Última etapa de la legislatura     
 
 Informaciones.    02/07/1971.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Ultima etapa de la legislatura

LA actual legislatura de las Cortes entra ahora en su recta final con el debate del proyecto de ley sobre objetantes áe conciencia. Aún quedan algunas leyes más por dictar y un Pleno áe la Cámara (quizá a finales de mes) antes de las vacaciones parlamentarias de agosto-septiembre. Para el otoño, las elecciones legislativas nos depararán unas Cortes y un Consejo Nacional de nueva factura.

La legislatura que acaba ha sido importante; lo hubiera sido aunque entre sus trabajos sólo se hubiera encontrado el Pleno del 22 de Julio de 1969, en que el Principe de España fue proclamado sucesor a la Jefatura del Estado. Otras leyes, de la trascendencia tíe la Sindical, han pasado también por sus manos. Pero la legislatura termina —también hay que decirlo— con un poso de frustración.

Cuando nuevas Cortes y Consejo Nacional comenzaron su labor en el otoño de 1967, se esperaba de ambas Cámaras la ultimación del desarrollo político sn una linea aperturista iniciada ya con la elección, entonces, por primera vez, de procuradores por el «tercio familiar». En estos cuatro años, el futuro del Estado quedaba «atado y bien atado» con la designación del Príncipe de España.

No existe, pues, «vacío de Poder», pero el «vacio Político» —falta de cauces amplios de participación politica popular, previstos en las Leyes Fundamentales--es todavía una realidad.

La ley Sindical abrió algunos cauces, pero con un excesivo sentido cautelar, y el asociacionismo político, tras las peripecias de todos conocidas, se perdió en e] olvido. Las asociaciones políticas se han convertido asi en el convidado de piedra de toda una legislatura. Han sido planteadas y replanteadas, debatidas y rebatidas, y al final han sido implícitamente traspasadas a una nueva legislatura.

Otras leyes importantes se han quedado, asimismo, en el cesto de los proyectos acariciados para el período 1967-1971 (nuevo Régimen Local, ley Orgánica de la Justicia, ley Electoral, etc.), pero el asociacionismo ha sido el peor malparado. El otoño asistirá a la reactivación del tema, pero es dudoso que se recupere de su actual desgaste. Probablemente necesitará de un segundo replanieamiento. Y El se preducen nuevas dilaciones a la hora de abordar el problema, las nonnatas asociaciones políticas se aos van a morir entre las manos de muerte natural.

Ha sido esta una legislatura que ha asistido a varios estados de excepción a nivel provincial y nacional Este dato puede exculpar a quienes a la hora de legislar se beca inclinado en los cuatro últimos años por una línea cautelar. Ha sido una legislatura difícil, que satisface a todos y a ninguno. Se han dado pasos adelante y pasos hacia atrás. Y llegamos a su término —salvo las excepciones aducidas en un principio— como arribamos & su comienzo: con las esperanzas puestas en una nueva legislatura.

Los consejeros y procuradores que sean elegidos, reelegidos o permanezcan en sus escaños en otoño, deberán hacer balance de estos cuatro últimos años. 1971-1975 es una legislatura que no puede «pasara ya a ninguna otra su tarea

 

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