Orden público. 
 Funeral por el policía asesinado en Madrid  :   
 Arias y varios ministros, en la capilla ardiente. 
 Informaciones.    16/07/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Funeral por el policía asesinado en Madrid

ARIAS Y VARIOS MINISTROS, EN LA CAPILLA ARDIENTE.

MADRID, 16. (INFORMACIONES.)

ESTA mañana, a las nueve, ha sido celebrada una misa de «corpore insepulto» por el policía armado

muerto el pasado lunes, don Lucio Rodríguez Martín. El funeral, que ha constituido una sentida

manifestación de duelo, se ha celebrado en la capilla ardiente, instalada en la Inspección General de la

Policía Armada, y a continuación el cadáver fue trasladado a hombros de sus compañeros hasta el paseo

de la Castellana, número 9, desde donde los restos mortales del infortunado policía han partido hacia Vi-

llaluenga (Toledo), para recibir allí sepultura. Junto a sus familiares acompañan el féretro una

representación de oficiales de la Policía Armada.

Ayer tarde fue oficiado otro funeral en la capilla ardiente, al que asistieron exclusivamente los padres y

hermanos del policía muerto, así como otros familiares y amigos íntimos. A lo largo de la tarde fueron

incesantes las visitas de personalidades a la capilla ardiente, que acudieron a rezar ante los restos mortales

del policía asesinado. Cerca de las cinco llegó el presidente del Gobierno, don Carlos Arias, donde ya esta-

ban el ministro de Información y Turismo y el director general de Seguridad. Antes, el ministro de la

Presidencia, acompañado de su esposa, había orado unos momentos ante el cadáver, así como el ministro

de Trabajo. También acudieron, entre otras personalidades, una comisión de miembros de las Hermanda-

des de Alféreces Provisionales, presidida por el marqués de la Florida, don Eduardo Blanco, y el teniente

general jefe del Alto Estado Mayor, asi como los ex ministros Fernández de la Mora y García-Ramal, y

diversas autoridades civiles y militares.

Esta mañana, antes de la partida de la comitiva fúnebre, se ha producido una concentración en la Inspec-

ción General y ha rendido honores un escuadrón de su bandera de la Policía d puestos al habla con la Ofi-

cina de Prensa de la Dirección General de Seguridad, se nos informa de que hasta el momento no hay con-

firmación oficial de que se haya practicado detención alguna en relación con el asesinato del policía arma-

do don Lucio Rodríguez.

En los detalles del ^m asesinato del poli•X cía armado don LuJ^ ció Rodríguez Martín se revela la

especial repugnancia del crimen. Acribillado por la espalda, muerto sin haber desenfundado su arma,

asesinado cuando cumplía con uno de los innumerables servicios de vigilancia en entidades públicas y

privadas, en solitario. No cabe crimen más absurdo, ni alcanzan las palabras a encontrar sus exactos

matices, para expresar la condena absoluta que nos inspiran hechos como éste.

 

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