La presencia italiana en la industria italiana     
 
 ABC.    21/04/1964.  Página: 32-33. Páginas: 2. Párrafos: 16. 

LA PRESENCIA ITALIANA EN LA INDUSTRIA ESPAÑOLA

Reproducimos y comentamos brevemente un artículo del importante diario mitanes "Corriere della Sera",

que puede y debe servir de meditación a italianos y españoles. Dice nuestro colega de Milán: "Cerca de

trescientas empresas industriales italianas cuentan con establecimientos propios en España o han creado

empresas ítalo-españolas, asociando al propio capital local. En una lista reservada, pero precisa, hecha

redactar por nuestro Gobierno hemos leído los nombres de las principales empresas italianas tanto del

sector público como del privado. Figuran el I.R.I.. y el E.N.I. están la A.G.I.P. y la A.N.I.C., Alfa Romeo

y Ansaldo, la Ansaldo de San Giorgio, la Nuevo Pignonem, la Breda y Galileo. Se ve asimismo a Edison,

Montecatini, Fiat, Pirelli, Snia Viscosa, R.I.V., C.G.E., Innocenti, Acna, Saffa, Piaggio, Necchi, Motto

Guzzi, Magneti Marelli, Olivetti, Ferrania, Dell´Orto, Carlo Erba y otras diversas industrias

farmacéuticas y Bornbrini Parodi Delfino. Y figuran además los principales grupos públicos y privados

de Seguros—I.N.A., Assicurazione. Genérale, Riu-nione Adriática di Sicuritá—y algún gran Instituto de

crédito, como la Banca Nazionale del Lavoro."

"Se diría, en suma, que la industria italiana hubiera creado una especie de gran sucursal en España.

Algunas de las participaciones creadas entre italianos y españoles se constituyeron hace mucho tiempo,

pero la mayor parte no cuenta más de diez años. Puede decirse, por.tanto, qué el actual desarrollo inicial

de España parte de una plataforma de lanzamiento creada en gran medida con la colaboración directa de

Italia."

"Un reflejo de este estado de cosas se tiene en el desarrollo de los intercambios entre ambos países.

Nuestras exportaciones a España pasaron de 21.820 millones en 1961 a 25.325 millones de liras en 1962.

A fines de noviembre de 1963 (no se tienen aún los datos del año completo) eran ya de 47.056 millones, o

sea más del doble que en el 1960. Las importaciones españolas a Italia han ido en cambio disminuyendo

constantemente: de 51.241 millones en 1960 pagaron a 46.992 en 1961 y 33.518 millones en 1962. En

1963 se ha registrado nna recuperación: a finales del pasado noviembre ascendían a 43.539 millones de

liras."

"Las partidas más importantes de nuestras importaciones de España, como todos saben, son el aceite de

oliva, seguido por el pescado preparado. El año pasado, caso algo insólito, hemos importado de "España

más de 2.000 millones de liras de hierro y acero."

"Mucho más varia es la composición de nuestras exportaciones. No falta de la lista casi ninguna de las

manufacturas más características de nuestras industrias. El año pasado los primeros puestos los ocupaban

las máquinas y aparatos, productos químicos, hilaturas, máquinas, de escribir y calcular, maquinaria

textil, tractores, recambios, fibras artificiales y sintéticas, materias plásticas y resinas sintéticas, cojinetes

de bolas, máquinas para la artesanía y la agricultura. automóviles y anticriptogámieos. No se trata de una

lista de mercancías desordenada, sino de partidas dispuestas según su importancia. Para pocas categorías

de -productos las cifras ,se sitúan entre los dos y los cuatro miles de millones de liras. En su mayor parte

se trata de partidas por valor de unos pocos centenares de millones. Baste esto para subrayar que estas

exportaciones son proyectadas.en una escala más amplia por nuestras industrias."

"Hasta hace poco esto era historia económica. Ahora podría considerarse como la prehistoria española.

Los españoles consideran que en este momento su país,está al nivel que estaba Italia hacia 1950. Se

consideran separados de nosotros por diez a quince años de desarrollo de la renta. Y opinan que no

pasarán más da diez o quince años para que España alcance un nivel parangonahle al nuestro."

