Autor: Nieto, María del Carmen. 
 Carmen Llorca; Presidenta de la Organización de las Mujeres Independientes. 
 Hablan los líderes  :   
 "Tenemos que caminar juntos". 
 Pueblo.    18/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 23. 

CARMEN LLORCA HABLAN PRESIDENTA DE LA ORGANIZACIÓN DE MUJERES INDEPENDIENTES

Muchos han sido los movimientos, las agrupaciones y organizaciones feministas que han ido surgiendo a lo largo del siglo XIX hasta nuestros días. La mujer, día a día, minuto a minuto, va escalando puestos en esta sociedad falócrata en que está viviendo. La mujer quiere participar, al igual que el hombre, en todo cuanto se relacione con ios problemas cotidianos. Sin embargo, la mujer no desea perder su condición de tal, sino que intenta y desea ir junto al hombre, para poder conseguir lo mejor para ambos. Es indudable que el uno es complemento del otro. Por ello va siendo hora de que las mujeres vayan demostrando que su Inteligencia está a la par y que pueden competir con los hombres sin menosprecio de su feminidad y sin menoscabo de la hombría del llamado sexo fuerte. Recientemente, en Madrid, ha surgido una nueva organización femenina, denominada O. M. I. (Organización de Mujeres Independientes). Este grupo

está presidido por una mujer muy conocida dentro del mundo cultural, y actualmente, incluso, político.

Carmen Llorca es un ser de gran vitalidad, con grandes inquietudes e interés por todo cuanto concierne al mundo de la mujer.

"TENEMOS QUE CAMINAR JUNTOS

Hace tiempo que tenía U la idea de formar una una organización de mujeres dedicada a la mujer y para la mujer; pero basta que no encontré a un grupo de personas con las que poder llevar a término esta realización no se pudo poner en marcha. Precisamente esta idea yo no expuse a Sibila Pifu, ella se ilusiono y nos pusimos a trabajar. Y asi fue surgiendo y ampliándose el círculo de participaciones, entre ellas Socorro Valiño; luego se han ido incorpor ando varias personas hasta formar una lista muy larga. Ya hemos celebrado varias reuniones, redactado los estatutos y tenemos varios proyectos para realizar la presentación en la Prensa, y después una serie de actividades que están encaminadas a dar a conocer nuestros proyectos y ampliar la base de participación, puesto que es una organización que no tiene y no exige a sus afiliados ninguna ideología política, ninguna creencia determinada en materia religiosa y que tiene, como su nombre indica, Mujeres Independientes, el que cada una puede pensar lo que quiera.

—Independiente ¿de qué?

—Independientes de todo.

— ¿Qué tipo de reivindicaciones intenta conseguir para la mujer esta organización?

—Bueno, hay una serie de reivindicaciones que son en estos momentos los grandes temas. Está el divorcio, el adulterio, el aborto; es decir, los tres grandes temas son éstos. Pero, aparte de éstos, existen una serie de problemas permanentes en torno a la mujer, como es el sometimiento que sufre diariamente o profesionalmente, que muchas veces no tiene un clamor popular, pero que, sin embargo, es real. Después, muchos actos de violencia de que es objeto y que, sin embargo, no tienen un planteamiento, tal vez porque la violencia en el mundo de hoy es un plato que está todos los días sobre el tapete, sobre los hombres, sobre las mujeres, sobre los niños, sobre los ancianos. El mundo es violento. La naturaleza tiene una dosis de violencia importante, pero ¿por qué no empezamos a reconsiderar esta enfermedad y atajarla y planteárnosla en toda su realidad y comprender que hay que luchar contra ella? O sea que están ahí los grandes temas de controversia, pero después hay pequeños temas que son gravísimos, que crean traumas, que son decisivos y que nosotros vamos a tratar con todas las caracteristicas con un intento y un deseo de paliarlos, de ayudar, de remediar. En una palabra, hemos adoptado una expresión, entre todas que más podía definirlo, que es que la Organización de Mujeres Independientes pretende ser la casa de la mujer. En tal sentido se crearán las comisiones adecuadas, comisiones jurídicas, comisiones de medicina, comisiones de sociología, de información de distintos tipos, en que la mujer pueda solicitar bien un asesoramiento, bien una ayuda o bien una aclaración.

