Autor: Baró Quesada, José. 
   El Príncipe de España presidió la clausura del X Ciclo académico del CESEDEN  :   
 Asistieron el presidente del Gobierno y nueve ministros y pronunció la última lección del almirante Martel Viniegra.. 
 ABC.    09/07/1974.  Página: 23. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

EL PRINCIPE DE ESPAÑA PRESIDIO LA CLAUSURA DEL X CICLO ACADÉMICO DEL CESEDEN

Asistieron el presidente del Gobierno y nueve ministros y pronunció la última lección el almirante Martel Viniegra

FUE CONDECORADO POR DON JUAN CARLOS EL SEÑOR JIMÉNEZ FERNANDEZ, GRAVEMENTE HERIDO EN EL RASTRO CUANDO ACUDIÓ EN SOCORRO DE UN GUARDIA AL QUE ATACARON UNOS MANIFESTANTES MARXISTAS

Madrid. (De nuestro redactor político.) Su Alteza Real el Príncipe de España presidió en el edificio de la Escuela Superior del Ejército la clausura del X Ciclo académico del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (Ceseden).

Cumplimentaron a Don Juan Carlos, a su llegada, el presidente del Gobierno, don Carlos Arias Navarro; el vicepresidente primero y ministro de la Gobernación, don José García Hernández; el ministro de Marina, almirante Pita Da Veiga; el del Aire, teniente general Cuadra Medina; el de la Presidencia, don Antonio Carro Martínez; él de Obras Públicas, don Antonio Valdés; el de Agricultura, don Tomás Allende; el de Comercio, don Nemesio Fernández-Cuesta; el de Planificación del Desarrollo, don Joaquín Gutiérrez Cano; el jefe del Alto Estado Mayor, teniente general Fernández Vallespín; el capitán general de la I Región Militar, teniente general Campano; el director del Centro, almirante Martel Viniegra, y otras autoridades. Previamente recibió en el paseo de la Castellana al egregio señor, que vestía uniforme de general del Ejército de Tierra, el titular del Ejército, teniente general Coloma Gallegos. Don Juan Carlos pasó revista a las fuerzas que le rindieron honores con bandera, banda, escuadra y música.

En el anfiteatro del Generalísimo, donde se celebró el acto, había muchas personalidades de la vida nacional.

La lección final del curso estuvo a cargo del almirante Martel Viniegra, quien resumió las actividades del Ceseden en dicho curso (1973-74), se refirió a la doctrina de «acción unificada» y dijo, entre otras cosas, que «la modernización de las Fuerzas Armadas no consiste sólo en potenciarlas, sino también en hacer que se mantengan en fase con el cambio social, de forma que, sin perder un ápice de sus valores fundamentales (disciplina, abnegación, sacrificio y servicio), mantengan la necesaria trabazón con la sociedad a que pertenecen y tienen que defender».

Afirmó asimismo el almirante director del Ceseden que la modernización de esas Fuerzas «exige también el mantenerlas en fase con el proceso de renovación tecnológica mediante una investigación creativa y una industria que la respalde. Igualmente tienen que estar preparadas para hacer frente a la situación que se ha planteado a la sociedad en general con e] empleo, cada vez mayor, del arma del terror llámese guerrillas, comandos, atracos, asesinatos, secuestros), ante los cuales no puede reaccionar sino manteniendo sus conceptos éticos y sus convicciones morales con el sosiego comedido de la fuerza al servicio de la justicia, como afirma en frase feliz el profesor Sánchez Agesta, director adjunto del Centro».

Concluida la interesante disertación del almirante Martel Vintegra se efectuó la entrega de certificados a los asistentes al octavo curso monográfico sobre «La defensa nacional y los transportes», al cuarto de altos estudios militares, y al séptimo de Estados Mayores conjuntos. Después fueron impuestas condecoraciones a empleados y colaboradores del Ceseden y a don José Jiménez Fernández, cartógrafo segundo de la Armada, que en la mañana del domingo 11 de junio de 1972 fue herido en la plaza de Cascorro (cabecera del Rastro), cuando acudió en auxilio de un guardia municipal que quería quitar una bandera roja colocada en la estatua de Eloy Gonzalo por un numeroso grupo de manifestantes marxistas. Estos agredieron cobardemente al guardia y al señor Jiménez Fernández con barras de hierro y con palos.

Don José Jiménez Fernández iba aquel domingo por el Rastro con dos hijos suyos de corta edad. No vaciló, a pesar de eso, en cumplir con su deber. El Príncipe de España impuso ahora al heroico y ejemplar ciudadano, gravemente herido en ese brutal ataque marxista, la Encomienda de la Orden Imperial del Yugo y de las Flechas y la Cruz de la Orden del Mérito Naval.

Su Alteza Real Don Juan Carlos de Barbón declaró clausurado el X ciclo académico del Ceseden y regresó a su residencia del Palacio de la Zarzuela.—José BARO QUESADA.

 

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