Autor: F. G.. 
   Confirmada la denegación del pasaporte por motivos de orden público     
 
   21/05/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 2. 

Confirmada la denegación del pasaporte por motivos de orden público.

La decisión d« denegar el pasaporte a doña Ana Montesinos Marín, acordada por la Dirección General de

Seguridad en base a que la solicitante d« dicho documento había participado en reuniones ilegales y otras

alteraciones de orden público, ha sido confirmada por la Sala Cuarta del Tribunal Supremo. La citada Sala

ha establecido que los motivos alegados por la autoridad gubernativa entran dentro de los que enumera el

decreto del Ministerio de la Gobernación de 20 de junio de 1958 como causas posibles para impedir la

concesión del pasaporte.

El Tribunal Supremo precisa, en primer término, que el pasaporte constituye por lo común la formalidad

precisa para que nacionales y extranjeros traspasen las fronteras, como expresión de un derecho del

Estado derivado de sus facultades en materia de seguridad nacional y de orden público y, al propio

tiempo, de motivaciones penates, sanitarias, fiscales y de toda clase. Ello es la causa, añade el Tribunal

Supremo, de que el artículo 11 del decreto de 20 de junio de 1958, que enumera las motivaciones que

pueden impedir su concesión, declare expresamente "que la autoridad podrá en todo momento privar del

derecho a la concesión del pasaporte o retirar el que hubiere concedido, procediendo a su anulación, a

toda persona por motivo de delito u otra causa que pueda afectar al orden público o •& la seguridad

nacional". El Tribunal Supremo declara a continuación que los motivos que dieron lugar a 1« denegación

del pasaporte a la recurrente son concretos y convincentes y guardan, desde luego, relación con el orden

público, como la destacada participación de la solicitante en reuniones ilegales, actos de protesta contra la

fuerza pública, difusión y propaganda de documentos subversivos y «u ideología comunista. Finalmente,

el Tribunal Supremo afirma que "no es posible admitir la aseveración de la recurrente de ser inciertos la

mayoría de los hechos personales que se te atribuyen, y en los cuales se fundamenta la negativa a expedir

el pasaporte cuando no ha practicado prueba alguna para su demostración, y cuya valoración en esta

materia no puede quedar a merced de los.propios interesados, mucho más cuando resulta que a los ante-

cedentes e informes policiales, en principio, hay que c o n c ederles fuerza probatoria, como emitidos en el

ejercicio de funciones públicas, sin perjuicio de que, existiendo otras pruebas suficientes, queden

desvirtuados, lo que aquí no ha sucedido por haber quedado sin justificación lo alegado a este respecto".

F. G.

 

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