Fue alcanzado por tres disparos, camino de su domicilio. 
 El Guardia Civil asesinado en Zarauz deja viuda y seis hijos  :   
 La víctima fue identificada por uno de sus hijos, que casualmente paseaba por la misma calle acompañado de su novia. 
 ABC.    19/10/1975.  Página: 95. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

ABC. DOMINGO 19 DE OCTUBRE DE 1978.

FUE ALCANZADO POR TRES DISPAROS, CAMINO DE SU DOMICILIO EL GUARDIA CIVIL

ASESINADO EN ZARAUZ DEJA VIUDA Y SEIS HIJOS.

La víctima fue identificada por uno dé sus hijos, que casualmente paseaba por la misma calle acompañado

de su novia

Madrid. (De nuestra Redacción.) Conocido el asesinato de un número de la Guardia Civil por elementos

terroristas en la localidad guipuzcoana de Zarauz, nos hemos puesto en inmediato contacto telefónico para

conocer los detalles de la incalificable acción.

Según nuestro comunicante, un portavoz de la Comandancia de la Guardia Civil de San Sebastián, la

víctima, un guardia segundo, tenía cuarenta y ocho años —había nacido el 17 de marzo de 1927 en Monte-

rmbio de la Serena (Badajoz)—. estaba casado y deja seis hijos. Desde 1953 estaba adscrito al puesto de la

Benemérita en Zarauz y su misión no era otra que la de cualquier número de la Guardia Civil, sin más

graduación; es decir, cumplir los servicios de vigilancia encomendados tanto en el núcleo urbano de

Zarauz, como en los campos del término municipal.

Aunque las noticias todavía son algo confusas por el escaso tiempo transcurrido, la agresión, que se

perpetró poco después de las ocho de la noche, tuvo lugar en el cáseo urbano de Zarauz, cuando el

guardia civil acababa de abandonar el cuartel j se dirigía a su domicilio. Unos desconocidos, cuyo número

no se ha concretado todavía, aunque se supone que eran dos o tres, esperaban el paso de Manuel López

Trlviño por la avenida de San Ignacio. Nada más aparecer, le siguieron unos metros y le dispararon por la

espalda una ráfaga de metralleta, que le causó la muerte instantánea. En efecto, tres impactos le alcanzaron

en la cabeza. Los agresores huyeron a continuación en un vehículo. El cuerpo del guardia civil fue

trasladado al cuartel de so. Comandancia en Zarauz, en donde quedó instalada la capilla ardiente.

Tan pronto se conoció la noticia en San Sebastián, se trasladaron * Zarauz el coronel jefe del 51 Tercio y el

teniente coronel jefe de la 511 Comandancia, que se hicieron cargo de las primeras investigaciones para la

identificación de los agresores. Aunque es pronto aún para saber a qué grupo terrorista hay que atribuirle

este nuevo atentado, es fácil suponer que se trata de elementos de E. T. A. en una acción más encaminada

a sembrar e] desconcierto entre la población. Esta es, al menos, la opinión generalizada en todos los

medios con. los que hemos hablado telefónicamente.

IDENTIFICADO POR UNO DE SUS HIJOS

En la Santa Casa de la Misericordia, de Zarauz, a escasos metros del lugar donde cayó la víctima, nos han

facilitado —siempre por teléfono— nuevos detalles del atentado. En este edificio, un asilo-hospi-tal al que

generalmente Se acude cuando ocurre en las proximidades algún accidente. Por ello, cuando los vecinos

de la avenida de San Ignacio salieron a la calle alarmados por los disparos, descubrieron que sobre la acera

de los impares se hallaba el cuerpo de un hombre tendido en un charco de sangre, justo frente al número

15, que corresponde al chalé «Villa Reineta». Todavía no sabían que se trataba de un guardia civil, ya que

iba de paisano.

Varios vecinos se dirigieron al cuartel de la Guardia Civil para dar cuenta de lo Que suponían se trataba de

un «tentado, si bien no podían sospechar que la víctima pertenecía al Cuerpo en donde acababan de

denunciar los hechos. Entretanto, otros vecinos fueron directamente a la Santa Casa de la Misericordia en

busca de un médico por si la víctima se hallaba aún con vida. En el asilo-hospital no estaba ya el médico,

que fue llamado a su domicilio con toda urgencia. Una monja del centro salió a la calle y, tras tomarle el

pulso, manifestó que aquella persona estaba muerta. Cuando poco después llegó el médico corroboró 1»

observación de la hermana.

Unos minutos después se dio la dramática circunstancia de pasar por la misma avenida de San Ignacio un

joven acompañado de su novia. Al acercarse al grupo de personas que ya formaban corro, el joven

comprobó horrorizado que el cuerpo tendido en el suelo era e] de su padre. Después llegarían al lugar del

atentado varios guardias civiles 7 el juez, que ordenó el levantamiento del cadáver y su traslado al cuartel

de Zarauz a petición de aquéllos.

 

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