Autor: Gozalo, Miguel Ángel. 
 ABC en Bonn. 
 Los Príncipes recibieron en la Embajada a un grupo de obreros españoles  :   
 Por la mañana, Don Juan Carlos visitó el Parlamento y Doña Sofía la casa natal de Beethoven. En Colonia, la Federación de la Industria Alemana ofreció un almuerzo en honor de los ilustres visitantes. 
 ABC.    17/09/1972.  Página: 25. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

A B C EN BONN

LOS PRINCIPES RECIBIERON EN LA EMBAJADA A UN GRUPO DE OBREROS ESPAÑOLES

Por la mañana, Don Juan Carlos visitó el Parlamento y Doña Sofía la casa natal de Beethoven

EN COLONIA, LA FEDERACIÓN DE LA INDUSTRIA ALEMANA OFRECIÓ UN ALMUERZO EN HONOR DE LOS ILUSTRES VISITANTES

BONN 26. (Crónica de nuestro enviado especial, recibida por télex.) Tras la jomada eminentemente política de ayer, el Principe Don Juan Carlos y su esposa, la Princesa Doña Sofía, han vivido hoy un día de intensa actividad humana a orillas del Rhin como invitados oficiales del Gobierno de la República Federal de Alemania. Por la mañana, ambos han visitado dos instituciones germanas igualmente prestigiosas: la Princesa, la casa natal de Beethoven, en el corazón de esta ciudad pacifica y universitaria que crece día a día. El Principe, el Parlamento federal, donde estos días se ha hecho un provisional silencio, que es prueba de la salud política da este pueblo singular. En la casa en que nació uno de los más preclaros genios de la música hay como un silencio dormido también. Pero ambos edificios guardan ese espíritu tenaz y metódico que hace posible a diario el resurgimiento de Alemania, La música y la política, el ocio y el quehacer, el arte y la convivencia han puesto el prólogo a este segundo día de Don Juan Carlos y Doña Sofía en Alemania.

El Principe, que ha acudido al Parlamento alemán acompañado por el ministro de Asuntos Exteriores, don Gregorio López Bravo, ha sido recibido allí por Kai Uwe von Hassel, el presidente del Bundestag, y por el presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara, el ex ministro Gerhard Schroeder. Con ellos y con un grupo de parlamentarios ha recorrido el edificio y ha departido largamente, interesándose por el funcionamiento de esta prestigiosa Cámara alemana, compañera inevitable desde 1948 del buen navegar de este país.

Schroeder —que es, según una reciente encuesta de "Die Welt", el político más popular de Alemania— y el presidente Von Hassel han acompañado al Príncipe y a su séquito durante toda su visita al largo edificio, hecho a discusiones y a silencios, que mira, como toda Renania, al Rhin.

Después nos hemos ido todos a Colonia, la antigua colonia agripina de la catedral monumental, la capital moral de Nord-Rhein-Westfalen, cuya capitaI administrativa es Düsseldorf. Colonia es una de las grandes ciudades de Europa y la tercera de la República federal. Allí, tras un almuerzo ofrecido a Don Juan Carlos por el presidente de la Federación de la Industria Alemana, los Principes han visitado la Exposición Photokina, que es una de las más prestigiosas exhibiciones mundiales en materia fotográfica. Ha sido una visita agotadora: la Photokina estaba llena de gente y, con ese regusto alemán que tienen los alemanes de hoy por las formas democráticas, ha sido recorrida sin privilegios protocolarios. Don Juan Carlos y Doña Sofía, y don Gregorio López Bravo y su esposa, y los embajadores de España en Bonn, y de Alemania en España, y toda la numerosa comitiva han sido unos visitantes más entre las aglomeraciones del público y la curiosidad de todos de esta gigantesca muestra de la industria fotográfica, que va a estar abierta una semana y ha alcanzado ya su XII edición. Cien mil metros cuadrados de superficie, cuarenta y cuatro kilómetros de calles, doce pabellones diferentes y setecientas firmas participantes de veinticuatro países definen esta exhibición, que es algo asi como el no va más de esa industria en alza que es retratar al mundo, cuyas ventas por parte alemana supusieron en 1971 dos mil seiscientos millones de marcos.

El Príncipe y la Princesa se han parado ante las espléndidas fotos -realizadas por lord Snowdon, que componen una singular galería de tipos, una bella estampa de la familia humana, y después han ido viendo, a lo largo de una hora, diversos "stands" de material fotográfico —en los que el Príncipe se ha interesado por los últimos adelantos en la materia—, entre ellos los de dos firmas españolas.

Tras Colonia, otra vez a Bonn para cerrar la estancia en la capital con una recepción a obreros españoles en la Embajada —donde, además, el Príncipe ha recibido a los miembros de la misma y a los periodistas que le acompañan en este viaje— y terminar el largo día de actividad con la cena que en honor del ministro de Asuntos Exteriores y señora de Scheel ha ofrecido el embajador de España, don Javier Conde, en nombre de Don Juan Carlos y Doña Sofía.

La conversación con los obreros españoles en la Embajada discurrió en un ambiente de franqueza y sencillez, esas dos virtudes que los periódicos alemanes han destacado en el sucesor del Jefe del Estado español.

El Principe destacó en el almuerzo que le ha dado el presidente de la Federación de la Industria Alemana el importante papel que juegan aquí los españoles trabajadores, "esos hombres que colaboran en el mantenimiento del alto nivel de la industria alemana". Con un grupo de esos hombres ha hablado el Príncipe, durante media hora, en la Embajada de España. A las muchas fotos que hemos visto hoy, sobrecogedores momentos de la vida humana, bellas perspectivas de las circunstancias que nos rodean —desde el Machu Pichu nerudiano y ciego, águila sideral sobre los hombros de América, a la ternura del rostro de los niños que, en las paredes de la Photokina, miran a los visitantes con esa interrogación que es siempre una mirada limpia—, hay que unir ese testimonio de una España hacia el futuro que es la conversación de quién va a ser el Rey de los españoles con un grupo de ellos que, desde aquí, hacen patria y viven y sueñan sin renunciar a un futuro y una esperanza de todos.—Miguel Ángel GOZALO.

 

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