Vida oficial. 
 El Príncipe de España presidió la entrega de despachos del XI Cuerpo de Ejército     
 
 Informaciones.    01/05/1972.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

EL PRINCIPE DE ESPAÑA PRESIDIO LA ENTREGA DE DESPACHOS DEL XI CUERPO DE EJERCITO

MADRID, 1. (LOGOS.)—El Principe de España, presidió en la Escuela de Aplicación de Hoyo de Manzanares, el acto de entrega de los despachos de sargentos a cabos primera, del XI Cuerpo de Ejército.

Su Alteza Real llegó al patio de la Escuela en helicóptero y fue recibido por el ministro del Ejército, teniente general Castañón de Mena; el capitán general de la I Región1 Militar, teniente general García Rebull, y el director general de Enseñanza Militar.

Después de pasar, revista a las tropas que rendían honores se celebró una misa de campaña, tras la cual tuvo lugar el acto de entrega de despachos a los 900 nuevos, sargentos de todas las armas y cuerpos.

Seguidamente el Príncipe de España impuso la medalla de la orden del Mérito militar a los números uno de los diversos grupos de enseñanza.

Finalmente se celebró un desfile, y el director general de Enseñanza Militar pronunció unas palabras, en las que agradeció la presencia del Principe de España y exaltó después las, virtudes del Cuerpo de Suboficiales.

Seguidamente el Príncipe de España pronuncio las siguientes palabras:

«He tenido una gran satisfacción al poder asistir a este acto típicamente castrense; en el que una nueva promoción de sargentos termina el curso y se despide de las escuelas para ir a prestar servicio a distintas unidades del Ejercito.

La tarea que os aguarda es de una gran trascendencia. En contacto directo con las tropa, habreis de instruirla y formarla no solamente para el combate, sino tambien habreis de acrecentar del soldado todas las virtudes que han. dado merecido prestigio a las fuerzas armadas.

Tened siempre presente que la mejor lección es la que se da con el ejemplo y vuestros subordinados han de encontrar en, vosotros un modelo al que deben imitar.

Os habéis entregado a la milicia para servir a España desde un puesto de honor. Vuestra actuad gallarda comporta una dedicación permanente en trabajos abnegados y en espiritu fuerte, forjado en. la sublime ilusión que produce el cumplimiento del deber aceptando la disciplina de nuestras ordenanzas con 1a alegría del que sabe que está trabajando por el alto interés de la Patria.

Al evocar las virtudes castrenses quiero rendir un respetuoso y sincero homenaje al Generalísimo, cuya vida, entregada por completo a la Patria, ha de servirnos de guía en nuestra vida militar. Os felicito en esta fecha tan decisiva y os deseo mucho éxito en vuestra carrera, pues no dudo ha de ser una permanente ofrenda de todo lo que sois y tenéis al servicio siempre de nuestra querida España.

¡Viva España! ¡Viva el Ejército!»

 

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