— ¿Podrán entrar todo tipo de mujeres, sin importar su nivel social o cultural?

—No importa, .ya que en España existen muchas organizaciones de mujeres juristas, de mujeres universitarias, amas de casa, mujeres casadas, mujeres divorciadas. Hay de todo tipo de organizaciones, pero, sin embargo, me parece que faltaba esta organización general, por decirlo así, en que pudieran estar representados todos los elementos sociales, hasta el punto de que nuestra cuota — que es casi simbólica— son cien pesetas al año para que todas las mujeres se sientan con posibilidades de participar y no nos importan el que sean socios para tratar de resolver sus problemas. Se pueden presentar espontáneamente. Naturalmente, solicitamos la colaboración de todas aquellas mujeres que puedan pagar una cuota más elevada, porque, en definitiva, lo que pretendemos es autofinanciarnos.

— ¿Se ha pensado en solicitar alguna ayuda estatal ?

—No; ya te digo que somos independientes para todo.

— ¿Cuántas mujeres constan ya como miembros de esta organización recién nacida?

—Bueno, en principio estamos los miembros de fundación, que somos los que hemos aportado el capital inicial y que va a constituir el capital de fondo sobre el que se sostiene, por lo menos como una seguridad financiera; pero, naturalmente, lo que queremos es tener muchas aportaciones, no tanto polla aportación económica, que es importante, como por el hecho de que haya tina diversidad de representaciones en que podamos analizar todos los temas y todos los problemas que se plantean hoy a las mujeres.

Aproximadamente seremos en estos momentos unas dos mil asonadas.

— ¿Cómo puede considerarse a este grupo, como un movimiento feminista?

—No, no es un movimiento, es una organización. La palabra movimiento no sería adecuada aplicada a este grupo. Los movimientos feministas tienen tal vez una trayectoria distinta, tienen una estrategia también distinta. Nuestra estrategia es la no violencia. Cambiar un poco el panorama en que se ha movido hasta ahora el feminismo mundial y, sin embargo, por el peso del número de nuestras

asociadas poder tener, en cambio, fuerza de acción, respaldadas por un número en que puedan integrarse, y aspiramos a que sea muy elevado. Las mujeres tienen que darse cuenta en que sólo estando unidas pueden ser verdaderamente fuertes. Somos el 53 por 100 de la población española. Por ello es sorprendente en que teniendo esta superioridad numérica, en algunos aspectos tenemos esa poca o escasa participación en muchas facetas de la vida en que oreo que la presencia de la mujer es decisiva.

— Carmen, ¿y no crees que la mujer pierde su condición de fémina al querer equipararse al hombre en todo ?

Carmen Llorca muéve las manos con lentitud, habla pausado y sonrie ora suavemente, ora abiertamente.

—Bueno, pierde su situación tradicional que nos han atribuido, pero que tal vez no sea la nuestra. Es

decir, a lo largo de la historia nos han asignado un papel. Y hemos tenido que representar no sé si el papel que nosotras hubiéramos querido o el que nos han dejado. Por tanto, no sé si la mujer pierde ese papel para ganar el suyo propio, que es con el papel que debe ser conocida.

—Con respecto al aborto, ¿crees que es un tema de conciencia?

