistosos, digno .siempre de la mayor gratitud, con la

consecuencia de afinidades políticas igualmente gratas y merecedoras de consideración. Pero la verdad es

que se trata, y en ello reside su importancia de una mera observación imparcial y objetiva de la realidad

española, aunque no falte en ella el acento de cordialidad que es hoy denominador común del diálogo

peninsular.—I. DE ECHALAR.

 

< Volver