El Príncipe Don Juan Carlos presidió ayer en Barcelona la constitución del Consejo Económico Sindical de Cataluña  :   
 Pronunciaron discursos los ministros comisario del Plan de Desarrollo, de Comercio, de Agricultura y delegado nacional de Sindicatos. 
 ABC.    13/01/1970.  Página: 39-41. Páginas: 3. Párrafos: 25. 

EL PRINCIPE DON JUAN CARLOS PRESIDIO AYER EN BARCELONA LA CONSTITUCION DEL CONSEJO ECONOMICO SINDICAL DE CATALUÑA

Pronunciaron discursos los ministros comisario del Plan de Desarrollo, de Comercio, de Agricultura y delegado nacional de Sindicatos

«DESEO RECALCAR EL SENTIDO EMINENTEMENTE SOCIAL QUE DEBEN TENER ESTAS ACTIVIDADES ECONÓMICAS», DIJO EL PRINCIPE, AL CERRAR EL ACTO

Barcelona 12. (De nuestra Redacción.) En el salón de actos de la Casa Sindical de Barcelona, a las doce de la mañana, se inició el acto de constitución del Consejo Económico Sindical de Cataluña, acto que fue presidido por el Príncipe Don Juan Carlos de Borbón, sentándose a su derecha el ministro delegado nacional de Sindicatos, ministro de Comercio, capitán general de Cataluña, presidente del Consejo Nacional de Trabajadores y delegado provincial de Sindicatos de Barcelona, y a su izquierda los ministros de Agricultura y comisario general del Plan de Desarrollo, gobernador civil de Barcelona, secretario general de la Organización Sindical, presidente de la Diputación y alcalde de la ciudad, asistiendo también el presidente del Consejo Nacional de Empresarios, los vicesecretarios nacionales de Ordenación Económica y Social, presidentes de Sindicatos Nacionales y los gobernadores civiles y presidentes de las Diputaciones provinciales de Cataluña.

PALABRAS DEL DELEGADO PROVINCIAL DE SINDICATOS

Declaró abierto el acto el Principe, quien concedió la palabra al delegado provincial de Sindicatos, don José Navarro Villodre, que inició su discurso resaltando cómo en este día culminaba una vieja aspiración de los Consejos Sindicales catalanes, exponiendo unos datos que indican cómo en Cataluña existe más del 15 por 100 de la población laboral española, mientras la producción bruta regional alcanza el 19,3 por 100 de la nacional; en servicios de Ahorro, Banca y Seguro, Cataluña alcanza el 24,3 por 100 de toda la nación, y el 24,1 por 100 en producción industrial y minera; la producción durante 1969 fue de casi 75.000 millones de pesetas en textiles; más de 50.000 millones en químicas; por encima de 117.000 millones en transformados metálicos y cerca de 9.000 millones en agua, gas y electricidad.

"Todo ello es fruto—dijo, por último, el señor Navarro Villodre—de la vida activa que en todos los sectores laborales y económicos proyecta la Cataluña que trabaja", indicando que la región tiene un censo sindical de 1.385.744 trabajadores y de 184.269 empresas.

Discurso del señor López Rodó

Habló a continuación el ministro comisario del Plan de Desarrollo, don Laureano López Rodó.

Afirmó que la política de participación que supone la realización de los Planes de Desarrollo, corresponden a una gran labor a los Consejos económicos, ya que a ellos compete la aportación de datos y cifras, la exposición de necesidades y la presentación de propuestas concretas. Lo peor que le podría pasar a las zonas industrializadas—dijo—, sería que el resto de la nación tuviera una economía débil, ya que ello implicaría una carencia de posibilidades de consumo de los productos creados por aquéllas.

Se refirió después a Cataluña, diciendo que siempre había sido su misión histórica no encerrarse en sí misma, sino ser gran puerta de España a esos aires de europeización, que no son una circunstancia coyuntural, sino una necesidad perenne.

