El Príncipe de España, con el Ejército. 
 Sobre todo, lealtad a la Patria  :   
 Acto en la Escuela Superior del Ejército, con asistencia del Presidente del Gobierno. 
 Informaciones.    30/04/1974.  Página: 1, ?. Páginas: 2. Párrafos: 19. 

SOBRE TODO, LEALTAD A LA PATRIA

ACTO EN LA ESCUELA SUPERIOR DEL EJERCITO, CON ASISTENCIA DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO

MADRID, 30. (INFORMACIONES.)—«Quiero referirme a esa forma más excelsa que es la "lealtad a la Patria", y por la que nos entregamos voluntariamente y por completo a la consecución de unos ideales que, nacidos y condicionados por la Historia, son los objetivos hacia los que debemos marchar», ha dicho el Principe de España en la Escuela Superior del Ejército-Escuela de Estado Mayor.

El Príncipe de España don Juan Carlos de Borbón ha presidido a primera hora de la tarde de hoy el acto de entrega de fajas a los miembros de la LXX Promoción de Estado Mayor, celebrado en la Escuela Superior del Ejército. Junto al Príncipe han asistido a dicho acto el presidente del Gobierno, don Carlos Arias Navarro; los ministros del Ejército, Marina, Aire y Educación y Ciencia, y el ministro de Defensa de Guatemala, así como otras personalidades.

La última lección del curso fue pronunciada por el teniente general don Jesús González del Yerro, jefe de la Escuela de Estado Mayor, y constituyó una «meditación sobre lo que es y significa la Patria». El general González del Yerro analizó las actuales corrientes de pensamiento, que deforman o corrompen el patriotismo verdadero, fecundo y ordenado: el internacionalismo o ciudadanía del mundo, la nación considerada como valor absoluto y la concepción materialista de la nación.

Tras este análisis, y como resumen de su conferencia, el general expuso las siguientes conclusiones:

«La Patria sigue constituyendo en nuestros días una realidad tangible, un bien positivo que recibimos y que tenemos la sagrada obligación de transmitir.

El patriotismo no es un principio que fomente la guerra o la rivalidad de las naciones, toda vez que se basa en un conjunto de auténticos valores procedentes de la propia herencia y complementarios con la del resto de la Humanidad.

Las características de la sociedad cambiante en que vivimos, tanto en el plano nacional como internacional, imponen, con mayor rigor que nunca y para no perder el norte permanente, la exigencia de cultivar, unificar v extender el concepto de la Patria a la totalidad de los estamentos del país.»

ADHESIÓN AL PRINCIPE

Tras la conferencia final, tomó la palabra el director de la Escuela Superior del Ejército teniente general don Mateo Prada Camillas, quien manifestó su gratitud al Príncipe y a las personalidades asistentes por su presencia en el acto. El director de la Escuela Superior del Ejército afirmó a don Juan Carlos que «los españoles ven en vuestra egregia figura la continuación inexorable de la unidad, grandeza, libertad y prosperidad de nuestra Patria, nacidas un 18 de julio de 1936». «Tened la seguridad, Alteza, de que al cumplimiento de esa misión sagrada, las Fuerzas Armadas estarán a vuestras órdenes, unidas como una roca, formando un sólido bloque sin fisuras ni claudicaciones, porque, aunque no somos políticos, sabemos muy bien dónde radica el mal de España, y lo combatiremos, si es necesario, una vez más.» El teniente general analizó algunos aspectos de la enseñanza militar, y aludió a los actuales sistemas de ascensos, indicando que deberían revisarse algunos de dichos sistemas.

ACTO EN LA ESCUELA SUPERIOR DEL EJERCITO

PALABRAS DEL PRINCIPE DE ESPAÑA

El Príncipe de España ha cerrado el acto con las siguientes palabras:

«Una nueva promoción recibe sus diplomas y ciñe por vez primera la faja de Estado Mayor. Al felicitaros por el final de esta dura etapa que habéis recorrido, quiero haceros unas cortas reflexiones, que nacen del gran aprecio que profeso a todos aquellos que tratan de perfeccionarse en la tarea fundamental de trabajar con eficacia al Servicio del Ejército.

En esta casa siempre se destaca muy especialmente a 1a lealtad como cualidad característica del Estado Mayor. Pero quisiera en estos momentos no detenerme sólo en el concepto de lealtad, entendida únicamente como disciplina personal hacia el que manda y por la que aceptamos y trabajamos con entusiasmo sobre la decisión tomada. Voy más allá: quiero referirme a esa forma más excelsa que es la «lealtad a la Patria» y por la que nos entregamos voluntariamente y por completo a la consecución de unos ideales que, nacidos y condicionados por la Historia, son los objetivos hacia los que debemos marchar.

Esta y no otra es la lealtad de nuestras fuerzas armadas, que todos los españoles conocemos bien, pero que, expresada en los Principios Fundamentales, son, empleando la terminología de la Escuela, la idea de maniobra de la decisión del pueblo español.

Hoy no está con nosotros acompañándonos como era habitual el almirante don Luis Carrero, modelo de lealtad en el servicio a la Patria y al Generalísimo. Pero quiero dedicarle un recuerdo emocionado y sereno y presentarlo como ejemplo para vosotros, oficiales del Estado Mayor, que tanto sabeis de trabajar

en silencio, dando todo cuanto sabeis sin esperar nada más que la íntima satisfacción del deber cumplido.

Para los que conocemos el espíritu, la formación y el pensamiento de nuestro Ejército, no constituyó sorpresa alguna su tranquila actitud en los días finales de diciembre, pues sabemos que siempre mantendrá su cohesión para cumplir fielmente la misión que le encomienda el artículo 37 de la ley Orgánica del Estado.

La prudencia del Caudillo resolvió entonces el relevo con el acierto y la sensibilidad del que conoce lo que es mejor para España en cada momento.

Termináis estos años de intenso estudio de preparación y os incorporáis a los Estados Mayores, donde habéis de constituir un elemento de alto valor, al servicio de los Mandos y de las Unidades. Para que vuestro trabajo sea verdaderamente eficaz, debe estar basado siempre en un continuo perfeccionamiento

de vuestros conocimientos de la ciencia militar. Las enseñanzas que habéis recibido en la Escuela constituyen el inicio de una nueva etapa de estudio y trabajo. Por todos es conocido los continuos cambios en los procedimientos de empleo de los medios y la evolución de la técnica, que pone a vuestra disposición armamentos cada vez más tecnificados. Surge, por tanto, la necesidad de que os mantengáis al día en los aspectos variados de la guerra moderna, ya sea convencional, nuclear o subversiva.

Para terminar, deseo exhortaros a que perseveréis por el camino emprendido y mantengáis los lazos de compañerismo entre todos vosotros. Habéis tenido ocasión de conocer y trabajar junto a oficiales de Ejérictos extranjeros, los cuales, estoy seguro, han contribuido a fortalecer los lazos de amistad que deben existir entre países amigos. Y a todos vosotros, componentes de la 70 Promoción, nuevamente mi más cordial felicitación por haber terminado con éxilos estudios conducentes a la obtención del diploma de Estado Mayor.

 

< Volver