Autor: Baró Quesada, José. 
   El Pleno del Consejo Nacional, a puerta cerrada, tuvo una parte "de cierto dramatismo inicial"     
 
 ABC.    26/02/1971.  Página: 17. Páginas: 2. Párrafos: 11. 

ABC

MADRID, VIERNES 26 DE FEBRERO DE 1971

EL PLENO DEL CONSEJO NACIONAL A PUERTA CERRADA, TUVO UNA PARTE «DE CIERTO DRAMATISMO INICIAL»

«Todo puede ser dicho, deliberado y discutido cuando el funcionamiento de las instituciones se hace dentro de los cauces establecidos por las Leyes constitucionales»

PALABRAS DEL MINISTRO SECRETARIO GENERAL DEL MOVIMIENTO, SEÑOR FERNANDEZ MIRANDA, AL ENTREGAR A LOS REPRESENTANTES DE LOS MEDIOS INFORMATIVOS UN RESUMEN DE TREINTA Y OCHO FOLIOS DE LAS PASADAS REUNIONES DEL CONSEJO

Madrid.

(De nuestro redactor político.)

Eran las seis menos veinticinco de la tarde cuando e] ministro secretario general del Movimiento y vicepresidente del Consejo Nacional, don Torcuato Fernández-Miranda y Hevia. entraba en una sala de dicho Consejo para facilitarnos a los periodistas allí acreditados un resumen, de 38 folios, de las recientes deliberaciones a puerta cerrada de! Pleno de la Alta Cámara política del país. Desde la tarde del martes, en que finalizó el Pleno, esperábamos los informadores con alguna impaciencia este resumen.

Ciertamente se habían filtrado algunas intervenciones—las más enérgicas tal vez—a través de un telón que no era de acero precisamente y que, como sucede en tales ocasiones, dejaba traslucir más de lo que deseaban los de dentro y menos de lo que queríamos los de fuera.

Se lia descorrido la cortina, Imposible reproducir, por elementalisimas razones de espacio, todo lo que en el resumen oficial figura, que .presumiblemente es casi todo lo que en tan larga sesión plenaria se trató.

Fue abordada—nada más ni nada menos—que la situación política de España-, con referencia especial a las circunstancias dramáticas de! pasado mes de diciembre. Se registraron, como es lógico, opiniones favorables y contrarias a la actitud del actual Gobierno ante los acontecimientos desencadenados, ante su línea política en general. De ello entresacamos, en otras páginas, a modo de ejemplo, determinadas posturas: las que más trascendieron a los observadores políticos y en gran parte, al hombre de la calle Fernández-Miranda nos habló. Sus palabras, previas a la entrega del resumen, van a continuación de eslas líneas.

J B Q

«El resumen que entregamos en este instante a la Prensa—dito el ministro secretario general del Movimiento—es un texto que se lee, a im ritmo normal, en unas dos horas como máximo. Pero el Pleno ha durado veintiocho ¡toras -v media. Quiere decirse que a pesar de la amplia extensión de la información c¡ue ahora Proporcionamos, es evidente cinc no traduce la totalidad de las disensiones. Pero hay algo todavía más importante: que no traduce la intensidad, la Profundidad, el ambiente v la altura de las intervenciones.

Intentando hacer una síntesis de lo que ha sido el Conscio Nacional, me atrevería a decir qnc ha constado de tres partes fundamentales: una primera parte, corta en duración, pero intensa en significado, de un cierto dramatismo inicial. Una segunda Paite, la más extensa, de tensión ciertamente ´¡ero de serenidad, de sosiego y responsabilidad. Y una tercera parte, en donde el ^onseio Nacional v el Gobierno tomaron clara conciencia de la importancia que cobraban los trábalos qnc se estaban realizando.

A lo largo de estos tres momentos, el Consejo Nacional y el Gobierno se han percatado de la trascendencia de las sesiones celebradas, y cada vez ha ido quedando mas claro que el Gobierno y el Consejo Nacional son en nuestro sistema dos oreganos qne mutuamente se necesitan. Al Gobierno le corresponde, sin genero de duda, realizar la hiiición que como órgano directivo de la política nacional le atribuye nuestras leyes constitucionales. Es el oregano de dirección de la política nacional. El Consejo Nacional es de otro lado, el órgano a quien corresponde—de acuerdo con la Ley Orgánica del Estado y demás leyes complementarias, entre las que hay que tener en cuenta la ley Orgánica del propio Consejo Nacional--la misión de señalar las directrices políticas que lian de inspirar todo el mecanismo institucional, cuya defensa corresponde, también por ley fundamental, al propio Consejo dentro de la naturaleza de nuestro sistema V en función de los principios de nuestro Movimiento. Si el Gobierno es el orejano que dirige la política y el Consejo Nacional es el orejano que señala las directrices de la misma, es evidente que Sólo en la colaboración entre el Gobierno y el Consejo Nacional se podrá lograr la eficacia que deseamos en el funcionamiento de tan importante árgana como es la Cámara Alta.

Pues bien, a lo largo de estas sesiones ha quedado nítidamente claro no sólo la conveniencia y la necesidad de lograr esta plenitud institucional, sino también—v esto hay r/ue subrayarlo—la posibilidad de su realización.

Una de las cosas más importantes que la actividad desarrollada, en el Consejo Nacional durante estos días lia venido a demostrar es que todo puede ser dicho, todo fucile ser estudiado, lodo puede ser deliberado y discutido, cuando el funcionamiento de las instituciones se hace dentro de los cauces establecidos por las leyes constitucionales. Las instituciones existen porque están definidas en las leves, pero se potencian y robustecen en sn propio fmicionamicnto y en su propia realización. Si países como Inglaterra pueden ofrecer instituciones logradas, se debe gracias a una larga continuidad de lustros, e incluso de siglos, que han permitido adecuar continuamente las instituciones a jas exigencias de la propia realidad. Es la realidad de nuestro sistema la que está demostrando la posibilidad de ese funcionamiento institucional. El Pleno lia puesto de manifiesto la decisiva importancia que en nuestro sistema tiene el Consejo Nacional.

La extensión de las intervenciones, la libertad de expresión con que se han manifestado los señores consejeros, el profundo sentido de responsabilidad que lia presidido en todo momento, el indudable sentido nacional de los señores consejeros, el autentica contraste de pareceres a nivel de Alta Cámara política son la mayor qaranlía de qne el Consejo está en vías de alcanzar la plenitud de sn funcionamiento institucional.

Con tales aclaraciones se comprende fácilmente que al Consejo Nacional, al facilitar la amplísima relación informativa que entrega a la Prensa, le ha marido sencillamente sn afán de informar a la opinión pública a travos de los medios de comunicación. Nuestro deseo de informar es patente f claro. Cumpliremos siempre con las obligaciones que nuestro propio funcionamiento nos imponga; pero estaremos siempre en la mejor disposición para informar, a través de la Prensa y demás medios de comunicación, a nuestro pueblo, que es a quien, en último término, servimos.»

(MAS INFORMACIÓN EN PAG. 19.)

 

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