"La integración en áreas supranacionales —dijo—potencia económicamente a los países miembros, al igual que la integración nacional potencia a las regiones." "Las fuerzas centrífugas que tratan de dislocar la vida de la nación pueden ser tan nefastas como el excesivo centralismo que, en fin de cuentas, adormece la vida de las regiones." "Todos—añadió—estamos convocados a esta gran tarea integradora de potenciar los recursos nacionales, que es preciso agilizar mediante una adecuada descentralización."

Cataluña, con un nivel de productividad, lo mismo en el campo industrial que en el agrícola, muy próximo a los de Europa occidental, es el eslabón que tiene que enlazar a nuestra nación con el concierto europeo, sin saltos ni brusquedades.

"Incumbe a este Consejo—dijo también— analizar y estructurar la amplia problemática que, en todos los terrenos, afecta a Cataluña. Y en esta primera sesión, que no sólo es constitutiva, sino de trabajo, va a estudiar la situación de la agricultura, lo mismo en su producción que en su comercialización, y de ahí la presencia entre nosotros de los ministros de Agricultura y de Comercio".

Dijo después que Cataluña había tenido siempre una agricultura progresiva, facilitando datos sobre el particular, tales como que en 1946 una, cuarta parte de los terrenos de cultivo eran de regadío, y señaló que en el Plan de Desarrollo, cuya fase concluye el próximo año, se incluye la aportación de 2.500 millones de pesetas destinados a incremento de regadíos, así como también el plan de saneamiento del Delta del Ebro, que influirá decisivamente en la agricultura de la parte sur de Cataluña.

Recordó, por último, la frase del Jefe del Estado cuando dijo que "amar a las regiones es amar dos veces a España", afirmando que "amar a Cataluña es multiplicar por dos el gran amor a toda la patria".

«CATALUÑA ES EL ESLABÓN QUE TIENE QUE ENLAZAR A NUESTRA NACIÓN CON EL CONCIERTO EUROPEO» (López Rodó).

«EL ÍNDICE DE PRECIOS NO DEBERÍA CRECER POR ENCIMA DEL 3 POR 100 ANUAL» (Fontana Codina).

«LA AGRICULTURA REGIONAL DE CATALUÑA, AUNQUE ES UNA DE LAS MAS PERFECCIONADAS, NO DEJA DE TENER SUS PROBLEMAS» (Allende).

«COMO MODERNOS SEREMOS SOCIALES; COMO CRISTIANOS, OSADOS, Y COMO ESPAÑOLES, JUICIOSAMENTE ACTUALES» (García Ramal).

Intervención del ministro de Comercio

"Nada hay más perjudicial para el bien común, para el sistema económico, para los consumidores, y aun para los trabajadores y para los empresarios, que las subidas inmoderados de precios. Unas subidas de un año para otro de altos porcentajes deben ser rechazadas sin la menor vacilación, por los comerciantes y por los propios consumidores. A largo plazo, si queremos un crecimiento económico estable y deseamos evitar en lo posible las fuertes oscilaciones pendulares, el índice de precios no debería crecer por encima del 3 por 100 anual. Esta es una buena medida y una buena norma para la economía española. Todo cuanto sobrepase de esta cifra es un crecimiento excesivo y, sobre todo, un arma de doble filo que acabará perjudicando inevitablemente a los empresarios al poder desencadenar un proceso inflacionista que tendrá que ser, más pronto o más tarde, objeto de un frenazo duro y contundente por parte de la Administración, con todas las consecuencias que los empresarios conocen por propia experiencia. De otra parte, esto mismo sirve para los trabajadores en relación con sus demandas salariales. El trabajo es un denominador común de gran importancia específica con un fuerte peso sobre el componente final de los precios."

Estas han sido unas de las principales afirmaciones hechas esta mañana por el ministro de Comercio, don Enrique Fontana Codina, dentro del discurso que pronuncio en la inauguración del Consejo Económico Sindical de Barcelona.

