Autor: Arroyo, Julia. 
 Informe 1976. 
 Los movimientos femeninos se lanzan a la calle     
 
 Ya.     Páginas: 1. Párrafos: 13. 

LOS MOMENTOS FEMENINOS SE LANZAN A LA CALLE

Tras el controvertido y polémico Año Internacional de la Mujer ya ha transcurrido otro año para mujeres y hombres. Viejas costumbres nos hacen mirar hacia atrás y contemplar los doce últimos meses para encontrar en ellos acontecimientos y sucesos de la pequeña historia de cada día, como el balance de una cuenta ya saldada en el tiempo. Si nos limitantes a entresacar de la panorámica global los acontecerés protagonizados por la mujer o referidos a ella en nuestro país, podemos decir que 1976 puede señalarse como el del lanzamiento y presencia de movimientos femeninos a la calle como expresión de una conciencia colectiva.

La mujer, las mujeres en grupos o individualidades, se han unido ante concretan realidades y hechos y han coreado gritos o levantado pancartas en pro de su ser de personas y su estar como tales en la sociedad.

Al final de este año resulta obligado anteponer estos movimientos comunitarios a los personalismos de recuentos pasados. Una mujer, por si sola, es cada vez menos noticia: porque afortunadamente para todo el género humano hace ya tiempo que la mujer está demostrando su capacidad en todas las profesiones y trabajos y en los puestos adonde le han dejado acceder. Y porque una cosa es que quiera y pueda, y otra, que le permitan llegar. Todavía, y en este año de 1976, una profesora universitaria ha tenido que oír al directivo de un centro docente de nivel universitario que habia ciertos reparos para admitir profesorado femenino, aunque al fin se toleraba su presencia. Y eso que gran parte del alumnado era femenino.

Asimismo, un profesor manifestó en un claustro que no pensaba que podía existir mucho interés en las clases, porque habia muchas chicas, y éstas, ya se sabia, lo mismo podían haber elegido una carrera u otra. Está claro que perdura la mentalidad machista y que no sólo es cosa de hombres.

Ser consciente es ser feminista

Las mujeres, conscientes de su identidad, son lógicamente feministas. Lo malo es que por feminismo no todos entienden lo mismo. Se peca por exceso, por defecto y por confusión. Exceso es la afirmación de que la mujer debe ser, en exclusiva, la fiel guardiana del hogar, permaneciendo en él; y, por ello, la crisis de la familia se debe a su salida del hogar en busca de otros intereses y para satisfacer otras necesidades al margen de la propia familia. Tanto como mantener que la mujer no necesita para nada al hombre y fijar su "liberación" en la única vía de la sexualidad.

Los movimientos femeninos callejeros que este año han alborotado en nuestras calles no han llegado al desafuero, ni sus gritos han sido histéricos. Aunque las manifestaciones provocadas por los recientes juicios de las adúlteras han ocasionado comentarios, algunos de chiste, peyorativos, y otros, de reprobación dura. Se llegó a calificar de marimachos a las mujeres que en ellos participaban. Las pancartas y gritos "Yo también soy adúltera" eran una manera de clamar contra la injusta ley y costumbre que tolera, hasta con beneplácito, a un cónyuge, lo que al otro persigue y condena con saña. Si habia exceso verbal en unas, más existia de hecho en la situación provocadora de tal pancarta.

Lo primero, en enero

Agrupaciones de amas de casa, movimientos apostólicos, mujeres universitarias y otras independientes se unieron, de una manera más o menos tácita, para hacer su primera aparición en las calles de Madrid a mediados de enero. Era la primera expresión de esa conciencia colectiva de que hablábamos en un principio concretada en dos objetivos: exigir reivindicaciones feministas de tipo laboral y social, globales, y protestar por algo más concreto y hasta pedestre, si se quiere, pero importante: la carestia de la vida. Se añadió un apéndice político: pedir la derogación del decreto-ley antiterrorismo.

