Autor: García Santa Eulalia, María. 
 La mujer y el mundo laboral. 
 Ana Pardo, una madrileña entusiasta del sindicalismo     
 
 Ya.    19/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

Ana Pardo,

UNA MADRILEÑA ENTUSIASTA DEL SINDICALISMO LA MUJER Y EL MUNDO LABORAL

En España afloran dirigentes que, a prueba de sacrificios, están cooperando al desarrollo de la expresión en el sector laboral en todos los niveles.

En ese empeño lleva siete años Ana Pardo, una madrileña, nacida en el distrito de Retiro, hace treinta.

En la escueta había participado en actividades comunes, de cara a mejorar la enseñanza y a cuestiones so-

ciales, sin cargos. Pero al conseguir su empleo "serio" —como ella lo define—en Standard se animó a involucrarse en ios problemas colectivos. Desde 1971 es enlace sindical y con un 80 por 100 de votos quedó reelegida por la rama de técnicos en 1975.

Tres cuestiones en juego

Le he pedido a Ana que enumere las claves sobre las que gira su tarea.

Hay que distinguir tres. de igual importancia: la primera, de interés inmediato, como cuestiones económicas, disfrute de vacaciones, etc., siempre vigentes, iba segunda, de carácter social y político, que se refiere a la incertidumbre sobre el papel que se nos ha de adjudicar a nosotros, enlaces, en los sindicatos, y la tercera, que se refiere a la calidad de ambiente y que proponen los elementos técnicos.

En un futuro sindicalismo, expone Ana Pardo, sin la menor grandilocuencia, se habrán de abordar problemas graves, de peso, por ejemplo, el de la promoción femenina. "Bastante relegado—afirma—, pero que no se podrá afrontar, a menos que las mujeres se lo propongan firmamente."

—Los propios companeros de taller ignoran los temas que afectan a las mujeres. Cuando propusimos instalar las guarderías, de vital importancia desde que muchas casadas permanecen en sus puestos, la idea fue mal acogida por los hombres. Sin embargo, están funcionando desde 1872 por convenio y ya han sido asumidas.

—¿Acuden mucho a ti, hombres y mujeres, a consultarte sus dificultades ?

—Si, acuden mucho. Normalmente te lo preguntan todo, porque existe una falta grande de información. Ana basa su competencia en una actualización de sus conocimientos, siguiendo de cerca la legislación. Su lectura del "Boletín Oficial del Estado" llena de asombro a sus amigos. De esa manera sabe cómo orientar a Tos que tropiezan con obstáculos, hacia un diálogo con la compañía o recurrir a la Delegación de

Trabajo o a la Magistratura.

Toda la vida de Ana. en su centro de trabajo y fuera de él, es esto. El sindicalismo ha cubierto una larga hora de conversación y aún quedaba mucho, me consta, por decir. Sin tono de agravio, ni de irritación, ni de acritud, sencillamente, esta joven espera que se sumen más personas a este esfuerzo. "Hasta hace poco tiempo suponía un gran riesgo para que nadie se atreviera a verse envuelto en ello. Ese dramatismo debe pasar. No hay por qué ser héroes o algo parecido, sino un trabajador normal. Convengo en que aún no es asi. Los enlaces estamos postergados en las empresas, todos; yo he sido despedida dos vetea. Esto debe desaparecer, A las empresas les convienen los sindicalistas, tener con quien dialogar y aprender sindicalismo. De lo contrario, se crean violencias y tensiones inútiles.

Mory G. Santa Eulalia

 

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