EL MANTENIMIENTO DE LOS PRECIOS, TAREA COLECTIVA

Quiero decir a los empresarios y a los trabajadores—concretó el señor Fontana al referirse al crecimiento de los precios—que al no ceñirse a lo que el sistema puede digerir con normalidad estaremos, a cambio de un presente en apariencia brillante, hipotecando un futuro muy próximo.

En efecto, si nuestros precios crecen por encima de los de aquellos países que mantienen intensas relaciones económicas con nosotros, empezaremos, primero por perder nuestras exportaciones, que se verán desplazadas en los mercados internacionales, y, simultáneamente, se producirá un segundo asalto, esta vez sobre el mercado interior, donde nos darán la batalla en nuestro propio terreno provocando una competencia que ocasionará trastornos a la empresa española en su conjunto, es decir, al empresario y al trabajador.

Por ello, el mantenimiento del nivel general de precios es una de las tareas colectivas que más nos interesa a todos y en la que todos y cada uno de los españoles tienen mucho que perder si no conseguimos encauzarnos por la vía de la normalidad. La Administración ha considerado conveniente abandonar el sistema de bloqueo de precios que ha estado vigente durante el periodo de dos años a pesar de sus aceptables resultados, ya que cree firmemente en las ventajas de una economía de mercado.

DEL BLOQUEO DE LOS PRECIOS AL CONTROL

Pero, evidentemente, no podemos dar un salto brusco del bloqueo total a la libertad total. Y en esto creo que nos darán la razón todos, sin excepción alguna. Por eso el Gobierno ha sustituido la política del bloqueo de los precios por la de control de los mismos, que si bien es, menos rígida no quiere decir que suponga un abandono de un tema tan importante en estas circunstancias, vigilando de una forma especial para mantener los precios del conjunto de los artículos de primera necesidad.

El Ministerio de Comercio—dijo luego el ministro, después de referirse al decreto-ley sobre precios—, en su esfuerzo por lograr una evolución moderada de los precios, viene impulsando la mejora de las estructuras comerciales. Y a ello quiero hacer especial referencia en el contexto propio de la región catalana.

Es un hecho incuestionable que Cataluña, por su tradición de esfuerzo continuo y profundo, por su potencialidad económica, por su sentido de coordinación en el trabajo, constituye el más claro ejemplo de desarrollo logrado a nivel regional en nuestro país. Ello ha dado como resultado una economía equilibrada y un alto nivel de producción, renta y consumo. Y, como es inevitable, esta vigorosa economía influye con fuerza sobre las formas de vida.

Dos hechos quizá destacan fundamentalmente en la población media catalana desde este punto de vista del consumo. En primer lugar, el consumo medio catalán contiene buena parte de gustos y hábitos procedentes del campo español vía inmigración, y, al mismo tiempo, como consecuencia de su elevada renta, una mayor capacidad de consumo: Este alto nivel de renta y su constante crecimiento actúan sobre la estructura de la demanda elevando la participación de los llamados bienes superiores.

Sin embargo, frente a esta elevada capacidad de consumo, la estructura del sector comercio en Cataluña, a pesar de la reciente evolución observada, no difiere sensiblemente de la del resto del país.

REESTRUCTURACIÓN, NOTABLE EN LA ORGANIZACIÓN DEL COMERCIO

No obstante, ha comenzado ya a tener lugar una reestructuración notable en la organización del comercio, que se manifiesta especialmente en el desarrollo de las formas más modernas de la. distribución de productos alimenticios—redes de venta, supermercados, cadenas voluntarias y cooperativas de detallistas—a un ritmo superior al de otras zonas de la geografía española. Son también magníficas las realizaciones de las organizaciones de productores para la venta de sus mercancías, siendo de destacar la labor de las entidades cooperativas, que llegan incluso a exportar directamente sus producciones.

Para las dos tareas a las que me he referido—afirmó más adelante el señor Fontana—, la de asegurar una evolución prudente de los precios y la de corregir los defectos de nuestro comercio interior, precisamos la ayuda de todos. Sin la colaboración de los empresarios, de los trabajadores y de los comerciantes, el esfuerzo de la Administración puede resultar, en gran parte, vano.

