Ayer, ante el Pleno de las Cortes. 
 El Príncipe don Juan Carlos de Borbón, proclamado sucesor  :   
 Juró lealtad al Jefe del Estado y fidelidad a los principios y Leyes Fundamentales. 
 Madrid.    24/07/1969.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 32. 

El Príncipe don Juan Carlos de Borbón, proclamado sucesor

Juró lealtad al Jefe del Estado y fidelidad a los principios y Leyes Fundamentales

En la tarde de ayer y en presencia del Jefe del Estado y de las Cortes Españolas, reunidas en pleno, el Príncipe don Juan Carlos de Borbón y Borbón, prestó el juramento preceptivo como sucesor del Jefe del Estado.

Franco, acompañado por el Príncipe, llegó al Palacio de las Cortes a las siete de la tarde, donde recibió la novedad del capitán general de la I Región militar. Mientras sonaban los acordes del himno nacional, el Jefe del Estado pasó revista a las tropas del batallón del ministerio del Ejército que rindieron los honores militares de ordenanza.

El automóvil ocupado por el Jefe del Estado y el Príncipe iba escoltado por un escuadrón del Regimiento de la Guardia de S. E., a caballo. El Generalísimo vestía uniforme blanco de capitán general, con la gran cruz laureada de San Fernando y las insignias de Jefe nacional del Movimiento. El Príncipe vestía uniforme de capitán de Infantería y llevaba el Toisón de Oro y la gran cruz de Carlos III.

Un cuarto de hora antes había salido del Palacio de Oriente, desde donde cubrían carrera fuerzas del Regimiento de Infantería Inmemorial número 1, del Regimiento de Artillería número 13 y del Regimiento de Infanteria Saboya, número 6. A lo largo del recorrido, el público congregado en las aceras expresó muestras de cariño hacia la persona del Jefe del Estado y su sucesor. La fachada principal del Palacio de las Cortes estaba adornada con el gran dosel, en él que figuraba el escudo nacional.

Después de saludar a los miembros del Gobierno, que se encontraban al pie de la escalinata del Palacio, penetraron en el mismo. El Generalísimo Franco y sus acompañantes pasaron directamente al salón de sesiones, donde esperaban los procuradores. Ocuparon sus asientos, en el estrado presidencial, el Jefe del Estado, que tenía a su derecha al presidente de las Cortes, señor Iturmendi Bañales, y a su izquierda al Principe don Juan Carlos. En el justo momento en que Franco hizo su entrada en el hemiciclo, procuradores e invitados tributaron al Jefe del Estado una ovación prolongada.

La Princesa doña Sofía había hecho su entrada en la tribuna número 3 de las Cortes a las 6,35 de la tarde, media hora antes de la llegada del Jefe del Estado y del Príncipe. Cuando la Princesa ocupó su sitio, el público, que ya llenaba las tribunas, y los procuradores que se encontraban en el hemiciclo prorrumpieron en aplausos.

Acompañaban a la Princesa, además de sus hijas, las Infantas Elena y Cristina, las esposas del presidente de las Cortes, del vicepresidente del Gobierno y de varios ministros. En este mismo palco se hallaban también el Infante don Luis Alfonso de Baviera y Borbón, gobernador militar de Barcelona, don Alfonso y don Gonzalo de Borbón Dampierre, la Princesa doña Marisol de Baviera, los marqueses de Mondéjar y de Castro, etc.

En la tribuna diplomática estaban, entre otros representantes diplomáticos, el nuncio de Su Santidad y los embajadores de Francia, Alemania, Estados Unidos, Argentina y Colombia, etcétera.

FRANCO ABRE LA SESIÓN

Hecho el silencio, el Jefe del Estado dijo que se iba a reanudar la sesión del Pleno para el preceptivo juramento del Príncipe don Juan Carlos de Borbón y Borbón.

Eran las siete y seis minutos de la tarde cuando el primer secretario, don Tomás Romojaro Sánchez, procedió a la lectura del acta levantada por el ministro de Justicia y notario mayor del Reino, don Antonio María de Oriol y Urquijo, del que nos hicimos eco en nuestra edición de ayer.

Seguidamente se dio lectura también a las palabras pronunciadas en el palacio de la Zarzuela por el presidente de las Cortes, con el mismo motivo, así como de las pronunciadas por el Príncipe en contestación, que fueron interrumpidas en tres ocasiones por los procuradores puestos en pie. El propio Caudillo se puso también en pie y aplaudió, dirigiéndose al Principe que inclinó la cabeza correspondiendo a estas aclamaciones.

EL PRINCIPE JURA Y DIRIGE SU PRIMER MENSAJE A LAS CORTES

El Jefe del Estado anunció seguidamente que se iba a proceder a la ceremonia del juramento del Príncipe, al mismo tiempo que rogó a los procuradores que se pusieran en pie.

Eran las siete y veinticinco de la tarde cuando se produjo el histórico acto, con toda la sala puesta en pie y en medio de un impresionante silencio, el Príncipe don Juan Carlos de Borbón se puso en pie y se desplazó a la derecha del estrado, donde se encontraba el presidente de las Cortes, y, puesto de rodillas, ante un crucifijo y los Santos Evangelios, prestó juramento, con arreglo a la fórmula marcada en la ley aprobada en las Cortas anteayer.

