En la constitución del Consejo Económico y Sindical de Cataluña. 
 "No podemos hablar de prosperidad si no alcanza a quienes más la necesitan" (Príncipe Juan Carlos)     
 
 Madrid.    12/01/1970.  Páginas: 1. Párrafos: 18. 

EN LA CONSTITUCIÓN DEL CONSEJO ECONÓMICO Y SINDICAL DE CATALUÑA

"No podemos hablar de prosperidad si no alcanza a quienes más la necesitan" (Príncipe Juan Carlos)

BARCELONA.—"Quisiera decir a toda Cataluña cuánto me satisface estar en ella; cuánto la considero y cuánto se la considera en el resto de España" ha dicho Su Alteza Real el Príncipe de España, don Juan Carlos de Borbón, al término de la comida ofrecida ayer por el presidente de la Diputación de Barcelona, don José María de Muller de Abadal.

Asistieron a la misma en el palacio de San Jorge los ministros de Comercio, Agricultura, delegado nacional de Sindicatos y comisario del Plan de Desarrollo y otras personalidades.

Don Juan Carlos correspondió al brindis del presidente de la Corporación provincial expresándose en los siguientes términos: "Es difícil contestar un discurso tan elocuentemente expresado y con tan profundo sentido. Pero creo que en estos momentos habla más el corazón que la cabeza. Me hago intérprete de todas las personas que están aquí para transmitir esas palabras de afecto y adhesión al Jefe del Estado.

Y a las otras tres provincias catalanas, aquí representadas, también las quiero mandar un saludo de afecto y de leal comprensión. Que me crean sinceramente cuando les afirmo que si no las he visitado antes no ha sido por falta de interés, sino por falta de tiempo. Quisiera decir a toda Cataluña cuánto me satisface el estar en ella cuánto la considero y cuánto se la considera en el resto de España. En este momento no me voy a referir a los problemas de cada provincia y de cada región española. Solamente me hago eco de la trascendencia que tiene para España lo que pueda servir para la unión de todos. Ahí si que quisiera supierais de qué modo me tenéis al alcance de la mano, del teléfono y, en suma, de la palabra para dialogar directamente con todos los españoles."

"Garantía de futuro" López Rodó

Como ayer informamos, el Príncipe Juan Carlos presidió la constitución del Consejo Económico Sindical de Cataluña. En el acto de apertura, Su Al-tesa Real concedió la palabra a los ministros de Desarrollo, Comercio, Agricultura y Sindicatos. En la información de última hora publicábamos un resumen de la intervención del señor Garcia-Ramal. Por su parte, el señor López Rodó, después de referirse a don Juan Carlos de Borbón. "garantía de nuestra continuidad política", dijo que una muestra de la política de participación es el papel de la Organización Sindical. ´´Recocida de datos y captación de deseos y de inquietudes es la función del Consejo Económico Sindical de Cataluña". Dijo después que la interdependencia entre el desarrollo de las regiones se refleja en las relaciones económicas entre los países. Y así, los países que constituyen la Comunidad Económica Europea, han progresado de modo paralelo y todos han crecido a un ritmo superior al anterior al Tratado de Roma."

"Las fuerzas centrífugas son tan nefastas como el excesivo centralismo que adormece a las regiones",

continuó. Afirmó que el Plan de Desarrollo no es la yuxtaposición, sino la síntesis de los planes de Desarrollo regionales. Por último, reco-gió unas palabras del Jefe del Estado: "Amar a las regiones es amar dos veces a España."

"Régionalizar los planteamientos" Allende

"La agricultura catalana —añadió—, como la de todas las regiones españolas, debe enfocar y plantear su futuro desde el punto de partida de sus propios condicionamientos, siguiendo naturalmente las lineas rectoras capaces de armonizar los distintos desarrollos regionales en una resultante positiva para el país."

Recordó un reciente discurso suyo en que fijó las directrices en que ha de basarse el desarrollo agrario, diciendo que sí los tres primeros puntos—coordinación a nivel nacional, base económica real, potenciación de la industria y servicios—son válidos para todas las regiones españolas, éstas presentan unas características agronómicas varias o que aconseja el protagonismo de los hombres, de los propios agricultores de cada zona. "El Estado tiene mucho que hacer—afirmó—, pero ello no debe hacernos olvidar un hecho irrebatible: que la profunda realidad agraria de cada región la conocen, lógicamente, mucho mejor los hombres que viven en su tierra y que hay que regionalizar los planteamientos a nivel administrativo; al nivel del ministerio de Agricultura ya nos estamos ocupando. Hay que regionalizar también la base, los puntos de partida, y me parece que este acto sindical y otros análogos son precisamente un paso adelante en este sentido". Se refirió luego al tema de la Seguridad Social agraria, del que la realidad nos hace ver la imperfección del simplista sistema actual

"Tope a los precios" Fontana

El ministro de Comercio Intervino, para referirse a la política de precios, de la que dijo: "Debe quedar claro que no hay nada más perjudicial para el bien común, para el sistema económico, para los consumidores y aun para los trabajadores y para los empresarios, que las subidas inmoderadas de precios.

El índice de precios no debería crecer por encima del tres por ciento anual". Afirmó que un crecimiento superior tendrá que ser más pronto o más tarde objeto de un frenazo duro y contundente por parte de la Administración para evitar un proceso inflacionista.

"Quiero decir a los empresarios y a los trabajadores—agregó—que al no ceñirse a lo que el sistema puede digerir con normalidad estaremos, a cambio de un presente en apariencia brillante, hipotecando un futuro muy próximo, porque si nuestros precios crecen por encima de los de aquellos países que mantienen intensas relaciones económicas con nosotros, empezaremos, primero, por perder nuestras exportaciones, que se verán desplazadas en los mercados internacionales, y simultáneamente se producirá un segundo asalto, esta vez sobre el mercado interior, donde nos darán la batalla en nuestro propio terreno, provocando una competencia que ocasionará trastornos a la Empresa española en su conjunto; es decir, al empresario y al trabajador, a los cuales les restará actividad "

 

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