Se pretendía, al día siguiente, un total absentismo en los mercados, pero sólo se notó un muy ligero descenso del trajín de las cestas de la compra.

La dispersión de objetivos, lógica dadas las circunstancias y el momento de la sociedad española, no ha beneficiado a las manifestaciones callejeras, consecuencia, a su vez, de los movimientos que las han propiciado y adolecen de lo mismo. Sobre todo, se ha demostrado que no se han limitado los campos de la militancia feminista con sus problemas y lucha propios. y los de la politica aunque ésta incida y afecte claramente la situación de la mujer. En el seno de la Plataforma de Asociaciones Femínistas, del Movimiento Democrático de Mujeres y los Colectivos Feministas, por citar las agrupaciones de mayor amplitud, en unos más y en otros menos, se ha producido d i vergencías, choques y escisiones, más que nada por confusión en los planteamientos de objetivos y en los criterios de sus miembros.

Las agrupaciones de menos amplitud y más definidas han logrado, al menos, manifestarse más claramente, como es el caso de la Asociación Universitaria para el Estudio de los Problemas de la Mujer

(AUPEPM).

Esta organizó en la Universidad Complutense, bajo el denominador común de la liberación de la mujer, la manifestación pro-guarderías, cosa que han conseguido, por cierto, y el Día de la Mujer, con una masiva

concentración en la Facultad de Filosofía.

Es más político contar con las mujeres

También tuvieron su entidad en la calle las manifestaciones en d i versas ciudades en contra del delito de adulterio, de las que ya hablamos, típica expresión de esa conciencia colectiva ante un hecho concreto. Y como culminación del año la manifestación pro derechos de la mujer, convocada por la Plataforma de Asociaciones Feministas, que, a pesar de no estar autorizada, contó con la participación de un millar de personas, principalmente mujeres, de todas las edades, e hizo patente su presencia en las calles de Madrid el 24 de noviembre.

Esta necesidad apremiante de la mujer española de hacerse oír en este tiempo de la sociedad española ha

contado también con la presencia activa de las mujeres , en los movimientos ciudadanos y, por otra parte, con la organización de distintas reuniones y ciclos de conferencias que han tenido su reflejo en los medios de comunicación. Asi, por ejemplo, las Jornadas Catalanas de la Mujer, en junio, que acogieron a 4.000 mujeres de distintas ideologías y tendencias; la I Asamblea del Frente de Liberación de la Mujer, y el Congreso Internacional sobre la Situación Jurídica de la Mujer, celebrado en este mismo mes de diciembre, organizado por la Asociación Española de Mujeres Juristas.

Cabe señalar que los recién estrenados partidos políticos se han dado cuenta que es más político contar con las mujeres e integrarlas en el quehacer común. No hace mucho, en las páginas de YA, en un articulo firmado por Tácito (P. P.), podíamos leer, al hacer referencia a las pretensiones del manifiesto del Partido Popular, su interés por los problemas "de incorporación activa de la mujer al quehacer político, definitivos para dotar a esta sociedad de un mejor equilibrio".

Hacia ya tiempo que el feminismo había despertado en nuestro pais. Este año ha enmarcado la aparición en la calle de su bandera a nivel popular y masivo. Es una manera de hacerse oír, porque la realidad actual apremia a crear una nueva sociedad de personas conscientes y responsables, y nadie se puede perder en sentimentales y cobardes añoranzas del pasado.

Julia Arroyo

(Fofos Soriano y Carvajal.)

SE TRATA DE LA EXPRESIÓN POPULAR Y MASIVA DE LA CONCIENCIA COLECTIVA DEL FEMINISMO

LAS MUJERES SE HAN UNIDO ANTE HECHOS Y CONCRETAS REALIDADES Y HAN LEVANTADO PANCARTAS EN PRO DE SU SER Y ESTAR COMO PERSONAS EN LA SOCIEDAD

 

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