No hay que confiar exclusivamente en el Estado. La sociedad—vosotros— posee una potencia creadora de infinita trascendencia. Esperamos mucho del pueblo para alcanzar una profunda transformación de las estructuras comerciales ante el reto que nos presenta la evolución tecnológica de1 mundo en la segunda revolución industrial. Creo que esto ha de ser entendido y sentido en una tierra como Cataluña que, antaño, también ante una coyuntura de transformación, supo redactar, en catalán, la primera contabilidad por partida doble del mundo, mientras nacían aquí instrumentos tan básicos para el comercio como la letra de cambio, el seguro marítimo y, probablemente, la Banca.

Por ello estoy seguro—dijo finalmente el ministro—de que el genio mercantil de Cataluña encontrará o cooperará en la ruta creadora que toda España demanda, para adaptar las estructuras comerciales a los nuevos hechos y nuevos tiempos: ante la perspectiva que el país contempla con esperanza.

Palabras del ministro de Agricultura

Después del ministro de Comercio hizo uso de la palabra el ministro de Agricultura, señor Allende y García-Báxter, quien puso de manifiesto que si bien la pujanza de la industria catalana ha eclipsado a su agricultura, ésta sigue siendo importante, ya que constituye el 10 por 100 de la producción final agraria española, con una supercie del 6 por 100 del total nacional.

"La agricultura catalana—añadió—, como la de todas las regiones españolas, debe enfocar y plantear su futuro desde el punto de partida de sus propios condicionamientos, siguiendo, naturalmente, los fines rectores capaces de armonizar los distintos desarrollos regionales en una resultante positiva para el país."

"El Estado tiene mucho que hacer —afirmó—, pero la profunda realidad agraria de cada región la conocen mucho mejor los hombres que viven en su tierra; hay que regionalizar los planteamientos a nivel administrativo; hay que regionalizar también la base, los puntos de partida, y me parece que este acto sindical y otros análogos son precisamente un paso adelante en este sentido"

Se refirió luego al tema de la cuota, de la Seguridad Social agraria, señalando la imperfección del simplista sistema actual. "El Ministerio de Agricultura — dijo —apoyará lodos los esfuerzos para mejorar el sistema y conseguir una más justa distribución regional de las cargas."

Analizó luego las características peculiares de la agricultura regional de Cataluña, que aunque es una de las más perfeccionadas, no deja de tener sus propios problemas.

Finalmente, insistió en el tema de la participación de los agricultores.

A continuación pronunció un discurso el ministro delegado nacional de Sindicatos, señor García Ramal.

Discurso del ministro delegado de Sindicatos

"Nuestra Organización Sindical, auténtica pionera del desarrollo regional y defensora acérrima de la prudente descentralización administrativa, tiene el honor de haber sido creadora de los Consejos Económicos Sindicales de ámbito regional", dijo luego el ministro delegado nacional de Sindicatos, don Enrique García Ramal, en su discurso, que empezó agradeciendo la presencia del Príncipe de España y puso de relieve cómo su presencia en la tarea constitutiva del Consejo Económico era una prueba más de la atención que el Príncipe presta a todos los acontecimientos que en España suceden, y de un modo muy especial, a los Sindicatos, a sus realizaciones y a sus propósitos.

Dijo posteriormente el señor García Ramal que en el Principe "vemos la sucesión, y en ella, la continuidad de todo este afán del mundo del trabajo, que día a día labora por una España mejor, más justa, más rica y más unida". Transmitió después el ministro un mensaje del Jefe del Estado a Cataluña y al Consejo.

Puso de relieve que es Cataluña puente hacia Europa y rica en historia institucional y política. Señaló el señor García Ramal que la situación económica de Cataluña se ha visto fortalecida por constituir el resto de España como un ´mercado común", sin impedimentos de ninguna clase, pero que también ha ayudado a este fortalecimiento el buen sentido de los catalanes.

