Autor: Blanco Tobío, Manuel. 
 Así podría titularse la intervención de Garrigues en el Club de la Prensa U. S. A.. 
 Lo que la prensa americana se deja en el tintero cuando escribe sobre España  :   
 Poca gente cree en las cosas que lee sobre España; y mucha gente cree todo lo contrario de lo que lee. 
 Pueblo.    27/06/1962.  Página: 1. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

ASÍ PODÍA TITULARSE LA INTERVENCIÓN DE GARRIGUES EN EL CLUB DE PRENSA USA

LO QUE LA PRENSA AMERICANA DEJA EN EL TINTERO CUANDO ESCRIBE SOBRE ESPAÑA

Poca gente cree en las cosas que lee sobre España; y mucha gente creé en todo lo contrario de lo que lee

NUEVA YORK. 27. (Crónica de nuestro corresponsal, M. Blanco Tobio. Por telexi.)—Don Antonio

Garrigues, embajador de España en Washington, fué invitado ayer por el Club Nacional de Prensa para

almorzar con los miembros de éste, para dirigirles la palabra y para contestar a sus preguntas.

La oportunidad fué muy bien aprovechada por el señor Garrigues para darle al cuerpo de corresponsales

de Washington la "selección nacional" del periodismo norteamericano, una sobria lección de actualidad

sobre el país que en estos momentos está de moda en los Estados Unidos, desde el punto de vista

Informativo. Nos referimos a España, sobre la que nunca se ha escrito tanto para decir tan poco y sobre la

que nunca se ha montado tanto esfuerzo editorial para no explicar nada.

En su alocución, Garrigues se identificó a si mismo como periodista, además de jurista y ahora

diplomático. Y su alocución fué en realidad ana crónica oral, de última hora, para un auditorio de

especialistas en esa asignatura. Esta crónica oral podría .haberse titulado: "Lo que la Prensa americana

deja en el tintero cuando escribe sobre España." El señor Garrigues enumeró, como sugerencia, algunas

de las omisiones que se echan de menos: "¿Por qué no escribir sobre los millares de casas de

apartamientos, de renta baja, que ahora rodean a nuestras ciudades? ¿Por qué no informar sobre el parque

deportivo construido por los Sindicatos, donde el trabajador y su familia tienen por primera vez la

oportunidad de un sano recreo? Visiten las colonias de veraneo, baratas, no para turistas extranjeros, sino

para nuestros trabajadores industriales, a lo largo de nuestras bellas playas. Miren nuestras universidades

laborales, que ahora ofrecen preparación Industrial y profesional a los jóvenes ansiosos por adquirir

modernas especialidades. Examinen los hospitales del Seguro de Enfermedad, que están ayudando a

eliminar las enfermedades entre nuestros trabajadores. Y miren a tantas nuevas escuelas elementales, que

son vitales en nuestro programa contra el analfabetismo."

En vez de acercarse a estos te-mas, aunque fuese a título de inventario, nuestros colegas norteamericanos

suelen hacer lo que el propio Garrigues mencionó en un párrafo anterior de su "crónica": "Los fotógrafos

han producido interesantes fotografías de nuestra policía montada—vista por detrás—o un pequeño burro

tirando de una carreta del siglo XVIII, ante un edificio de apartamientos de1 siglo XX."

La crónica de Garrigues se extendió después a nuestro sistema de convenios colectivos, nuestra aspiración

a Ingresar en el Mercado Común, a nuestro desarrollo económico y, en general, a la presente situación en

España. Nuestro embajador tuvo mucho éxito en esta su primera aparición pública como representante de

España.

El tratamiento que la Prensa americana ha dado al tema "España, hoy" (tema que hizo la "Historia de la

Semana" en las revistas "Time" y "Newsweek", como seriales en el "New York Herald Tribune", etc.),

nosotros diríamos que ha tocado el techo de sus posibilidades de objetividad, en lo que se refiere a la

economía, que ha arañado sólo la superficie de la Imparcialidad, en lo que se refiere a lo político, y que ha

marrado por completo el tiro en lo que se refiere al futuro de nuestra país.

Abrahán Lincoln dijo una vez que se puede engañar a nnos pocos durante mucho tiempo, que se puede

engañar a todos durante algún tiempo, pero que no se puede engañar a todos todo el tiempo. La pretensión

de engañar a todos los americanos todo el tiempo sobre las realidades españolas ha pagado hace mucho su

tributo a esa ley enunciada por Lincoln: poca gente cree ya aquí en las cosas que lee sobre España y

mucha gente cree en exactamente lo contrario de lo que lee.

De nuevo nos visita el famoso novelista húngaro Lajos Zilahy, uno de los mas destacados escritores de

nuestra época. Exilado de su patria, Lajos Zilahy recorre incansable el mundo, y a su llegada a Barcelona

ha dicho que al fin encuentra una nación con ambiente optimista. ~

*—El mando vive atemorizado. Hay pesimismo por todas partes y España es una gran excepción, que, en

los tres años que no la había visto, ha sufrida un notorio y favorable cambio. La estabilidad de la peseta es

un buen signo y se acusa en la alegría de las gentes y en el mejor nivel de vida. De todo corazón les deseo

que continúen en su camino de prosperidad y en su ambiente de paz y unidad."

El escritor, dice que prepara un libro tendente a inculcar a las gentes la necesidad de crear un mundo de

cerebros optimistas y que en España está el oasis ideal para escribirlo.

 

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