Imposición de la Gran Cruz del Mérito Militar al Príncipe  :   
 "Esta recompensa representa una nueva vinculación a mis compañeros del Ejército", dijo Don Juan Carlos. 
 ABC.    08/03/1970.  Página: 23. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

IMPOSICION DE LA GRAN CRUZ DEL MERITO MILITAR AL PRINCIPE

«Esta recompensa representa una nueva vinculación a mis compañeros del Ejército», dijo Don Juan Carlos

Don Juan Carlos recibió ayer las insignias de la Gran Cruz del Mérito Militar, que le fue concedida por el Jefe del Estado con motivo de la pasada Pascua Militar. Efectuó la imposición el ministro del Ejército, teniente general don Juan Castañón, en un acto que tuvo lugar a primera hora de la tarde en el palacio de la Zarzuela.

Acompañaba a Don Juan Carlos su esposa, la Princesa Doña Sofía. Asistieron al acto de imposición el ministro de Marina, almirante Baturone; capitán general, don Camilo Alonso Vega; capitán general, de la I Región Militar, teniente general Fernández de Córdoba; presidente del Consejo Supremo de Justicia Militar, teniente General Anel; jefe del Estado Mayor Central, teniente general González Camino; jefe de la Casa Militar de Su Excelencia el Generalísimo, teniente general González Vidaurreta; director general de la Guardia Civil, teniente general Díaz Alegría, y subsecretario del Ejército, general Coloma.

Se encontraban presentes el jefe de la Casa del Príncipe, coronel marqués de Mondéjar, y los ayudantes de servicio de Su Alteza Real.

El ministro del Ejército, al hacer ofrecimiento de las insignias, pronunció unas breves y sentidas palabras en las que puso de relieve cómo el Ejército podía dar fe de las grandes virtudes militares del Príncipe y de su deseo de convivir con la familia militar. El Príncipe, prosiguió el teniente general Castañón, ha dado siempre prueba de su conocimiento de todas las cuestiones que afectan al Ejército, de las técnicas modernas, y ha manifestado reiteradamente su extraordinario interés por todas las Armas.

El Príncipe contestó con el siguiente discurso:

"Mi general: Recibo la Gran Cruz del Mérito Militar, que Su Excelencia el Generalísimo ha querido concederme, con una íntima satisfacción.

Pero quiero interpretar este honor que se me hace, como una exigencia que voluntariamente me impongo y que sintetizo en tres compromisos que formulo en este acto: Fidelidad, a los ideales que constituyen la esencia de nuestras Fuerzas Armadas. Entrega sin restricciones, a la misión que me corresponda en cada momento; y disciplina en el servicio, que supone someter la propia voluntad a los supremos intereses de la Nación.

Agradezco profundamente esta recompensa, que representa una nueva vinculación a mis compañeros del Ejército, con la alegría de reunirme, aunque sea por breves momentos, con la gran familia militar. Ya saben los que han convivido conmigo en las Academias, cómo aprecio las grandes virtudes que les adornan, y que les hacen entregarse a su trabajo olvidando los intereses personales.

La eficacia de las Fuerzas Armadas reside fundamentalmente en la unidad moral, de doctrina y de ideales de todos sus componentes, y estoy seguro que en la España del futuro, seguirán contribuyendo a la paz que todos anhelamos, base segura para el progreso de nuestra Patria.

Para terminar quisiera repetir aquellos versos de Ercilla, que me impresionaron la primera vez que los leí, y que cada día considero más cabales:

"Las honras no consiste tenellas, sino el arribar a merecellas."

Al darle las gracias a mi general, por sus amables palabras, le pido que exprese al Jefe del Estado, mi sincero reconocimiento por esta nueva prueba de afecto, que estimula mi esfuerzo, para ser digno de su confianza. Muchas gracias."

 

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