Declaraciones del Príncipe     
 
 Informaciones.    23/12/1972.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

DECLARACIONES DEL PRINCIPE

“FAMIGLIA Cristiana” —más de dos millones de ejemplares a la semana—, revista católica italiana, ha dedicado siete páginas a una extensa entrevista con don Juan Carlos de Borbón Principe de España.

Dijo una vez el Principe que en ningún momento seria el dique para las aspiraciones de los españoles, sino cauce para las mismas. En esta línea de conducta se enmarca perfectamente el siguiente párrafo de sus declaraciones a la citada revista italiana:

«Es necesario partir de una realidad que me parece fundamental: la gran mayoría de los españoles de 1973 no ha vivido la amarga experiencia de la guerra. En la medida en que van pasando los años, para las nuevas generaciones, que se integran en la vida de la nación, la paz de que gozan constituye un valor al que no están dispuestas a renunciar, ya que sin la paz no serian posibles las metas propuestas: progreso, justicia, libertad y prestigio. Por otra parte, la tradición no puede confundirse con el inmovilismo, y mucho menos en una sociedad que se transforma a ritmo vertiginoso. En esta linea de pensamiento, será la evolución de la sociedad la que dicte la necesidad de transformaciones inherentes a todo el sistema y necesarias para mantenerlo con vida. España posee las Leyes Fundamentales, que indican el camino que deberá seguir el desarrollo político en el futuro estas leyes son la base. Su desarrollo y su aplicaciones deberán ser ajustados cada vez que sea necesario, siempre que estas adaptaciones sean compatibles con la ley y sean realizadas en el marco de una coexistencia civil en la libertad y el orden.»

Este entendimiento del Principe de la evolución política del país de acuerdo con las exigencias de la sociedad, enlaza con el deseo expresado por el Jefe del Estado de que el país se responsabilice con el contenido de esas Leyes y a él le toque tanto hacerlas respetar como hacerlas evolucionar.

El Principe añade en sus declaraciones a la mencionada revista: «Si el objetivo prioritario de un Estado contemporáneo es el de realizar las exigencias de la justicia social, considero que la misión del Rey es la de dar una dirección en sentido social al desarrollo económico, ya que no puede satisfacernos una prosperidad que no alcance en la mayor medida a aquellos que más la necesitan. Deseo subrayar qué a mi modo de ver, la España de esta última parte del siglo debe caracterizarse no sólo por su crecimiento económico, sino también, o sobre todo, por un incesante perfeccionamiento de la Justicia social»

Preguntado finalmente el Principe por sus contactos con estadistas de otro países, manifiesta su preferencia por las personalidades de Kennedy, Nixon, De Gaulle, Pompidou, Heinemann y Willy Brandt, así como —en modo especial— por las personas de los Papas Juan XXIII y Pablo VI.

 

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