—Yo creo que es un tema muy discutible y que cada uno debe enfrentarse con su propio criterio. Es decir, desde la postura absoluta de negación a todos los efectos, hasta la postura de tolerancia, también a todos los efectos, es algo chocante, y es un poco extraño. Nos hemos encontrado con toda esta polémica que ha sucedido en Italia, por ejemplo, cuando la catástrofe de Seveso, se tiene la seguridad de que los niños que nazcan de todas estas mujeres embarazadas y afectadas por esta onda tóxica podrían nacer hijos con una malformación e incluso monstruos, y entonces se produce un debate, porque hay una ley que prohibe el aborto, claro esto es lo que ha provocado en definitiva que se precipite y se reconozca a todos los niveles la existencia del aborto, en que el aborto no esté condenado por la ley. Entonces en este drama colectivo en que hay tantas mujeres implicadas, en que unas están solicitando ardientemente que se conceda el aborto porque no quieren tener un hijo que sea un monstruo, yo prefiero el aborto; sin embargo ha habido otras que han reaccionado diciendo: yo doy a luz aunque no sea un niño normal. Por eso insisto en que éste es un tema tan absolutamente personal, tan sumamente de conciencia, que lo que quiero decir es que aunque exista la ley que permita el aborto, quien no quiera practicarlo no la va a practicar, pero lo que no podemos ante situaciones como la de Seveso o en cualquier otro tipo de circunstancias, cada uno puede considerar una catástrofe su caso personal, que la ley diga no,

— Carmen, cuando hablas mencionas continuamente la palabra socios, siendo mujeres, ¿no sería lo correcto decir socias?

—Bueno, digo socios, y ahora te lo aclaro, porque también podrán participar los hombres.

— ¿Hombres en una organización femenina?

— ¿Y por qué no?, ¿no hemos entrado las mujeres en infinidad de organizaciones masculinas? Pueden ser socios, pero lo que no les vamos a dejar es que ostenten ningún cargo, porque si no nos vamos. Serán socios honorarios, para contribuir al mantenimiento y para escuchar sus opiniones; por supuesto, también, porque creemos que esta lucha que pretendemos las mujeres la pretenden tanto los hombres como nosotras. Sobre todo los hombres de nuestro tiempo. Y que se dan perfecto cuenta de que la mujer tiene que incorporarse, que es una fuerza que no puede ser desperdiciada ni tenida marginalmente. Nosotras pensamos que el hombre y la mujer deben caminar de la mano en todo enanque estamos inmersos. Nosotras queremos que la mujer se integre en la sociedad, pero sin ningún revanchismo hacia los tiempos pasados; lo que no queremos es que ni el presente ni el futuro sea igual al pasado. Nosotras no podemos adoptar una postura revanchista y decir, como en el pasado los hombres segregaron a la mujer, a partir de ahora pam, pam, pam vamos a separar al hombre y hacer una campaña contra él. No, le que queremos es conseguir los objetivos junto a él. Porque si, efectivamente, la mentalidad del hombre está cambiando tanto como la de la mujer, nos encontramos con una guerra declarada. Y eso es un planteamiento falso. Porque la postura de la mujer no es la de enfrentarse con el hombre, sino que los dos tienen una cosa que hacer dentro de la historia que no es una actitud unilateral, sino todo lo contrario, conjunta. Ahora, lo que no podemos admitir es que esa relación haya sido una relación de sometimiento de uno en beneficio de otro. Eso es lo que no tiene sentido.

— Es decir, ¡o que pretendéis por medio de esta organización es erradicar el machismo de nuestra sociedad.

—Efectivamente. La O. M. I. desea una absoluta integración del hombre y de la mujer a unos niveles de modernidad, de justicia y de convivencia. Oreo que efectivamente el hombre será mucho más feliz con una mujer desmitificada y que la mujer será mucho más feliz con un hombre desmitificado. El hombre está incorporado a la historia, la mujer a la mitología, ¿por qué no tratar de incorporar a los dos a una sociedad de convivencia mutua?

Carmen Llorca ha hablado con suma claridad y esperamos que sus palabras no caigan en saco roto. Desde estas paginas deseamos a la O. M. I. que tenga una buena singladura.

Maricarmen NIETO

Fotos Jesús

NAVARRO

 

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