Autor: Baró Quesada, José. 
   De puertas adentro     
 
 ABC.    18/02/1971.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

IA JORNADA DE AYER DE PUERTAS ADENTRO

«Medío día era por filo», dice Querello al empezar el romanos cidiano —uno de los suyos mea sabrosos y desconocido» — en que alude a la «pavura de los condes de Garrían». Medio día era por filo también ayer, aunque—es de suponer—sin pavura de nadie, tí cerrar solemnemente un ujier la puerta del salón de sesiones del Consejo nacional del Movimiento. Allá, al otro lado de la frontera, iban sentándose los consejeros en sus escaños. Alguien dispuesto a intervenir deseo suerte a otro participante en el debate. ¡Hermosa solidaridad! Del lado de acá quedamos los periodistas.

Yo, en el quicio, iba viendo desfilar «I Gobierno, oí presidente de las Cortes, al del Consejó de Estado y « Raimundo Fermández-Cuesta, que fueron los último en entrar colectivamente. El ministro de Trabajo, jovial, cordial como siempre, me dijo: «Mejor para vosotros, pues vals m trabajar menos.» Me pareció iota paradoja que el titular de la cartera de Trabajo opinase así. Lo manifesté. Se echó a reír Licinió de la Fuente. Los ministros seguían pasando. Era como st estuviéramos en Barajas y se fuesen de viaje a tierras remotas. ¡Tal efecto producía aquella hoja de modera, que se cerraría herméticamente dentro de unos minutos! Al fin se cerró. Los fotógrafos recogieron cí histórico momento. Los informadores políticos quedamos sobrecogidos, sin saber qué decir. La España de puertas adentro, la de las materias reservados, el secreto, la prudencia y la discreción desapareció de nuestra vista. En los pasillos de la cámara de las ideas, que fue público Senado del Reino, montaba guardia, a la espera de un comunicado oficial, la España de puertas afuera, la expectante, curiosa, especulativa. El ex ministro Silva Muñoz llegó presuroso y tardío. La frontera se abrió para él.

Una hora antes los consejeros bullían por el bar y los salones. Allí, hablando entre ellos unas veces, en contacto con diversas personalidades otras, anduvieron lo ex ministros Fraga, Salís y Nieto Antúnez. Sólo un ministro del actual Gabinete entró directamente, según parece, al bar: Gregorio Lopes Bravo, titular de Asuntos Exteriores. Me preguntó por determinada persona, saludó a algunos y se fue. Los otros miembros del Gobierno pasaron desde la calle al despacho y al antedespacho de Fernández-Miranda, vicepresidente del Consejo Nacional del Movimiento. (El presidente es el Jefe del Estado.)

Va está en marcha la sesión plenaria, cuya preparación requirió tantos días y tantas reuniones. España, puertas afuera, espera las notas informativas oficiales de estos coloquios de puertas adentro.

José BARO QUESADA.

 

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