Autor: Calvo, Luis. 
 España desde Chile. 
 Como ven nuestro "milagro" económico  :   
 Comentario de "El Diario Ilustrado" a unas declaraciones del embajador español. 
 ABC.    15/09/1962.  Página: 52. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

ESPAÑA DESDE CHILE

COMO VEN NUESTRO «MILAGRO» ECONÓMICO

Comentario de "El Diario Ilustrado" a unas declaraciones del embajador español

Santiago de Chile. (De nuestro enviado especial.) Nuestra visita a Chile- coincide con la asamblea anual

de la Cámara Oficial Española de Comercio, que preside un señor culto y arraigado en el país, don

Ignacio Uriarte, tan buen español como amable conviviente santiaguino, tan querido de los nuestra como

de los chilenos, el cual, e» un almuerzo muy divulgado por los periódicos, exaltación de la amistad

hispano-chilena, reuniendo en él al ministro de Economía de Chile, don Luis Escobar Cerda´, a¡ ¡decano

de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Católica, y a muchos compatriotas, nuestros y

chilenos, conocidos todos por sus actividades creadoras, cedió la palabra al embajador de España, don

Tomás Suñer y Ferrer, y dio a éste nueva ocasión de declarar públicamente el afecto que, así las rosones

históricas y raciales como la reciprocidad de intereses económicos tienen, en lo profundo y en

circunstancial, en lo pasado y en lo presenté, fundamentado entre Chile y España. Don Tomás Suñer sigue

en Santiago una tradición, que no hay para qué enumerar ahora y aquí, de grandes embajadores; una

tradición que florece, sobre todo, - después de nuestra guerra.

Embajadores cautivados por la tierra, la historia, el tempéramelo, los modos y la civilización chilenos.

Embajadores que han dejado bien impresos en Chile los rasgos permanentes de nuestra personalidad

histórica.

Respondiendo a las incitaciones, de ese discurso del embajador español, el periódico "El Diario Ilustrado"

destacó a una de sus plumas más brillantes para arrancarle declaraciones precisas. Si el lector es tan

curioso como el firmante en los temas que atañen al resurgimiento económico español—que es, en

nuestros días, muy a menudo elogiado en los periódicos suramericanos—, y si le interesan

predominantemente como a nosotros, las relaciones de comercio de España con toda América, disculpará

la amplitud de nuestros informes. Pues, ¿no es normal, y hasta cortés, que habiendo dedicado al asunto

muchas columnas la Prensa de aquí—Prensa de nación rica en celulosa y en papel—, dediquemos

nosotros—pobres en celulosa y en papel—, nosotros que somos los más, interesados, itención

circunstanciada - a los hechos que don Tomás Suñer analiza?

"El Diario Ilustrado" comentaba hoy la entrevista en un editorial titulado: "El "milagro" tiene otro

nombre: trabajo." Y decía que en dos ocasiones ha hablado el embajador don Tomás Suñer del

intercambio comercial entre Chile y España, y en ambas, "envueltas en nutridas cifras rigurosas nos

tropezamos con enormes verdades que inducen a la meditación".

Y luego: "Comencemos con lo positivo... y sintetizando: desde 1953 a este año de gracia, de 1963, Chile

ha aumentado, con respecto a España, sus posibilidades de intercambio. Sólo en el capítulo de la harina

de pescado, nuestras exportaciones serían este año del orden de las quince a veinte mil toneladas, con

tendencia a aumentar el año próximo. Esta cifra inicial viene a sumarse a la de las exportaciones de

salitre, producto de tradicional demanda en el mercado español, sometido, por cierto, a un trato deferente

y especial por aquel Gobierno."

Según el periódico de Santiago, España, por su parte, en el cursó de los mismos años citados, ha

robustecido y diversificado su producción industrial, y -ha llegado a cifras más que satisfactorias; busca

mercados, de preferencia hispanoamericanos; integra organismos internacionales, como el "GATT"

(entidad que trata de transportes y tarifas generales y agrícolas"), y está en vía de conectarse con el

Mercado Común Europeo. Los Estados que forman ese Mercado Común miran con interés a España, con

sus treinta y un millones de habitantes de alto nivel de vida, porque en España pueden ellos encontrar, no

sólo consumidores, sino mano de obra que intercambiar. Por otra parte, la colaboración española-

norteamericana, en esta década, ha dado excelentes frutos.

Luego de subrayar éstos que llama- "factores favorables para uno y otro país", "El Diario Ilustrado"

puntualiza: "Lo negativo para ambos países es que en estos diez años los -niveles de intercambio no han

tenido variación y han fluctuado entre los tres y cuatro millones de dólares, cifra muy exigua." Podrán

ahora ser elevados de ocho a diez millones anuales.

"Otro enfoque importantísimo: fuera de la rápida y precisa exposición del momento económico-social en

constante superación en que vive España, llama la atención la referencia que el señor Suñer ha hecho al

"milagro" de la recuperación española. Fueron palabras de su entrevista, que es preciso repetir para

ejemplo dentro de nuestro medio-político-social: "En los ^rol/lemas económico—sociales—dijo el

embajador de España—el milagro tiene otro nombre: trabajar, producir, responder al llamamiento de

solidaridad de cada ciudadano con su nación. Esta es la mentalidad en que vive España, y creo por ello

que, sin exagerado optimismo, estamos marchando firmemente por el camino de nuestra prosperidad."

A estas palabras de Tomás Suñer, pone el periódico de Santiago de Chile un comentario, que con

satisfacción reproducimos integramente:

"Así fue, trabajando, que se produjo el milagro alemán, el inglés, el italiano, el francés; gracias al espíritu

de sacrificio y al orgullo, ese noble orgullo nacional de los pueblos, que sufrieron las miserias de la

guerra, la devastación-y el hambre, desconocidos entre nosotros.

Es satisfactorio conocer estas ideas y esos propósitos de incremento del intercambio expuestos, en

vísperas de un viaje de descanso, por el señor Suñer. El embajador de España ha desarrollado entre

nosotros una tarea positiva y para muchos desconocida desde los ya viejos tiempos de 1939 y 1940, con

algunas breves interferencias. Pero siempre, ausente o presente, vigilando e, impulsando a la medida de

sus posibilidades qiie no se ´produjeran trisaduras en las tradicionales y fuertes relaciones mutuas, tanto

materiales como espirituales.

Sin alharacas, con franqueza y sencillez, desde ¡tace años, coinduce la política de relaciones de su España

hacia nosotros, con inteligencia: y cariño, con tanto amor por lo nuestro, que pareciera ser chileno."—

Luis CALVO.

 

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