Los Príncipes presiden en Córdoba los actos conmemorativos del bicentenario del Colegio Provincial de Abogados  :   
 Asistió también el ministro de Justicia, don Antonio María de Oriol y Urquijo. En el Gobierno Civil, Don Juan Carlos recibió en audiencia a las corporaciones provinciales y locales. 
 ABC.    11/06/1970.  Página: 45. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

LOS PRINCIPES PRESIDEN EN CORDOBA LOS ACTOS CONMEMORATIVOS DEL BICENTENARIO DEL COLEGIO PROVINCIAL DE ABOGADOS

Asistió también el ministro de Justicia, don Antonio María de Oriol y Urquijo

EN EL GOBIERNO CIVIL, DON JUAN CARLOS RECIBIÓ EN AUDIENCIA A LAS CORPORACIONES PROVINCIALES Y LOCALES

Córdoba 10. Los Príncipes Don Juan Carlos y Doña Sofía presidieron esta mañana el acto inaugural de la nueva sede del Conservatorio Profesional de Música y Declamación, situado en la calle de Jesús y María.

Con los Príncipes asistieron al acto el ministro de Justicia, don Antonio María de Oriol; ex ministro don José Solís Ruiz, capitán general de la II Región Militar, teniente general Chamorro Martínez; teniente general jefe de la II Reglón Aérea, don Ángel Salas Larrazábal; director general de Bellas Artes, don Florentino Pérez Embid; subdirector general, don Ramón Falcón Rodríguez, y todas las primeras autoridades cordobesas.

Posteriormente tuvo lugar un acto académico con motivo del bicentenario de la fundación del Colegio de Abogados de Córdoba. En la presidencia del acto se situaron los Príncipes, el ministro de Justicia, el director general de Bellas Artes, el alcalde de Córdoba, gobernador civil, presidente del Consejo Nacional de la Abogacía, señor Del Valle Iturriaga; decano del Colegio de Abogados de Córdoba y decano del de Procuradores. También asistieron todas las autoridades de esta capital y provincia, el secretario primero del Consejo Nacional de Abogados, señor Martínez Esteruela; el presidente de la Territorial de Sevilla y el fiscal jefe de la misma, con los decanos de los Colegios de Abogados de Sevilla, Málaga, Granada, Cádiz, Huelva y Jaén.

Después de unas palabras del alcalde de Córdoba para ofrecer la medalla de honor de la ciudad al Colegio de. Abogados, según acuerdo del Ayuntamiento, el Príncipe Don Juan Carlos impuso las medallas de plata al Mérito en el Trabajo a los abogados de Córdoba don Enrique Rodríguez Cabeza y don Cecilio Valverde Cano. También se hizo entrega al magistrado del Supremo don Federico Castejón del título de colegiado de honor del Colegio de Abogados de Córdoba. En ausencia, por enfermedad, del interesado, fue recogido dicho diploma por su hermano don Rafael Castejón.

El decano del Colegio de Abogados, se-ñor Fernández Castillejo, pronunció unas palabras de saludo a los Principes e hizo historia de la fundación de 1a entidad, a la que han pertenecido prestigiosas personalidades, agradeciendo al Ayuntamiento la concesión de la medalla de honor de Córdoba. Tuvo palabras de gratitud para el ministro de Trabajo por conceder a dos abogados cordobeses la Medalla del Trabajo. Terminó expresando su adhesión a los Príncipes.

Seguidamente, el decano del Colegio de Procuradores, don Miguel Zamora Herrador, hizo entrega al ministro de Justicia del nombramiento de decano honorario perpetuo del Colegio de Procuradores cordobés, poniendo de relieve en breves palabras su interés por todas las cosas de esta ciudad, que ha culminado, últimamente, con la aprobación del nuevo Palacio de Justicia.

Cerró e1 acto el ministro de Justicia, señor Oriol y Urquijo, que se refirió a la reciente canonización en Roma del beato Juan de Avila, del que dijo que era "santo cordobés de adopción y manchego de origen".

Continuó diciendo: "Conforta el hecho, por otra parte, de que se premie el trabajo constante como acaba de hacerse con estos dos abogados cordobeses, y también con don Federico Castejón, prestigioso jurista."

Habló de la continuidad de la Historia de España, refiriéndose a la labor realizada por el Generalísimo Franco, y aseguró que a Su Alteza Real el Principe Don Juan Carlos le toca ahora continuar esa Historia.

Terminó expresando su lealtad al Caudillo y al Príncipe, como forjador el primero de la grandeza de la patria, y como continuador el segundo de la victoria española.

Finalizado el acto, los Principes y su séquito marcharon al parador de turismo de La Arruzafa, donde almorzaron en la intimidad.—Cifra.

 

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