Djjo luego que el Consejo Económico debe entenderse como la realización de unos estudios y el motor de unas acciones previstas en el II Plan de Desarrollo y también como base para la formulación del III Plan.

LA NEGOCIACIÓN COLECTIVA

Entró luego el señor García Ramal a, examinar la negociación colectiva, que considera tarea primordial de cualquier sindicalismo auténtico. En ese sentido dijo q»e los mil convenios de Barcelona, los 1.239 concertados en toda Cataluña, con 161.782 empresas y 1.219.155 trabajadores; la regulación por negociación colectiva de cerca del 88 por 100 de la población trabajadora de Cataluña, son pruebas de la autenticidad, representatividad y eficacia, del sindicalismo, aunque sin acultar los problemas y las dificultades de orden legal y de coyuntura económica que han afectado y afectan aún a los convenios.

En sus palabras, el ministro delegado nacional de Sindicatos se inclinó por los convenios de ámbito empresarial, y con dos años o más de vigencia, como los más aptos, y a la larga, más beneficiosos, tanto para la empresa como para el trabajador.

Trató después el señor García Ramal sobre la preocupación del Gobierno por la política exportadora, la ayuda a la inversión cuando reúna las condiciones necesarias para contribuir a la expansión, la política de pleno empleo junto con la de reestructuración empresarial. También se refirió a los precios, señalando que el Gobierno no admitirá movimientos especulativos que hagan nula la política salarial.

LEY SINDICAL

Recordando la frase de Franco, "Sí la Organización Sindical no existiera, sería preciso inventarla", dijo que ahora es necesaria, "hacerla progresar, partiendo de las grandes experiencias del pasado remoto y de la actual realidad; en ello estamos empeñados, y las Cortes Españolas van a darnos, en este año, la Ley Sindical que precisa una nación en desarrollo, una nación cristiana". "Aspiramos—fueron palabras del ministro—a un auténtico sistema representativo en los niveles de las organizaciones y entidades profesionales e interprofesionales. Esto, es decir, que deseamos llevar la representatividad y la electividad a donde la llevan los demás sistemas sindicales del mundo occidental, que, en nuestro caso, son los Consejos de trabajadores y empresarios, las secciones, las asociaciones, los grupos, las federaciones..., lo que no es permisible es que se exija que la colectividad se lleve también a los titulares de los órganos interclase y de composición y avenencia entre los trabajadores y empresarios, y esto porque el Estado mismo no podría hacer dejación de las funciones de composición, arbitraje y vigencia que le corresponden como Intérprete del bien común y gerente de los intereses comunitarios." Confirmó luego la necesidad del Sindicalismo, tanto para las empresas como para el trabajador, y contestó a la pregunta que tantos se hacen de por qué la existencia de un ministro al frente de la Organización Sindical, diciendo que, "porque conviene, porque supone disponer de un cauce directísimo y eficaz para el diálogo cotidiano entre la Organización Sindical y el Poder". Allí donde se gobierna el país debe estar un ministro de los Sindicatos que—se demuestra, en la practica—actúa más como intérprete de éstos ante el Poder que como agente del Poder ante los Sindicatos.»

LAS CÁMARAS DE COMERCIO

"Indicó el señor García Ramal la oportunidad de referirse al tema de las Cámaras de Comercio ante la presencia de varios ministros y, en especial, del titular de la Cartera de Comercio, y dijo que no encuentra razón para que no pueda existir el necesario entendimiento, y que a esa tarea están entregados los ministros directamente afectados por la cuestión." Para terminar, el ministro delegado nacional de Sindicatos dijo:

"Creedme si os digo que, como modernos, seremos sociales; como cristianos seremos osados, y como españoles seremos juiciosamente actuales. Con este espíritu —dijo el ministro-—llegamos a inaugurar las tareas del Consejo Económico Sindical Interprovincial de Cataluña."

 

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