Vida oficial. 
 Elola Olaso: "Que en el año 2000 nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos sean hombres del 18 de julio"     
 
 Informaciones.    01/05/1972.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Elola Olaso: «Que en el año 2000 nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos sean hombres del 18 de Julio»

ZARAGOZA, 1. (Resumen de CIFRA.)—La Falange de Aragón rindió ayer un homenaje de recuerdo a los sesenta caídos que defendieron la posición San Simón, en lo alto de la sierra de Alcubierre.

Millares de personas llegadas de todos los puntos de Aragón, y especialmente de Zaragoza, asistieron al acto. A las once de la mañana, el que fue capellán de las banderas móviles de Aragón, don Joaquín Borrero, ofició una misa de campaña en un altar levantado junto al monumento que recuerda la gesta de Alcubierre. Después se procedió a la ofrenda de flores y se entonó seguidamente el «Cara al Sol».

En la explanada situada a espaldas del monumento se celebró a continuación un acto de afirmación patriótica. Tras unas palabras del gobernador civil de Zaragoza, don Rafael Orbe Cano, pronunció un discurso el delegado nacional de la Juventud, don Guillermo Fernández Júlvez, quien dijo, entre otras cosas: «Nuestra misión, la misión de los hombres del Movimiento, no terminó al concluir el tiempo difícil: continúa intacta nuestra vocación al servicio del, pueblo, como continúa intacta nuestra fe. Y aún más de cara al mañana.» El señor Fernández Júlvez dijo también: «Nuestra Monarquía del 18 de julio, reino del Movimiento nacional, encarnada en la persona de un hombre joven, pleno de patriotismo, el Principe de España, tan cercano a su pueblo, que ha recorrido y recorre las tierras de España; que conoce a sus hombres y sus problemas, es la continuidad constitucional de nuestro Régimen y 1a garantía de nuestro futuro.»

SEÑOR ELOLA: «NO SOMOS INMOVILISTAS»

Habló después el consejero nacional don José Antonio

Elola Olaso, quien glosó, en su discurso las palabras de Franco pronunciadas en la última solemne apertura de las Cortes: «Un pueblo no inventa su destino, lo sirve.» Dijo el señor Elola Olaso: «Al servicio de ese común destino dieron su vida esos sesenta españoles en la posición avanzada de San Simón. Y ello porque nuestro A1zamiento, jóvenes camaradas, no fue una guerra con el alicorto vuelo de solamente ganarla y conquistar el Poder, sino la de ganar una España nueva y renacida, en la que cupieran todos los españoles dispuestos a servir ese superior destino.»

Más adelante, dijo el consejero nacional señor Elola Olaso: «No propugnamos enfrentamientos aislacionistas. Sabemos que necesitamos del mundo más todavía que el mundo nos necesita, y queremos la paz y la relación con todas las naciones. Queremos integrarnos en nuestra órbita occidental y cristiana, en nuestra Europa. Y aquí, en la tierra de Fernando, el nacido en Sos del Rey Católico, lo podemos decir mas alto y con más convencimiento. Pero queremos que nos acepten como somos, que no nos impongan claudicaciones ni disfraces políticos, que no van con nuestra hechura y menos todavía con nuestra esencia. Tenemos que convencerles, y si es preciso con la entereza de que dimos prueba en el año 46, de que con nuestra autenticidad cooperamos mejor a la paz mundial y al buen entendimiento entre los pueblos y las naciones. ¿O es que no bastan las bamboleantes experiencias de situaciones a que fuimos abocados en el pasado siglo y en el actual y las que están padeciendo algunas hermanas naciones hispanoamericanas?».

Añadió el orador más adelante: «Y además, a algunos que nos acusan de inmovilistas podemos preguntarles si están seguros de que en su «aperturismo» caminan hacia adelante o dan un salto atrás, hacia los partidos políticos o sus sucedáneos, felizmente desterrados, porque no nos depararon sino discordias, inseguridad política y social y, a la postre, una tras otra, guerras civiles. Y eso, «nunca más», como gritó una voz joven en este mismo lugar el año pasado.»

Terminó diciendo el señor Elola Olaso: «Que se haga vaticinio el deseo, manifestado en este mismo lugar por vuestro jefe provincial y gobernador, el más joven de España, de que en el año 2000 nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos se consideren hombres del 18 de julio, no por el inicio de una guerra, sino por los principios válidos que lo fundamentaron y asentaron.»

Al terminar el discurso el señor Elola, se entonó el «Cara al Sol» y se dieron los gritos de ritual.

 

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