"El pasado diciembre, España adoptó mediante ley un plan cuatrienal de desarrollo económico y social

(que un poco maliciosamente es presentado por algunos como una planificación de tipo coercitivo). En

este plan, que va del 1964 a 1967, y en cuya elaboración han colaborado técnicos extranjeros (empezando

por los representantes del Banco Mundial), se prevén algunos objetivos no inmodestos, pero no

fantásticos: la modernización de las industrias, e! desarrollo de las fuentes de energía (embalses, -

centrales termoeléctricas y nuevas refinerías de petróleo), construcción de carreteras y autopistas, de

puertos y escuelas, de viviendas de renta limitada (720.000 nueras vi-viendas, la renovación de los

ferrocarriles (material rodante y vías), y así sucesivamente en los demás sectores: industria, agricultura y

turismo."

"Para llevar adelante este programa, España tendrá necesidad de la colaboración de otros países, Italia,

como hemos visto, está ya presente. Pero no nos faltan competidores. Francia ha ofrecido ya un préstamo

de 200 millones de nuevos francos para los ferrocarriles, y Gran Bretaña no escatima sus ofrecimientos,

lo mismo que Alemania. Por su parte, los Estados Unidos han manifestado ya varias veces su premura en

relación con España. Entre tantas ofertas, los españoles, sin embargo, se atienen a la experiencia ya

obtenida. Y ésta es la experiencia italiana."

"Han visto que Italia se ha convertido en un país industrial, en el que la economía agrícola ha perdido

mucho peso. Esta industrialización es considerada por( muchos como un proceso, a costos convenientes.

Otros sistemas europeos ultramarinos podrían resultar más costosos. Con Italia saben sobre qué sólido

terreno se puede caminar, tanto en el futuro como en el pasado."

"No faltan contrastes de intereses, naturalmente, y estos contrastes surgen en el terreno de las

exportaciones agrícolas hacia terceros mercados de la Europa continental. Mas los españoles piensan que

es posible, aunque no fácil, encontrar una solución a tales problemas: una solución, lógicamente, a la que

cada uno de los dos países aporte una contribución de comprensión y colaboración. Y esto en vista de un

objetivo más importante de los intereses contrastados. El desarrollo económico de España se ha iniciado

ya. ¿Se podrá realizar con la colaboración de Italia o España tendrá que buscar otros caminos?"

"No sólo está naciendo, dicen siempre los españoles, una nueva España económica. Ya son cerca de once

millones los turistas extranjeros que cada año traspasan los Pirineos. Y cerca de un millón de españoles,

turistas o trabajadores, salen de España cada año. Un aire nuevo circula por España, y este aire será tanto

más saludable cuanto más amplias sean las puertas de la colaboración económica entre España y Europa

occidental."

"Pero esto es cosa del porvenir. Ahora se trata de asegurar el futuro de la colaboración económica entre

Italia y España. Si este futuro se llama Mercado Común no puede faltar, en las diversas partes, la buena

voluntad necesaria para encontrar una solución, si no perfecta, al menos satisfactoria.—Angelo

CONIGLIARO."

N. de la B.—No queremos, en modo alguno, tomar pie de un articulo noble y profundamente realista

como el que antecede para señalar de nuevo la profunda perplejidad con que cualquier observador

imparcial ha seguido los recientes y continuos gestos de inamistad de la Italia oficial hacia España.

En el editorial "Más italianos nerviosos" (ABC, 14 de abril de 1964), y refiriéndose al último capitulo de

la grotesca y reiterada obstaculización de determinados sectores italianos—a veces privados y a veces

oficiales—a cuantas iniciativas interesan a nuestro país, escribía nuestro periódico: "Lo que deben pensar

los responsables es que, a lo mejor, cualquier día, los españoles deciden iniciar el ingrato y poco

constructivo camino de las represalias. Sería penosísimo que éste fuera el único lenguaje comprensible a

estas alturas de la Historia, cuando tan nítidamente se impone la colaboración internacional."

Los intereses italianos en España (como demuestra en el artículo que antecede uno de les más ilustres

colegas italianos) son importantes. La actitud a que antes nos referíamos por parte de grupos políticos de

presión de la gran nación mediterránea... ¿no equivale, f""so, a tirar piedras sobre su propio tejado.

 

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