Réplica a la nota a la Dirección General de Seguridad. 
 El Club de Amigos de la UNESCO disfruta de plena personalidad jurídica     
 
 Informaciones.    14/04/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

REPLICA A LA NOTA DE LA DIRECCIÓN GENERAL DE SEGURIDAD: «EL CLUB DE AMIGOS DE LA

UNESCO DISFRUTA DE PLENA PERSONALIDAD JURÍDICA»

MADRID, 14. (INFORMACIONES.) — Don Luis Diez-Picazo, abogado del Club de Amigos de la Unesco,

ha enviado al director de INFORMACIONES una carta, acogiéndose al derecho de réplica, sobre le nota

que en días pasados difundió la Dirección General de Seguridad tras la suspensión de una asamblea

general de socios del citado Club:

«La Asociación Club de Amigos de la Unesco, de Madrid —fie dice en la carta—, se ve en la necesidad de

ejercitar dicho derecho para salte al paso de los conceptos y apreciaciones que se contienen en la nota de

la Oficina de prensa de la Dirección General de Seguridad publicada el día 9 de los corrientes.

Tanto mi cliente como yo mismo entendemos que constituye un principio general y trámolonal del Derecho

español el respeto a la fama y al honor de las personas y que este derecho compete tanto a las personas

Individuales como a las personag Jurídicas.

La nota d* la Oficina de Prensa de la Direccion General de Seguridad conviene en una parte, una

exposición de hechos que es solo fragmentarla, y en otra parte, una serte de apreciaciones y de

razonamientos de tipo Jurídico que a nuestro juicio son erróneos.

La Asociación Club de Amigos de la Unesco, de Madrid, no sólo obtuvo en el año 1900 la «aprobación de

su Reglamento», como en la nota ae afirma, sino que desde 1980 es una Asociación legalmente

constituida, debidamente inscrita en el Registro General de Asociaciones y que disfruta por consiguiente

de manera plena de personalidad 1u-rídioa.

En el año 1965, la Asociación presentó ante la Administración la adaptación de sus Estatutos a la ley de 24

de diciembre de 1984. Solicitó la Administración determinadas puntualizaclones, que fueron efectivamente

atendidas, y desde entonces, hasta hace escasos meses, la Administración guardó silencio.

La resolución administrativa que últimamente ha recaído se limita a denegar, tras diez largos años de

silencio, la «adaptación de los Estatutos», olvidando seguramente que en esta materia el silencio de la

Administración es positivo y debe entenderse como aceptación, y que a lo largo de esos diez años han

recaído múltiples y variados actos de la propia Administración y resoluciones de los Tribunales de Justicia

que reiteradamente han reconocido la existencia, la legalidad y la regularidad de la Asociación.

Alguna aclaración- nos merecen también los conceptos jurídicos que vierte la nota a la que replicamos y

que no brillan —quizá porque no proceden del órgano adecuado— por su precisión ni por su claridad.

Aun admitiendo que los Es* tatutos de la Asociación no estuvieran en la actualidad adaptados a la ley —

que es una -cuestión respecto de la cual la Asociación ha interpuesto los oportunos recursos

administrativos y judiciales—, ello no puede llevar en modo alguno a suponer a la Asociación inexistente

como persona jurídica ni tampoco a tildarla de ilegal, que es tanto como suponerle al margen de la ley.

De acuerdo con el articulo 10 de la ley de 1964, sólo los Tribunales de Justicia pueden decretar la

disolución de una Asociación, cuando proceda. Entender otra cosa seria tanto, valga la expresión, como

que la Administración ejecute una pena de muerte antes de que la hayan establecido .los Tribunales enjui-

ciando el supuesto delito.

En la citada nota se añaden ademas reiteradas apreciaciones que suponen que las Asociaciones y sus

Estatutos han de ser autorizados por & Administración, y asi se habla de «asociación no autorizada» y de

«denegación de la autorización». En nuestro Derecho positivo vigente, el asociarse es un derecho de KM

ciudadanos que se ejercita en forma libre. La Administración no tiene mas facultad, según el articulo 6.* de

la ley, que la de homologar si los requisitos legales se han cumplido.

En conclusión, y para no alargar más esta carta, debemos señalar:

1.» Que la Asociación Club de amigos de la Unesco. de Madrid, está constituida con arreglo a la ley e

inscrita en el Registro General de Asociaciones.

2.o Que goza y disfruta de plena personalidad jurídica.

3.° Que ningún órgano competente del Estado ha decretado su disolución.

4.° Que adaptó sus Estatutos a la ley de 1964 en el momento oportuno, atendiendo además a los

requerimientos que la Administración le hizo.

5.º Que si en el momento actual puede aparecer como discutido por la Administración si sus Estatutos

están o no adaptados a la ley, cuestión todavía «sub judlce». ello no autoriza en absoluto para considerar

la Asociación como entidad Jurídica Inexistente y legal.»

 

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