Autor: Álvarez Chirveches, Martín. 
 Celebración de la festividad del Jueves Santo en toda España. 
 Los Príncipes Don Juan Carlos y Doña Sofía asistieron en la catedral conquense a los oficios y presenciaron desde el Ayuntamiento el desfile profesional  :   
 En Sevilla, Córdoba y otras capitales andaluzas la lluvia impidió ayer la salida de las Cofradías de penitencia. 
 ABC.    27/03/1970.  Página: 27. Páginas: 1. Párrafos: 2. 

CELEBRACIÓN DE LA FESTIVIDAD DEL JUEVES SANTO EN TODA ESPAÑA

LOS PRINCIPES DON JUAN CARLOS Y DONA SOFÍA ASISTIERON EN LA CATEDRAL CONQUENSE A LOS OFICIOS Y PRESENCIARON DESDE EL AYUNTAMIENTO EL DESFILE

PROCESIONAL

En Sevilla, Córdoba y otras capitales andaluzas la lluvia impidió ayer la salida de las Cofradías de penitencia

Cuenca 26. (Crónica telefónica, de nuestro corresponsal.) La visita de los Principes Don Juan Carlos y Doña Solía ha puesto la nota culminante en la celebración de la Semana Santa, que en Cuenca adquiere un gran relieve espiritual puesto que el pueblo todo se asocia a las celebraciones con una aportación masivamente tradicional, llena de recogimiento y de fervorosa palpitación. En ninguna otra fecha hubiera calado tan hondo la visita de los Principes como en esta, en que desde la antigua ermita de San Antón, hoy Iglesia de Nuestra Señora de la Luz, hasta la Santa Iglesia Catedral Basílica, millares de nazarenos se aprestaban a participar en el desfile de la procesión llamada de Paz y Caridad.

Sus Altezas Reales fueron recibidos en las afueras de la población por el gobernador civil, señor Garayo Sánchez, deteniéndose luego ante la iglesia de la Virgen de la Luz, donde eran esperados por el alcalde de la ciudad, don Andrés Moya López, y su esposa, quien ofreció un ramo de flores a la Princesa. Se encontraban también presentes la Junta de Cofradías en pleno y los hermanos mayores de todas las Hermandades que habían de intervenir en el desfile procesional. El presidente de la Junta de Cofradías ofreció al Príncipe una cerámica conquense de Pedro Mercedes, representando la Santa Cena, y Don Juan Carlos y Doña Sofía fueron rápidamente rodeados por millares de personas que les testimoniaron una cariñosísima recepción. Fueron estrechando la mano de la multitud allí congregada, hasta que se dirigieron en coche hacia la plaza Mayor, en el momento en que salían las distintas Hermandades del cortejo procesional, formado por la de "Nuestro Padre Jesús orando en el huerto", "Jesús atado a la columna", "Jesús con la caña", "Ecce Homo", "Jesús Nazareno del puente", "La Verónica", "Nuestra Señora de la Soledad" y "El Cristo de Paz y Caridad", que da nombre al cortejo. Una gran multitud se había situado ya en el templo y en la plaza Mayor para esperar a Sus Altezas, siendo recibidos en la catedral por el prelado, Cabildo Catedralicio, comenzando seguidamente los santos oficios del Jueves Santo. Los Príncipes se situaron en un sitial colocado al lado del Evangelio, recibiendo la sagrada Comunión. Terminados los oficios se inició la procesión para trasladar el Santísimo al monumento. Tras el palio marchaban Don Juan Carlos y Doña Sofía portando cirios, y a continuación el gobernador civil y alcalde, con sus respectivas esposas; clero y una gran masa de fieles. Colocado el Santísimo en el monumento, situado bajo el grandioso arco de Jamete, Sus Altezas Reales oraron, mientras en la plaza Mayor comenzaban a llegar los primeros nazarenos, tras haber ascendido la penosa cuesta llevando sobre sus hombros los pasos o escoltándolos con tulipas. Desde el balcón de las Casas Consistoriales los Príncipes contemplaron el desfile procesional, informándose del historial de las Hermandades y de sus características principales, impresionándoles vivamente la multitud congregada, el silencio imperante y la austeridad de las Cofradías. El alcalde fue explicando las principales peculiaridades de la Semana Santa conquense, y Sus Altezas saludaron después a las distintas autoridades, civiles y militares. Tanto cuando salieron a los balcones del Ayuntamiento como cuando cruzaron la plaza Mayor la multitud les testimonió su simpatía y la gratitud por esta visita realizada en la fecha más señalada para Cuenca.—Martín ALVARES CHIRVECHES.

 

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