El libro de los Santos Evangelios, es el mismo en el que prestaron juramento la Reina María Cristina, como Regente, y el Rey Alfonso XIII, bisabuela y abuelo, respectivamente, del Príncipe don Juan Carlos. Legitimidad política iniciada el 18 de julio de 1936 y cuando, utilizando una frase de José Antonio, habló de la dignidad del hombre como portavoz de valores eternos.

FIN DE LA SESIÓN

Cuando el Príncipe terminó su discurso, el Jefe del Estado declaró:

"Hemos de agradecer las nobles, sentidas y expresivas palabras que acabamos de escuchar a Su Alteza Real el Príncipe de España, don Juan Carlos de Borbón y Borbón, y felicitarnos de la proclamación por las Cortes Españolas de su condición de sucesor en la Jefatura del Estado a título de Rey y del ofrecimiento de su entrega total al servicio de la patria en su unidad, grandeza y libertad."

Finalmente, procedió a levantar la sesión y estrechó muy cariñosamente la mano del Príncipe.

Mientras continuaban resonando las aclamaciones, el Jefe del Estado abandonó el salón de sesiones, seguido por el Príncipe de España, don Juan Carlos, y el presidente de las Cortes, señor Iturmendi. Una vez que hubieron abandonado la sala, los procuradores, puestos en pie y vueltos hacia la tribuna número tres, comenzaron a aclamar a la Princesa doña Sofía, que saludó puesta en pie y sonriente. A las siete y treinta y cinco minutos de la tardé, terminó el acto.

El Jefe del Estado, seguido del Príncipe y del presidente de las Cortes, abandonó el hemiciclo para dirigirse a la sala de las Cortes reservada al Gobierno, en la que ambos departieron durante unos minutos con los miembros del Gabinete y otras altas jerarquías del Estado.

A las ocho menos veinte, el Jefe del Estado, acompañado del Príncipe de España, abandonó el palacio de las Cortes.

Al descender el Jefe del Estado y el Príncipe don Juan Carlos las escalerillas del palacio, la Banda de música del batallón de Infantería del ministerio del Ejército interpretó el Himno Nacional.

El Jefe del Estado y el Príncipe don Juan Carlos, después de saludar al presidente de las Cortes Españolas y a los miembros del Gobierno, se dirigieron juntos, en el mismo vehículo, al Palacio de Oriente. El público congregado en las inmediaciones del palacio de las Cortes vitoreó a Su Excelencia el Jefe del Estado y a su Sucesor.

FELICITACIÓN DEL CONSEJO DEL REINO

A última hora de la mañana de ayer, los miembros del Consejo del Reino acudieron al palacio de El Pardo para ofrecer al Jefe del Estado su homenaje de gratitud y felicitación por el feliz desarrollo de la sesión de las Cortes de anteayer, en la que fue aprobada la propuesta del Generalísimo a favor de don Juan Carlos de Borbón.

LOS PRINCIPES OYERON MISA EN LA BASÍLICA DE ATOCHA

Como continuación de la vieja tradición de la familia real española, los Principes de España don Juan Carlos y doña Sofía acudieron, a las siete y media de la mañana de ayer, a la real basílica de Atocha para oír misa.

La Virgen de Atocha ha sido siempre objeto de especial devoción por parte de la familia real española, cuyos miembros han acudido ante ella en ocasión de grandes solemnidades. En esta basílica se celebró la boda de Don Alfonso XII y fue escenario de tedeums en ocasiones históricas.

Los Príncipes de España han querido acudir también—sin protocolo alguno—a dicha basílica y a una hora en que sólo podían coincidir con aquellas personas que normalmente acuden a misa a hora temprana.

QUINCE PROCURADORES AUSENTES EN EL PLENO DEL MARTES

Un total de quince procuradores estaban ausentes en el Pleno de las Cortes Españolas, que estuvo presidida, anteayer, por Su Excelencia el Jefe del Esta do. En la lista de los procura dores ausentes hay que añadir la ausencia de don Carlos Pinilias Turino, consejero nacional por Zamora.—Resumen de Euro pa Press y Cifra.

TEXTO DEL JURAMENTO

El texto literal del juramento fue el siguiente:

Presidente de las Cortes: "¿Juráis lealtad a Su Excelencia el Jefe del Estado y fidelidad a los principios del Movimiento Nacional y demás Leyes Fundamentales del Reino?"

Príncipe: "Sí, juro lealtad a Su Excelencia el Jefe del Estado y fidelidad a los principios del Movimiento Nacional y demás Leyes Fundamentales del Reino."

Presidente de las Cortes: "Si así lo hiciereis, que Dios os lo premie, y si no, os lo demande."

El final del juramento fue rubricado por los aplausos de los procuradores e invitados. Cuando terminan, el Jefe del Estado proclama Príncipe de España y sucesor a título de Rey a don Juan Carlos de Borbón, el cual ha vuelto a ocupar su lugar a la izquierda del Generalísimo. A continuación, el Jefe del Estado

anunció que el Príncipe de España iba a dirigir un mensaje, lo que hizo éste, puesto en pie y con voz serena y fuerte. Las palabras de don Juan Carlos fueron interrumpidas hasta en diez ocasiones por los aplausos y aclamaciones. Entre las ovaciones mas largas figuran la que le tributaron al hablar de la

 

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