Autor: Sierra, Ramón. 
 Lisboa. 
 Elogios a la política española en "Diario Popular"  :   
 Se consolida la tradicional amistad entre las Marinas de guerra de España y Portugal. 
 ABC.    04/06/1964.  Página: 50. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

LISBOA

ELOGIOS A LA POLÍTICA ESPAÑOLA EN «DIARIO POPULAR»

Se consolida la tradicional amistad entre las Marinas de guerra de España y Portugal

Lisboa 3. (Crónica telefónica de nuestro corresponsal.) El corresponsal es como un torero, que siempre

está a la espera de que se abra la puerta del toril de las informaciones para ver qué clase de res tiene que

lidiar aquel día. En Lisboa- es frecuente que las noticias salgan muy huidizas .y hay que perseguirlas para

poderlas fijar en algún lance más o menos airoso, pero no faltan los días como éste de hoy, en que el

torero se ve acosado por las informaciones reseñables y no sabe uno por dónde empezar para dominarlas

y ligar faena sin salirse del limitado terreno en que debe moverse.

Lo primero que hoy nos echamos a la cara es un comentadísimo artículo del que fue embajador en Brasil

y hoy el director del "Diario Popular", doctor Martinho Noble de Meló, titulado "Victoria de España y...

un hecho nuevo". Se refiere a la importancia de las conversaciones en Madrid entre los representantes de

los Gobiernos francés y español que suponen "la integración decisiva de España en el concierto de las

naciones, del cual entre tanto la Rusia totalitaria, verdugo implacable de los pueblos vecinos, no ha sido

irradiada". Y dice que este triunfo lo ha conseguido España precisamente "cuando el Generalísimo Franco

acaba de proclamar la intangibilidad de las estructuras políticas de la España nueva, la total imposibilidad

de su regreso al sistema demoliberal y la continuidad de su política nacional genuina-mente española, la

cual en su pensamiento habrá de ser preservada y garantizada.

Y no como consecuencia de una alteración en su régimen político "que tan insistente e

impertinentemente vienen reclamando sin el menor sentido de realismo ni de respeto por la soberanía

ajena ciertos corifeos y procuradores internacionales de la democracia parlamentaria. Es decir, que no se

ha conseguido esta victoria como premio de una claudicación, sino como recompensa de una fidelidad

inalterable.

A las doce estábamos ya sobre la cubierta del "Elcano". después de haber pasado por la del navio escuela

argentino "Libertad", que es como un puente geográficamente disparatado pero gentilísimo entre España

y Portugal. En una conferencia de Prensa, el comandante del navio escuela, don Javier de Elizalde Láinez,

nos ha. ilustrado sobre la importancia. y las características de la gran carrera Lisboa-Bermudas que va a

dar comienzo el viernes. Lo más importante—nos ha dicho— no es la regata, sino la ocasión de

consolidar la amistad entre las Marina de guerra de tantos países. El "Sebastián Elcano" va a tener un

"handicap" de bastantes horas porque se considera que tiene, entre otras características, una superior

capacidad de maniobra para ceñirse a los vientos.

El comandante no parecía estar muy conforme con la justicia da este "handicap", pero confía en que su

tripulación, muy entrenada, deje en buen lugar nuestro pabellón.

A la una, después de haber trepado desde los muelles al Palacio das Necesidades, el ministro Franco

Nogueira nos ha ofrecido a los corresponsales extranjeros al almuerzo en el Comedor Real, en un

ambiente dieciochesco, de esos que embriagan al embajador y escritor Federico Olivan, portavoz de aquel

delicioso siglo. Nuestro anfitrión no parecía estar preocupado ante la publicación en Nueva York del

informe de U Thant, en el que se dice que no se han recibido en la O. N. U. noticias de Lisboa positivas

sobre la adopción de medidas destinadas a la aplicación de las resoluciones del Consejo de Seguridad.

Ni es probable que se reciban nunca informaciones de ese género.

De la sobremesa de este almuerzo casi hemos saltado a otro ambiente no menos versallesco, el del Palacio

de Palhava, donde se está celebrando un baile en honor de los tripulantes del "Elcano".

Los salones están invadidos por verdaderas nubes de cadetes y de muchachas. Se oye hablar en

castellano, en francés, en italiano, «en inglés, en noruego... Ilustres personalidades portuguesas y

españolas están también presentes. Los embajadores de España atienden a sus invitados con la

esplendidez y fineza tradicionales en aquella casa. Nuestra recepción es una de las más brillantes entre las

muchas que estos días se han celebrado. Hasta en Lisboa estamos metidos en esa nueva y altiva ola que

remonta "todas las actividades españolas en los tiempos que corremos.—Ramón SIERRA.

 

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