El Pleno     
 
 Pueblo.    16/12/1969.  Páginas: 1. Párrafos: 19. 

EL PLENO

El primero de los consejeros en hablar fue don Francisco Labadíe de Otermín, que, entre otras cosas, dijo

lo siguiente: «Lamento de verdad no coincidir, como hubiera sido mi deseo, ni el poder dar mi aprobación

al informe del señor Fernández-Miranda, concretamente, en lo que se refiere a asociacionismo y en

especial al asociacionismo político.

Porque de sus palabras deduzco que no hay intención de aplicar con carácter inmediato el estatuto

aprobado el 3 de julio pasado, pretendiendo considerar la cuestión sobre la base de supuestos distintos a

los que sirvieron de fundamento a la interpretación de las Leyes Fundamentales. Me opongo a ello,

porque entiendo que se incurre en un grave error político reteniendo el proyecto de asociaciones, con

grave daño de nuestro futuro político y del Consejo Nacional. Nosotros hemos alumbrado ante el mundo

que nos contempla una tercera solución equidistante de los partidos políticos y de la falta de pluralismo, y

estamos en el deber de ponerla en marcha sin perder tiempo en nuevas discusiones.»

INTERVENCIÓN DE FRAGA IRIBARNE

En medio de un absoluto silencio, don Manuel Fraga Iribarne inició su parlamento diciendo que a pesar

de su deseo sincero de no querer intervenir tan pronto en las altas tareas del Consejo Nacional, se veía

obligado a intervenir a tenor del artículo 51 del Reglamento del Consejo Nacional.

El señor Fraga Iribarne hizo una dura crítica a tu omisión en el texto de la palabra «asociación y

asociaciones». «Cuando todo hacia suponer —dijo— que las asociaciones iban a ser el eje principal de la

acción política del Movimiento, cuando iba a coronarse aquel proceso, es cuando se nos propone la

supresión de la Delegación Nacional de Asociaciones a quien tan importantes funciones

encomendábamos». «Las instituciones políticas - continuó diciendo - no funcionan más que a través de

las fuerzas que las mueven, y son los cauces que llevan la fuerza de las opiniones y los intereses de la

sociedad a los cuadros jurídicos del Estado, los que las hacen moverse y funcionar. Un canal por el que no

pasa agua, ni es canal ni es nada: sólo cría ratas y podredumbre.»

Más adelante señaló que el Consejo Nacional iba a dar un paso decisivo, y que de ellos dependía el darlo

hacia adelante o hacia atrás. Señaló, asimismo, que las bases del régimen jurídico asociativo del

Movimiento, ya fueron aprobadas por el Pleno del Consejo, a pesar de lo cual, el texto no se había

publicado. «Se nos pro. pone ahora, además, que suprimamos la Delegación Nacional de Asociaciones,

cuando más trabajo va a tener, cuando más falta hace. ¿Qué hemos de pensar, qué hemos de hacer?»

«Señores consejeros, terminó diciendo, nadie piense que esta Cámara será la misma si se inhibe ante este

problema fundamental, y si se traga su , propio acuerdo unánime del mes de julio. Ni nosotros mismos, ni

mucho menos el país, la vamos a considerar y respetar igual.» Dijo, finalmente, que hoy es posible en

España una política de centro, abierta y definida, que nos saque de los bandazos tradicionales de la

derecha a la extrema izquierda, y del orden a la anarquía. «Eso es lo, que el país quiere y lo que el país

espera; lo que estábamos dándole ya y que ahora no admite frenazos.»

PALABRAS DE BALLARIN

Seguidamente habló el consejero señor Ballarín, quien afirmó que, al traer al Pleno del Consejo la

estructuración de la Secretaría General, se habían infringido normas de procedimiento y el espíritu entero

de nuestro Derecho constitucional. «¿Puede un cambio de Gobierno —se preguntó— determinar que esta

Cámara haya de prescindir de su voto anterior y replantearse lo que ya fue aprobado el pasado tres de

julio ..?» Explicó las características de la asociación que él mismo estaba dispuesto a creer, e indicó que

los hombres cuya, anexiones había recibido no eran personas enemigas de Franco, sino personas

dispuestas a acatar los Principios del Movimiento. Terminó diciendo que «el futuro político no será nunca

de los cobardes, sino de los que saben aceptar las críticas y la oposición».

Finalmente, el consejero señor Hertogs tuvo una breve intervención, pera señalar la improcedencia de la

supresión de las delegaciones de la Vieja Guardia y de la Guardia de Franco. Se manifestó contrario a la

nueva estructuración de la Secretaria General, donde quedaban descartados muchos de los que tanto

lucharon con anterioridad.

NUEVA INTERVENCIÓN DE FERNANDEZ-MIRANDA

El vicepresidente del Consejo, señor Fernandez - Miranda, contestó brevemente a las palabras de Ballarín

sobre la cuestión de procedímiento. La nueva estructuración ha sido presentada al Consejo a propuesta

directa de la Secretaria General, y al Pleno resta decir si debe ser aprobada o desaprobada.

Refiriéndose a las palabras del señor Fraga Iribarne afirmó que éste había hecho una apasionada defensa

del asociacionismo, pero «con todo respeto le digo que parecía que no me había oído, porque yo he

subrayado precisamente que no se trata de eludir el asociacionismo, sino que se trata de subrayar el

asociacionismo político que, con todos los respetos debidos, entiendo que el planteamiento de ese estatuto

asociativo no estaba suficientemente perfilado y, por tanto, se confundía con los demás».

Con respecto a la intervención del señor Ballarín, el ministro secretario preguntó por qué había invitado a

determinadas personas a formar una asociación. «¿Es que, acaso —dijo—ha sido publicado ya el estatuto

en virtud de1 cual podía ser realizada esta actividad?»

Tras las palabras del señor Fernández - Miranda, y antes de proceder a la votación final, ocupó el estrado

el delegado nacional de Educación Física y Deportes, don Juan Antonio Samaranch, que hizo un resumen

de la labor llevada a cabo por la citada Delegación Nacional y señaló las conexiones que había mantenido

con el Ministerio de Educación y Ciencia, el de Información y Turismo, Fuerzas Armadas, Universidades

Laborales y otras entidades del Estado. El señor Samaranch se refirió al crédito deportivo, a la enseñanza

del deporte y a la necesidad de elevar el nivel deportivo de nuestro país.

Finalmente don Torcuato Fernández Miranda recabó él voto del Pleno del Consejo Nacional sobre el

proyecto de estructuración de la Secretaría General. Dicho proyecto fue aprobado por 93 votos a favor, 12

en contra y cuatro abstenciones.

Los votos en contra correspondieron a los señores Labadíe Otermín, Fraga, Nieto Antúnez Heitogs,

Pedrosa Latas, Fernando Matéu de Ros, Soler Llorca, Ballarín Marcial, Rafael Salgado Torres, Hernández

Gil, Rodríguez de Miguel y Rodríguez Acosté. Se abstuvieron los señores Palomares, Fueyo, Rebina y

Martínez Esteruelas.

Antes de levantar la sesión fueron elegidos diferentes cargos. Don Cruz Martínez Esteruelas fue

proclamado secretario primero del Consejo Nacional y vocal de la Mesa presidencial don José Miguel

Ortí Bordas.

 

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